INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   Informe detecta carencia de compromiso de la élite política
Faltan leyes integrales contra la violencia de género en la región
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 31/01/2018

Nueve de 33 países de América Latina y el Caribe, entre ellos México, han aprobado leyes o reformas que coadyuvan a la prevención y atención de la violencia contra las mujeres pero sólo dos, Bolivia y México, cuentan con un presupuesto destinado a acciones para proteger a sus ciudadanas, así lo informa un análisis realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Mujeres.

En el documento “Del Compromiso a la Acción: Políticas para Erradicar la Violencia contra las Mujeres América Latina y el Caribe” se revisaron las acciones emprendidas por las instituciones y la ciudadanía para erradicar la violencia contra la mujer en América Latina y el Caribe.

El informe señala que sólo 24 de los 33 países evaluados han aprobado leyes con el propósito de proteger los derechos de las víctimas sobrevivientes de violencia familiar, por ejemplo, Brasil y Perú, Ecuador y Panamá registran avances significativos después de la publicación de decretos y la tipificación del feminicidio. Además Panamá ha firmado acuerdos interinstitucionales para proteger los derechos de las mujeres.

En contraste, únicamente nueve de los 33 países que participaron en la evaluación de ONU Mujeres y la PNUD han aprobado leyes integrales que abarcan los diferentes tipos de violencia en el ámbito público y privado. Entre estos países destacan México, Colombia, Bolivia y Venezuela que tienen decretos o reformas legislativas que contribuyen a la prevención y atención de la violencia contra las mujeres.

En el caso de México, donde 66.1 por ciento de las mujeres de 15 años y más reporta que ha enfrentado algún tipo de violencia, destacan la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (2007) y la Ley General para Prevenir Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos (2014) como normas integrales.

El país también cuenta con el Código Nacional de Procedimientos Penales que homologa procedimientos en la investigación de delitos; la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación; la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres; y el Reglamento de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, entre otras normativas.  

Después de comparar las herramientas establecidas por los países, los organismos internacionales señalaron las deficiencias o puntos de atención que se debe tomar en cuenta. Una de las observaciones fue que hasta 2016, 31 de los 33 países estudiados contaban con planes de acción nacional para la eliminación de la violencia pero de éstos sólo 15 eran específicos para la violencia de la violencia contra las mujeres y 17 no tenía consistencia entre su legislación y sus políticas públicas.

A su vez, este informe señala los frenos a los se enfrentan que las instituciones políticas y sociales para implementar las propuestas diseñadas para proteger los derechos de las mujeres, entre ellos: la falta de atención de la cúpula política a este tema; la ausencia de presupuestos destinados a medidas como encuestas para medir el índice de violencia en contra de las mujeres o la acción penal contra estas conductas; y la prevalencia de patrones patriarcales en la sociedad que naturalizan la violencia y las conductas machistas.

Para mejorar las políticas implementadas por los países el informe recomendó que gobiernos, sector privado y ciudadanía planeen en conjunto planes de acción frente a la violencia de género; comprometerse con estas medidas; establecer líneas de trabajo con los hombres para modificar las percepciones de las masculinidades e invitarlos a ser socios para erradicar la violencia.

En el documento, que se encuentra en la web, se reconoce que la situación de violencia contra las mujeres no ha tenido un freno absoluto, pero señala que las acciones para velar por los derechos de las mujeres han permitido un aprendizaje paulatino en materia de políticas públicas para el desarrollo de las mujeres en la región.

18/SRC








ESTADOS
VIOLENCIA
   Cajeme registra más casos de feminicidio
Sonora, tercer estado más violento para las mujeres
CIMACFoto: Silvia Núñez Esquer
Por: Silvia Núñez Esquer, corresponsal
Cimacnoticias | Hermosillo, Son.- 24/01/2018

El estado de Sonora se ubicó en 2017, en el quinto lugar del país en feminicidio, con una tasa de 2.13, muy por encima de la media nacional que fue de .06 por cada 100 mil, de acuerdo con datos del reporte “Información delictiva y de emergencias con perspectiva de género” del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El reporte consultado por esta agencia destaca que el municipio de Cajeme aparece en tercer lugar de entre los cien municipios con mayor incidencia de feminicidio. Al 31 de diciembre de 2017, se registraron 13 casos de feminicidio, mientras que su tasa fue de 5.59 por cada 100 mil.

Cabe recordar que en 2015, las organizaciones civiles solicitaron la Alerta de Violencia de Género (AVG), sin embargo ésta se rechazó con el argumento de que “no había elementos para declararla”.

