mujeres jóvenes

INTERNACIONAL
   CEPAL, CAF y OCDE publican informe 2017
Las jóvenes de AL: menos oportunidades, pero más empeño
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 19/04/2017

Las mujeres jóvenes en América Latina tienen tres veces más probabilidades de no tener empleo, no estudiar, ni recibir capacitación que los hombres. Sin embargo, la tasa de las que no tienen empleo, ni estudia, ni recibe capacitación disminuyó de 39 a 35 por ciento entre 2013 y 2014, indica el documento “Perspectivas económicas de América Latina 2017. Juventud, competencias y emprendimiento”.
 
El informe, elaborado por la Comisión Económica de América Latina y el Caribe (CEPAL), Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Centro de Desarrollo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señala también que las jóvenes latinoamericanas por lo común trabajan en el hogar, “lo que hace pensar que la brecha de género está relacionada principalmente con normas culturales”.
 
INGRESOS 
 
Sobre la significativa brecha entre los ingresos de los y las jóvenes, el texto dice que esta se explica parcialmente porque las mujeres acumulan menos experiencia laboral y eligen empleos que les permiten hacerse cargo de más tareas en el hogar como cuidadoras principales. De esta forma, con historias laborales interrumpidas, normalmente trabajan en sectores menos productivos y disponen de trabajos menos seguros.
 
Además, el texto destaca que la distribución desigual del trabajo no remunerado en el hogar impide a las mujeres lograr la autonomía económica y su plena integración en el mercado laboral.
 
Y esto sucede, dice el informe, pese a que, en promedio, las  mujeres alcanzan niveles educativos superiores a los hombres, y debido a los patrones sociales y culturales asociados con la discriminación salarial por motivos de género.
 
MÁS EDUCADAS
 
Las mujeres se han beneficiado en mayor medida que los hombres del aumento del promedio de años de educación en la región, dice el texto. “Las mujeres están dejando atrás a los varones en los 17 países para los cuales hay datos disponibles. En 2014, las mujeres acumularon, en promedio, más años de educación que los hombres en 12 de los 17 países. La mayor diferencia de géneros se registró en el Estado Plurinacional de Bolivia, donde las mujeres lograron un promedio de medio año más de educación que los hombres en 2014 con respecto a 2004.
 
EMPRENDIMIENTO, MENOS RESULTADOS
 
El emprendimiento, explica el Informe, no está ofreciendo todo su potencial de autonomía y empoderamiento económicos a las mujeres de la región, sobre todo a las jóvenes. Y esto sucede, pese a que las mujeres de 25 a 29 años, tanto a escala mundial como regional, son más susceptibles de abrir sus propios negocios que los emprendedores. Y pese también a que en materia educativa la brecha de género se reduce o incluso se invierte, lo que supondría que sus oportunidades económicas a través del emprendimiento son similares.
 
No sucede así y esto se refleja en que hay menores impactos y tasas de supervivencia de los negocios dirigidos por mujeres. Sus negocios, dice, se concentran más en sectores menos productivos, como en la industria y el sector público, lo que revela también que las jóvenes estudian en menor proporción que los hombres ciencias, tecnología, ingeniería o matemáticas, áreas que tienen una perspectiva de dar mayores remuneraciones.
 
Además, el emprendimiento para ellas “suele ser un antídoto contra la discriminación en el lugar de trabajo y otras barreras para acceder al empleo formal ligadas a percepciones discriminatorias contra las madres trabajadoras jóvenes”.
 
Así, el emprendimiento se percibe a menudo como un medio para equilibrar las responsabilidades laborales y familiares: las mujeres de la región pasan más del doble de tiempo que los hombres en trabajos de cuidado no remunerados y, combinando empleos remunerado y no remunerado, trabajan más horas.
 
EMBARAZO TEMPRANO
 
Destaca asimismo el Informe que las tasas de embarazo temprano siguen siendo un reto pendiente en la región y crece la preocupación por los riesgos reproductivos a los que se enfrentan, además de las amplias repercusiones negativas que tiene este fenómeno no solo en el desarrollo de las jóvenes, sino también de las familias y la sociedades a las que afecta.
 