En lo que concierne a los llamados “incidentes”, derivados de las llamadas de emergencia a la línea 911, Sonora se coloca en primer lugar en Violencia familiar con 82 mil 331 llamadas. Mientras, la tasa de violencia familiar por cada 100 mil mujeres, conserva a Sonora en primer lugar con 5 mil 470.9.

En tanto las llamadas de emergencia con “incidentes” de violación colocan a Sonora en el séptimo lugar nacional con 168 casos de enero a diciembre de 2017.

Esos eventos de violación reportados al 911, indican que la tasa por cada 100 mil mujeres eleva a Sonora al sexto lugar nacional con 11.2, en tanto la nacional es de 5.7.

Los incidentes reportados al 911 incluyen violencia contra la mujer, abuso sexual, acoso u hostigamiento sexual, violación, violencia de pareja y violencia familiar.

Por otra parte, el homicidio doloso contra mujeres, clasificado así por las autoridades investigadoras y juzgadoras, tuvo una incidencia de 37 casos, que sumados a los 32 casos de feminicidio  reportados en el informe, hacen un total de 69 asesinatos de mujeres durante 2017.

El informe sobre violencia contra las mujeres da cumplimiento al acuerdo 04/XLII/2017 del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP) con el objetivo de poner a disposición del público en general en una sola plataforma, datos estadísticos sobre el tema.

Las cifras se obtienen de la incidencia delictiva reportada por las procuradurías y fiscalías de los estados, mientras que los incidentes de violencia contra las mujeres, son tomados de los registros de los Centros de atención de llamadas de emergencia en las entidades federativas.

Todo lo relativo a incidencia delictiva es tomado con base en denuncias presentadas o tomadas de oficio, y a partir de este año se publicará un reporte actualizado cada día 25 de cada mes.

El reporte de violencia contra las mujeres del SESNSP puntualiza que la información es resultado de una nueva metodología para el  registro y clasificación de los delitos y las víctimas, la cual está alineada con la Norma Técnica para la clasificación nacional de delitos del fuero común para fines estadísticos y al catálogo de delitos, publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De igual forma, especifica que la contabilidad del delito de feminicidio se realiza conforme a su tipificación en las 32 entidades federativas.

No obstante, en su apartado V, hace notar la obligatoriedad de las autoridades ministeriales de toda la república de seguir puntualmente los protocolos de investigación del delito de feminicidio, pero no así el registro como tal en el sistema que este 20 de enero se dio a conocer.

18/SNE/LGL








ZONA DE REFLEXIÓN
VIOLENCIA
   Zona de Reflexión
Sacar la basura del patriarcado
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Lucía Lagunes Huerta*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 22/01/2018

A raíz de la denuncia masiva a través de la campaña #MeToo, han surgido opiniones que señalan que las mujeres exageran y confunden cualquier acercamiento masculino con acoso. El cuestionamiento se centra en la palabra de las víctimas, quienes como nunca antes, han tenido la posibilidad de expresarse.

Uno de los argumentos colocados es que las mujeres confundimos acoso y seducción, esto debido a la torpeza masculina para manifestar sus intenciones. Las mujeres saben y ellos también, cuando se acosa y cuando no. La supuesta confusión entre acoso y seducción torpe, es un viejo argumento usado por los acosadores, precisamente para descalificar la palabra de sus víctimas.

Frases como “yo sólo quería ser cortés” “ella mal interpreta” “no fue mi intención”, son recurrentes cuando los acosadores son evidenciados. El reto siempre ha sido que la palabra de las víctimas tenga validez.

Otra argumento para tratar de descalificar el movimiento #MeToo, es que se ha desatado una “cacería de brujos” en donde las mujeres señalan a hombres inocentes que no tienen posibilidad de defensa.

El derecho a la defensa, ha sido un largo camino que las mujeres han tenido que recorrer y no está del todo ganado.  Cuando las mujeres se defienden se les suele acusar de excederse. Recuerdo los casos de Claudia Rodríguez Ferrando (1996) o Yakiri Rubio (2013), mujeres que para defenderse de su violador, hicieron uso de la legítima defensa causando la muerte de éstos. Ambas fueron encarceladas, juzgadas, y ambas salieron bajo el cargo de “exceso de legítima defensa”.

También se ha dicho que las mujeres que se han sumado a la denuncia del acoso quieren venganza, no justicia. Históricamente las mujeres, y especialmente las víctimas de delitos sexuales, lo que han demandado ha sido justicia. Y para lograrlo, han tenido que transformar conceptos añejos que las culpabilizan, y han creado otros, para acercarse al sueño de la justicia que el sistema de justicia masculino les ha negado.

Recordemos que en el año 1994 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió que cuando un marido obligaba a su esposa a tener sexo con él, no era un delito sino el “ejercicio indebido de un derecho". Echarlo atrás costó once años.

En 2005 la SCJN determinó que por supuesto dentro del matrimonio podría existir el delito de violación, el cual ocurre cuando se obliga a tener sexo, usando la violencia física o moral.

Y aclararon que al reconocer este delito, se protege “el derecho de las personas a la autodeterminación sexual, lo cual implica la libre disposición de su cuerpo, y el derecho a decidir cuándo y con quién tener relaciones sexuales”.

Se ha dicho que quienes se suman al movimiento #MeToo son moralinas o conservadoras. El derecho a decidir sobre el cuerpo ha sido una de las demandas más libertarias de las mujeres.

Por ejemplo, en México hasta hace 30 años algunos Códigos Penales mantenían la exigencia para la víctima de violación de castidad, una forma honesta de vivir, y tener buena reputación.

En México, según datos del Colegio Jurista, 1.4 millones de mujeres viven acoso dentro de su trabajo, pero sólo 40 por ciento decide denunciarlo por miedo o desconocimiento de cómo actuar en ese tipo de situaciones; 90 por ciento de las afectadas prefiere buscar otro empleo, según información del Instituto Nacional para las Mujeres.

POR QUÉ HA MOLESTADO TANTO ESTE MOVIMIENTO MASIVO

No es no, han insistido en miles de formas las mujeres al hablar de la violencia sexual en cualquiera de sus expresiones.

Antes de defender a quienes durante milenios han gozado del privilegio de la impunidad y del pacto de silencio, fortalezcamos las condiciones para que las mujeres puedan denunciar sin el temor a ser linchadas.

Tal vez lo que más molestó es que se sacó la basura que estaba bajo las alfombras del patriarcado y se dejó al descubierto que frente a la violencia machista romper el silencio y denunciar al agresor no sólo libera, sino que sana y empodera.

¿Qué es lo que más molesta? ¿Qué se señale y se nombre a los acosadores, violadores y hostigadores? ¿Qué se les ponga nombre y descubramos que lejos de ser unos sicópatas son hombres comunes, que conviven con nosotras todos los días?

La basura que sacó –del mundo privado- el movimiento #MeToo, fue la violencia machista para ponerla a plena luz, hacerla asunto público, donde el centro del escrutinio son los agresores, esos que decidieron un día usar su poder para satisfacer su deseo sin que nada les pasara porque la complicidad y la impunidad estaba de su lado.

Lo que el movimiento #MeToo cuestiona es el sistema que permite que los hombres acosen. Un sistema que ha privilegiado el deseo masculino y lo ha puesto por encima de la decisión de las mujeres.

Es decir, cuestiona las condiciones que le permiten a cualquier hombre acosar, hostigar y agredir a una mujer. Hacerlo, es una decisión personal.

Sí, existe un desprestigio hacia los hombres, pero no hacia todos. El desprestigio es sobre aquellos que acosan, que violentan a las mujeres y sobre aquellos que con su silencio aceptan la agresión, sobre aquellos que prefieren mirar para otro lado cuando otro hombre está violentando a una mujer.

Tal vez lo que más molesta al patriarcado es ver herido uno de sus pilares, la excusa para la violencia masculina basada en una supuesta incapacidad de controlar sus emociones. Ese tiempo se acabó, y hoy cada uno tendrá que rendir cuentas por el abuso cometido contra las mujeres.

*Periodista y feminista, directora general de CIMAC.

Twitter: @lagunes28

18/LLH/LGL








NACIONAL
VIOLENCIA
   Son menos visibilizados y mal investigados: Luz Estrada
Feminicidio se recrudece contra niñas y adolescentes
CIMACFoto: Hazel Zamora Mendieta
Por: la Redacción
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 12/01/2018

Si bien el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) ha documentado que la mayoría de las víctimas de feminicidio tenían entre 20 y 39 años de edad, en los últimos años la violencia contra las niñas y adolescentes se ha recrudecido, aseguró la coordinadora de la organización, María de la Luz Estrada.

En el artículo escrito por Luz Estrada, “Violencia feminicida contra niñas y adolescentes en México”, refiere que el año pasado fue muestra de cómo los casos de feminicidio contra menores de edad, además de no ser investigados de la manera adecuada, tampoco son visibilizados y mucho menos sancionados.

La coordinadora del OCNF ejemplifica con casos de asesinatos de niñas y adolescentes ocurridos en 2017, la brutal violencia que enfrentan estas víctimas y los obstáculos que enfrentan para acceder a la justicia.

Uno de ellos es el feminicidio de Valeria Teresa Gutiérrez Ortíz, ocurrido en Nezahualcóyotl, Estado de México. Valeria tenía 11 años de edad cuando desapareció el 8 de junio de 2017  tras abordar una unidad de transporte público donde la dejó su padre, un día después, encontraron su cuerpo sin vida.