A pesar de los esfuerzos realizados para reducir las tasas de embarazo adolescente, el indicador se ha estancado en niveles muy altos en muchos países de América Latina y el Caribe, señala el texto.
 
El embarazo adolescente, explica, “afecta a mujeres jóvenes de estratos socioeconómicos bajos de una forma desproporcionada”.  “Históricamente, se ha asociado la fecundidad adolescente con la pobreza” e independientemente del indicador que se use para medir esa relación (lugar de residencia, educación o riqueza de las familias), existe una relación inversa entre las tasas de fecundidad adolescente y el estatus socioeconómico.
 
ALGUNAS SOLUCIONES
 
El embarazo adolescente y las tareas domésticas son las dos principales razones que explican por qué las mujeres jóvenes abandonan la escuela y no ingresan al mercado laboral, asegura el Informe “Perspectivas económicas de América Latina 2017. Juventud, competencias y emprendimiento”.
 
Para enfrentar esta situación que viven las jóvenes de la región, es necesario, proponen expertos citados en el Informe, que las políticas públicas de educación se orienten a reducir el número de embarazos adolescentes, a través de la promoción de los derechos sexuales y reproductivos en la educación pública, así como de servicios de salud sexual y reproductiva que presten atención oportuna, apropiada, universal y de calidad.
 
A esto debe sumarse una legislación antidiscriminatoria que evite la expulsión directa o indirecta de las estudiantes embarazadas, así como con la creación de programas que promuevan la continuidad de los estudios para las madres (tales como guarderías gratuitas, horarios escolares y planes de estudio flexibles).
 
Las becas también ayudan a las jóvenes a no dejar la escuela y dan incentivos para que estudien en campos académicos con mayores retribuciones en el mercado laboral, como las ciencias, tecnologías, ingenierías y matemáticas.  
 
En suma, señala el texto, los servicios de guardería infantil asequibles y de buena calidad, la ayuda financiera y los métodos de enseñanza sin discriminación de género pueden ayudar a las jóvenes que no tienen trabajo, no estudian, ni reciben capacitación, en su tránsito a la educación superior y al empleo.
 
En el caso de los programas de capacitación y emprendimiento, los países deben identificar los componentes más eficaces, ya que pocos lo hacen, y evaluar su impacto social y rendimiento, en cuanto a supervivencia de los negocios o su alcance internacional.
Dichas evaluaciones, aclara, deben estar particularmente relacionadas con el género y el origen étnico. 
 
17/RED








INTERNACIONAL
Aborto
   Se impidió que menores accedieran a procedimiento sin consentimiento de sus padres
Disminuye interrupción del embarazo en España
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias/AmecoPress | Madrid, Esp.- 05/01/2017

El número total de interrupciones voluntarias de embarazo en 2015 fue de 94 mil 188, lo que supone 608 menos que el año anterior y el cuarto descenso consecutivo desde que entró en vigor la ley de 2010, según los datos publicados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
 
El informe precisó que un total de 200 centros notificaron que hubo 94 mil188 abortos, una tasa del 10.40 por ciento por cada mil mujeres de entre 15 y 44 años.
 
Se trata de la primera estadística que se da a conocer, después de la entrada en vigor de la Reforma de la Ley del Aborto en septiembre de 2015, que impide a las menores de 18 años interrumpir su embarazo sin el consentimiento paterno.
 
Hasta junio de 2010 estaba en vigor en España la Ley de supuestos –que restringía el aborto a tres casos: violación, malformación del feto o riesgo para la madre– de 1985. Después entró en vigor la normativa de plazos, que permite el aborto libre hasta las 14 semanas de gestación.
 
El balance final hasta el cambio legislativo de 2010 fueron 113 mil interrupciones voluntarias del embarazo. Cinco años después el número de abortos se redujo hasta las 94 mil, después de varios años consecutivos de descensos, también bajó la tasa de abortos realizados por cada mil mujeres.
 
LAS MÁS JÓVENES
 
Una de las mayores críticas a esta ley de plazos es que las menores  pueden abortar sin el consentimiento de los padres y las madres.
 