La familia de Valeria reportó inmediatamente la desaparición pero las autoridades mexiquense se negaron a emitir una Alerta Amber. Tuvieron que organizar una movilización con los habitantes de Nezahualcóyotl para que la Fiscalía identificará al chofer de la unidad, José Octavio Sánchez, como el probable responsable de la violación sexual y el asesinato de la niña.

Este fue capturado y días posteriores la Fiscalía de Justicia mexiquense informó que el feminicida se había ahorcado con un lazo dentro del penal en el que permanecía, dando carpetazo a la investigación, el caso nunca fue esclarecido a profundidad, recordó Luz Estrada.

Otro feminicidio que muestra la violencia contra adolescentes, fue el de Fátima Altamirano de apenas 15 años de edad. Según la información que proporcionó la defensora, el 8 de septiembre Fátima fue privada de la libertad en la delegación Gustavo A. Madero de la Ciudad de México. En horas su cuerpo fue encontrado en el municipio de la Paz, Estado de México.

PREVENIR EL FEMINICIDIO DE MENORES DE EDAD

Estos casos de feminicidio mantienen en común la privación de la libertad de las niñas y adolescentes previo a su asesinato, por ello Luz Estrada subrayó la necesidad de reforzar y aplicar los protocolos de búsqueda especializada en las primeras 24 horas (conocidos como Protocolo Alba y Alerta Amber), en adecuada coordinación con autoridades estatales y municipales porque la desaparición de niñas y adolescentes podría estar vinculada con delitos como la pornografía infantil y la trata de personas, añadió la especialista.

“Es necesario construir políticas y protocolos efectivos de búsqueda para que las procuradurías y fiscalías estatales actúen de manera pronta y efectiva; que éstas también cuenten con información sistematizada y desagregada, con perspectiva de género e interés superior de la infancia, sobre el número de denuncias por desaparición de adolescentes y niñas, así como en información sistematizada y desagregada sobre su localización, número de alertas Amber solicitadas”, detalló Luz Estrada.

La especialista hizo un llamado a poner especial atención en la prevalencia de violencia contra las niñas y adolescentes del país, pues existen estados que generan extrema preocupación. Tal es el caso de Tlaxcala, señala que según datos la Red Retoño ocurrieron 35 desapariciones de mujeres, principalmente entre 14 y 16 años de edad, de 2016 a agosto de 2017.

FEMINICIDIO EN 2017

Entre otros datos, el artículo de Luz Estrada publicado en diciembre pasado en la revista mensual de Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), dedicada a los derechos de la infancia, señala que el OCNF registró 914 asesinatos de mujeres en 17 estados hasta junio de 2017.

Éstos son el Estado de México, Ciudad de México, Morelos , Guanajuato, Nuevo León, Jalisco, Oaxaca, Sonora, Chihuahua, Puebla, Coahuila, Sinaloa, Campeche, Hidalgo, Chiapas, Quintana Roo y Colima, pero únicamente 49 por ciento es investigado como feminicidio, precisó.

El OCNF encontró que la mayoría de estas mujeres asesinadas tenían entre 20 y 39 años de edad.

En cuento a las mujeres desaparecidas los datos del OCNF revelan que entre enero de 2014 a junio de 2016 ocurrieron 10 mil 157 casos en Tlaxcala, San Luis Potosí, Sonora, Oaxaca, Jalisco, Quintana Roo, Veracruz, Estado de México, Campeche, Morelos, Nuevo León y Guanajuato. 

17/HZM/LGL

 








OPINIÓN
VIOLENCIA
   Desenredo
Romper el silencio, es la estrategia
Imagen retomada del Colectivo TragameLuz de Chiapas
Por: Rosalinda Hernández Alarcón*
Cimacnoticias | Guatemala, Gua .- 24/11/2017

Mañana, 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, una vez más, se unen las voces de las mujeres a nivel mundial para exigir una vida libre de violencias.

Múltiples actividades alrededor de esta efeméride se han realizado durante el mes, en las que han conjuntado experiencias activistas y feministas de muy variada filiación. La mayoría de actos se dan a conocer a través de los medios, pero la opinión pública desconoce qué sucede con aquellas mujeres que dejaron de aceptar la violencia como una forma de relación normal que ejercen los hombres para controlar.

A ellas les cambia la vida cuando comprenden que tales actitudes provienen de una ideología patriarcal que deforma a los hombres para sentirse dueños de los cuerpos femeninos y mandamases en todas partes: en la casa, calle, centros de estudio y trabajo, entidades de gobierno, etc.