El Gobierno de Rajoy, tras retirar su propuesta conocida como Ley Gallardón –por presión de la ciudadanía y en especial por las asociaciones de mujeres-, finalmente la reformó en septiembre de 2015 y eliminó la posibilidad de abortar sin consentimiento en el caso de las menores.
 
A pesar de eso, las estadísticas del Ministerio indicaron que este colectivo es el que más redujo su tasa de interrupciones desde la entrada en vigor de la normativa de plazos. Entre 2010 y 2015, las mujeres con 19 años o menos son el grupo de edad que más bajaron su índice de abortos por cada mil mujeres: un 26 por ciento.
 
En 2015, el número de abortos entre las menores de 19 años de edad se redujo en 318 con respecto al año 2014 y entre las menores de 15 años disminuyó en 69 (pasó de 9.92 a 9.38).
 
Ahora bien, la interpretación de estos datos es compleja. Por ejemplo, la Asociación de Clínicas Acreditadas para la IVE, (ACAI) aseguró que le inquieta el descenso en la tasa de aborto entre el grupo de mujeres menores de 19 años, sospecha que no sea real y que se esté encubriendo un número importante de menores que podrían estar recurriendo a la clandestinidad para interrumpir su gestación.
 
Por todo ello, desde la organización piden a la ministra de sanidad que revise la autorización expresa de los tutores para casos como los mencionados y se deje de restringir el acceso de estas mujeres jóvenes a la IVE voluntaria, que en algunas comunidades como en Madrid, y de manera completamente arbitraria, se agrava al pedir la autorización de ambos tutores en algunos casos.
 
PREVENCIÓN Y EDUCACIÓN
 
La baja en el número de abortos conduce a sostener que cualquier modificación restrictiva de la actual Ley aproximaría a las mujeres españolas y a las personas profesionales a una inseguridad jurídica, sanitaria y personal del todo indeseable en un país europeo que consiguió consolidar el derecho de las mujeres a interrumpir su embarazo por voluntad propia, dejó al margen el recurso a un aborto clandestino e inseguro que sin duda alguna volvería a ser una posibilidad de producirse, esto sería un retroceso.
 
En esta línea, “resultaría del todo un contrasentido que pudieran llegar a producirse retrocesos legislativos si las posiciones conservadoras del Tribunal Constitucional se imponen en la sentencia sobre la actual Ley, pendiente de resolución”, recordó ACAI.
 
Pero además de garantizar el derecho al aborto, solo las políticas preventivas en materia de educación sexual y un acceso real a la contracepción -todo ello previsto en la norma- son las que evitan los embarazos no deseados.
 
ESPECIALISTAS
 
Los datos indicaron que la mayoría de las interrupciones voluntarias del embarazo en España se siguen practicando en centros privados. En 2015, casi nueve de cada 10 abortos se realizaron fuera del sistema público. Por otra parte, este porcentaje cayó casi ocho puntos desde la introducción de la ley de plazos. En 2010, solo representó el 1.8 por ciento de los abortos que se practicaron. En 2015, la cifra llegó hasta el 11.7 por ciento.
 
Desde ese punto de vista, ACAI advirtió que “a las Administraciones Públicas autonómicas, que la incorporación paulatina del aborto en la sanidad Pública, tal y como evidencia el informe, “puede ser un paso en la defensa de los derechos de las mujeres, pero puede retroceder si la atención se deja en manos de personal sin experiencia, capacitación o voluntad”.
 
La práctica sanitaria de aborto provocado debe realizarse por personas profesionales integradas en unidades específicas especializadas. Son estas profesionales quienes tienen que respaldar la intervención. Es imprescindible su formación en todas las técnicas de IVE (farmacológico e instrumental); Este aspecto fue contemplado en la Ley gracias a la presión de ACAI durante el proceso de elaboración de la norma.
 
La caída en el número de abortos se registró en la mayoría de las comunidades autónomas, si bien en siete se incrementaron como en Aragón, Baleares, Navarra, País Vasco, Cataluña, Cantabria y Castilla y León, además de en Ceuta y Melilla.
 
17/RED/ KVR
 








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