Escuché a un adulto joven decir: “y no se cansan de protestar, la violencia siempre ha existido”. Le respondo a él y a quienes piensan igual. La convicción para decir cero tolerancia a las violencias contra las mujeres, proviene de las reflexiones que apuntan a cómo la supuesta superioridad de los hombres es producto de malas crianzas y que su agresividad no es congénita, por tanto, son posibles los cambio de actitud.

Con base en esta categoría de análisis que da el feminismo, mujeres se han organizado para establecer legislaciones nacionales e internacionales a fin proteger a las mujeres de cualquier forma de violencia, castigar esos delitos y resarcir a las víctimas.

Quizás lo más valioso en estas décadas de lucha, es que mujeres de diferentes procedencias y edades han transformado su condición de víctimas hacia actoras políticas, renacen convencidas que tienen derechos, transmiten otra educación a sus hijas e hijos contraria a la que privilegia lo masculino, estudian y comparten conocimientos sobre otras formas de relación o bien crean redes de cuidado, se acompañan en la búsqueda de interpretaciones laicas, sonríen y bailan despojadas de la sumisión o el sentido de culpa que les inyectaron desde niñas.

Ver esos cambios es esperanzador. De igual manera, diariamente hay mujeres que salen del círculo de la violencia, por más complicado que esto sea. Hay quienes piensan que van en aumento las agresiones machistas, es difícil asegurarlo ya que las estadísticas todavía son parciales; lo que en verdad sucede es el incremento de denuncias, ahora provienen no sólo de mujeres empobrecidas sino de todas las clases sociales, incluso de personalidades.

Ello demuestra que ese tipo de impunidad se resquebraja y se refrenda la importancia de romper el silencio. Antes sólo las feministas eran quienes explicaban las raíces de la violencia contra las mujeres, ahora se ha hecho cotidiano que niñas y adolescentes se revelen a los malos tratos e incluso asuman actitudes para prevenir agresiones. Es verdad que todavía falta mucho por hacer, pero también es cierto: la condena a los hechos de violencia contra las mujeres es irreversible.

* Periodista mexicana, residente en Guatemala y coeditora de la publicación feminista LaCuerda.

17/RHA/LGL








INTERNACIONAL
VIOLENCIA
   “Que nadie se quede atrás”, lema de la campaña ÚNETE
   
Llama ONU Mujeres a prevenir acoso sexual
CIMACFoto: César Martínez López
Por: la Redacción*
Cimacnoticias | Madrid, Esp .- 23/11/2017

El tema de la campaña ÚNETE “Que nadie se quede atrás” —en el marco de los 16 Días de activismo que se inicia en todo el mundo— hace hincapié en la necesidad de llegar, en primer lugar, a las personas más marginadas.

ONU Mujeres, junto con entidades asociadas, celebrará cientos de eventos en todas partes del mundo con el fin de fomentar las iniciativas para poner fin a la pandemia que afecta a una de cada tres mujeres. El 25 de noviembre —Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer— marcará el inicio de esta serie de actividades. Se organizarán desde marchas, flashmobs y conciertos hasta partidos de fútbol y rugby; además, se iluminarán de naranja edificios emblemáticos para atraer la atención durante los 16 Días de activismo contra la violencia de género (25 de noviembre – 10 de diciembre).

Este año, la conmemoración se produce en un momento único, ya que coincide con la movilización sin precedentes de millones de personas unidas con la etiqueta #MeToo (#YoTambién) y otros mecanismos en la creciente protesta mundial contra el acoso y la agresión sexual. Al dar inicio a la campaña anual, ONU Mujeres llama a aprovechar la oportunidad generada por la protesta mundial contra el acoso sexual para lograr la implementación de leyes y políticas que produzcan cambios reales para poner fin a la violencia contra las mujeres de una vez y para siempre.

Las Naciones Unidas celebran la iniciativa 16 Días, que moviliza tanto a actores gubernamentales como al público en general, en el marco de la campaña del Secretario General, “ÚNETE”, para poner fin a la violencia contra las mujeres para 2030. Se ha elegido el color naranja para la campaña ya que simboliza la esperanza de un mundo sin violencia. Se insta a todas las personas a “Pintar el mundo de naranja” y a cumplir con su parte para poner fin a la violencia contra las mujeres y llevar la protesta a la acción. En 2016, se logró la participación récord de 105 países.

El tema de este año, “Que nadie se quede atrás: Pongamos fin a la violencia contra las mujeres y niñas”, se hace eco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Subraya el hecho de que si bien no hay ninguna mujer ni ninguna niña que esté inmune ante las vulnerabilidades y los riesgos, estos son peores para algunas de ellas. Identificar a las mujeres y niñas más marginadas es esencial para poder llegar a ellas y brindarles la respuesta adecuada.

A modo de ejemplo, las personas migrantes, refugiadas y desplazadas internas son quienes se encuentran más expuestas a la violencia sexual. Además, a menudo carecen del reconocimiento del Estado, lo que las deja sin acceso a los servicios sanitarios o sociales, a la justicia y a la protección policial.  Las mujeres indígenas y aquellas pertenecientes a minorías étnicas o raciales enfrentan a menudo los niveles más elevados de discriminación, que atañe las dimensiones sociales, políticas y económicas. Al mismo tiempo, las mujeres con discapacidades y aquellas asentadas en áreas rurales enfrentan obstáculos en materia de infraestructura y comunicación.

“Todas y todos tenemos derecho a vivir la vida sin violencia o la amenaza de la violencia. Esto es cierto para todas las personas, sin tener en cuenta su género, su edad, su raza, su religión, su origen étnico o casta, independientemente de su nivel de ingresos, su orientación sexual, su estado serológico respecto del VIH, su ciudadanía, el lugar donde vivan o cualquier otro rasgo de su identidad”, afirmó la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres Phumzile Mlambo-Ngcuka.

“La esencia del tema de hoy de ‘Que nadie se quede atrás’ es que nadie se quede fuera.  Esto significa contar con las mujeres y las niñas en pie de igualdad e incluirlas en todos los asuntos que las conciernen,” agregó. (Lea aquí el mensaje completo de la Directora Ejecutiva para el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer)

La violencia no sólo produce consecuencias negativas en quienes la sufren, sino también en sus familias, la comunidad y la sociedad en su conjunto. Asimismo, implica un elevado costo económico para la sociedad. Sin embargo, la violencia contra las mujeres y las niñas no es inexorable, sino que puede evitarse con un enfoque integral que incluya la aprobación e implementación de leyes que protejan a las mujeres y las niñas, y el impulso de iniciativas para enjuiciar a quienes cometan delitos.

Dicha prevención debe comenzar a una edad temprana con el propósito de fomentar la tolerancia cero contra la violencia. Por otra parte, deben existir servicios integrales y accesibles para todas las sobrevivientes; estos deben incluir apoyo médico y psicológico, vivienda y asesoramiento jurídico, entre otros. El Fondo Fiduciario de la ONU para poner fin a la violencia contra las mujeres —un fondo multilateral gestionado por ONU Mujeres— ha otorgado, a lo largo de 20 años, 460 subvenciones a organizaciones que lograron un abordaje sistemático de la violencia contra las mujeres y las niñas.

Como parte de las iniciativas mundiales para eliminar todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, la Unión Europea y las Naciones Unidas presentaron este año la “Iniciativa Spotlight”, con un aporte inicial de 500 millones de euros por parte de la Unión Europea. La Iniciativa busca dar respuesta a todas las formas de violencia, con especial énfasis en la violencia doméstica y familiar, la violencia sexual y de género, y las prácticas nocivas, el feminicidio, la trata de personas y la explotación sexual y económica (laboral).

EN TODO EL MUNDO

Tal como en años anteriores, se iluminarán de naranja edificios y monumentos emblemáticos para reclamar un futuro libre de violencia. En esta ocasión, se iluminarán los parlamentos de Bangladesh, Liberia y Marruecos, el Palacio de Bellas Artes en Ciudad de México (México), los monumentos en Gaziantep (Turquía), el teatro La Scala de Milán, el ayuntamiento de Bogotá, el Teatro Nacional de Argel y la Montaña de la Mesa en Ciudad del Cabo (Sudáfrica).

El personal de las compañías aéreas TACV de Cabo Verde y Binter llevará prendedores naranjas; se pintarán de naranja los coches del metro en Santiago de Chile y los autobuses en Da Nang (Viet Nam); y los partidos de fútbol del campeonato nacional de Marruecos portarán también el color naranja. Entre los otros eventos previstos para los 16 Días de activismo, se incluyen una obra de ballet en Kosovo, una carrera de 5 km en Ecuador, el descubrimiento de murales en Guatemala, conferencias públicas en distintas universidades de Kirguistán, un campeonato de críquet en Indonesia, y la presentación de la fuerza policial sobre políticas de género en Uganda.

El 25 de noviembre, el Fondo Fiduciario de la ONU para poner fin a la violencia contra las mujeres celebrará una gala para recaudar fondos en Londres (Reino Unido). Dicha gala rendirá homenaje a los asombrosos resultados y logros conseguidos por múltiples intervenciones que contaron con el apoyo del Fondo Fiduciario de la ONU para eliminar la pandemia de la violencia contra las mujeres a nivel mundial.

Con la Directora Ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, como anfitriona, la velada contará también con destacados disertantes, entre ellos, Su Alteza Real la Princesa Eugenia de York; Frances Corner, Directora de la Universidad de la Moda de Londres y Vicerrectora Adjunta sobre tecnología digital  de la Universidad de las Artes de Londres; activistas por los derechos de las mujeres, funcionariado de las Naciones Unidas y el sector privado, quienes harán hincapié en el éxito de las entidades beneficiarias y en su trabajo, con el que cambian las vidas de las personas en todo el mundo.

Como maestra de ceremonias, la locutora internacional Zeinab Badawi entrevistará en vivo a representantes de dos entidades beneficiarias del Fondo Fiduciario de la ONU durante el evento: Marija Anđelković, de ASTRA (Serbia) sobre la eliminación de la trata de personas en la región de los Balcanes, y Chinyere Eyoh, de SOAR (Nigeria), sobre el trabajo que realizan para proteger a las niñas de la violencia sexual. Las actrices Gabriella Wright y Joanne Froggatt narrarán dos historias inspiradoras sobre entidades beneficiarias, una de Nepal y la otra de Gambia.

A lo largo de los 16 Días, los Días Spotlight de la campaña ÚNETE se centrarán en las profundas consecuencias que la violencia provoca en algunos de los grupos más marginados y desatendidos de mujeres y niñas. Por ejemplo, el 27 de noviembre destacará la violencia contra las mujeres y niñas indígenas, y el 29 de noviembre pondrá el foco en las mujeres defensoras de los derechos humanos.

*Este artículo fue retomado del portal Tribuna Feminista

17/RED/LGL








REPORTAJE
   Una de cada tres es asesinada en la vía pública
   PRIMERA DE 9 PARTES
La calle, el sitio más peligroso para las mexicanas
CIMACFoto: Hazel Zamora Mendieta
Por: Samantha Páez y Sandra de los Santos*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 23/11/2017

Este 2017, la defensa por los derechos de las mujeres en México marca dos aniversarios importantes: hace 10 años se promulgó y entró en vigor la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) y desde hace cinco está vigente en el Código Penal Federal el delito de feminicidio, el cual es definido como el asesinato de una mujer por razones de género. Es decir, por ser mujer.

Si bien ambas normativas fueron impulsadas para modificar las políticas públicas enfocadas a garantizar una vida libre de violencias para las mujeres y niñas así como para mejorar la procuración e impartición de justicia para las víctimas de violencia de género, eso no se ha logrado para ninguna en el territorio  nacional.

Las instituciones de procuración de justicia en el país no han homologado la investigación de los casos de feminicidio, ni los protocolos para realizar estas investigaciones, así que en todos los estados del país la mayoría de los asesinatos de mujeres se siguen investigando como homicidios y los responsables juzgados bajo ese tipo penal, además de que los tribunales estatales son omisos en la aplicación del fallo emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que es visto como "un insumo, no una obligación", según han referido juzgadores de estados como Guanajuato.

A días de conmemorarse el 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las mujeres, integrantes de la Red Nacional de Periodistas de los estados de Chiapas, Jalisco, Ciudad de México, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí, Tamaulipas y Tlaxcala, presentarán un serial de reportajes que demuestran cómo ser asesinada en cada uno de estos estados, tiene características específicas, como el ser joven, tener cierto grado de estudios y el lugar donde ocurren los hechos.

TV Cimac

Mujeres asesinadas en México





EL FEMINICIDIO EN EL PAÍS

En México, de 2012 a 2015, fueron asesinadas 10 mil 10 mujeres; siete al día, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Información de Salud (Sinais). Pero ¿cómo son estas mujeres a quienes se les privó de la vida? La información de Salud nos permite asomarnos a la realidad nacional, pero también a la de los estados.

Lo primero que salta a la vista al analizar la información del Sinais -elaborada con los certificados de defunción de Salud, actas del registro civil y el cuaderno de defunciones del Ministerio Público- es que en el país una de cada tres mujeres fue asesinada en la vía pública, esto convierte a las calles en el sitio más peligroso para las mujeres.

Después de la vía pública el otro lugar donde más matan a las mexicanas es el hogar: 22.8 por ciento. Le sigue “otro lugar” –que en la estadística no está definido-, con 17.6 por ciento y “se ignora”, con 15.4 por ciento.

La mayor parte de víctimas de homicidio en la vía pública eran solteras -42.6 por ciento- y una de cada cinco tenía de 26 a 40 años. Aunque a nivel nacional el grupo específico más vulnerable son las mujeres solteras de 18 a 25 años.

En cuanto a las mujeres que fueron asesinadas en sus hogares, la mitad -49.4 por ciento- vivía en pareja, es decir, su estado civil era casada o en unión libre, mientras que una tercera parte era soltera; y una de cada diez, viuda.

Los homicidios de mujeres ocurridos en la vía pública correspondieron a mujeres con estudios de bachillerato y superiores; en el hogar fueron de mujeres sin escolaridad. Es decir, entre más es el nivel de estudios existe una mayor probabilidad de que a las mexicanas las maten en la vía pública.

Los datos del Sinais también revelan que 39 por ciento de las víctimas “no trabajaba”, aunque este criterio quizás se deba a que se dedicaban al trabajo del hogar no remunerado o a que estaban estudiando. A nivel nacional, una de cada tres víctimas se empleaba en servicios personales y vigilancia y otro 7.7 por ciento al comercio.

Infografía realizada por Jovana Espinosa Orta, Brenda Sánchez Núñez y Priscila Hernández Flores

¿Qué pasa en los estados?

En los estados se viven realidades distintas. Por ejemplo, en Chiapas, Ciudad de México, Hidalgo, Puebla, Querétaro y Quintana Roo, la mayor parte de los homicidios de mujeres ocurren en el hogar. Mientras que en Guerrero, Morelos y Tamaulipas los homicidios de mujeres en la vía pública sobrepasan el promedio nacional.

Las edades, estados civiles y ocupaciones de las víctimas de homicidio también varían de entidad federativa a otra. En algunas se sigue la tendencia nacional de que son las mujeres de 26 a 40 años las principales víctimas, pero en Oaxaca el rango de edad se eleva y en Chihuahua disminuye; mientras que Tlaxcala es la entidad donde más asesinan a niñas de 0 a 11 años.

El Estado de México se convirtió en una de las entidades más violentas y peligrosas para las mujeres, seguido por Coahuila y Guerrero. Pero a partir de 2013, entidades como Puebla y Baja California pasaron de estar en los últimos lugares a los primeros. 

LOS HOMICIDIOS DE MUJERES NOS IMPORTAN

Del total de homicidios del país, nueve de cada diez corresponden a hombres y sólo un 12 por ciento de los casos es de mujeres. ¿Por qué entonces analizar los asesinatos de mujeres? Porque 95 por ciento de los homicidios, no sólo en México sino en el mundo, son perpetrados por hombres, de acuerdo con el Estudio mundial sobre el homicidio 2013, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Esto casi en consecuencia vuelve a las mujeres víctimas y, según el estudio antes mencionado, la gran mayoría de victimarios son personas cercanas a las mujeres, como sus compañeros íntimos y sus parejas.

En México a partir de 2012 el Código Penal Federal considera como feminicidio los asesinatos de mujeres donde el homicida tenga o haya tenido alguna relación de sentimental, afectiva o de confianza. Aunque ésta no es la única causal, también contempla cualquier signo de violencia sexual; lesiones o mutilaciones degradantes, así como actos de necrofilia; antecedentes de violencia familiar, laboral o escolar; si hubo amenazas, acoso o lesiones previas al homicidio; si la víctima fue incomunicada antes de la privación de la vida, y si el cuerpo de la víctima es expuesto o exhibido en algún lugar público.

Bajo este criterio 385 de los homicidios reportados en el Sinais como homicidio se considerarían casos de feminicidio, ya que se documentó violencia familiar previa. Los estados que acumulan más casos son: Estado de México (58), Colima (37), Guanajuato (23), Ciudad de México (20), Puebla (20), Veracruz (17), Coahuila (16), Michoacán (16) y Oaxaca (16).

En su fallo de 2015 por el caso de feminicidio de Mariana Lima Buendía, asesinada por su pareja en el Estado de México en 2010, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, determinó que todos los asesinatos de mujeres tendrían que ser investigados bajo los protocolos de feminicidio, preservando las evidencias que determinen si se cometen ataques sexuales y realizando las periciales necesarias para conocer si las mujeres estuvieron inmersas en un contexto de violencia.

CHIAPAS: LA JUSTICIA QUE NO LLEGA

En junio del 2013, Omar Fernando Rosales Toledano, entonces secretario particular del senador del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Luis Armando Melgar, fue detenido por el feminicidio de Viridians Flores Ramírez, de 21 años de edad y con quien sostenía una relación sentimental y había procreado un hijo.

Omar Fernando arrojó el cuerpo de Viridians al puente San Cristóbal ese 2013. Fingió el secuestro de la joven y hasta pidió un rescate a sus padres, quienes sospechaban de él porque su hija había sostenido una relación sentimental y lo abandonó por sufrir violencia física. Fernando Rosales Toledano se dio a la fuga, pero fue aprehendido.

A cuatro años de distancia no ha recibido sentencia y su juicio sigue en proceso pues el inculpado continúa interponiendo amparos, apelaciones y otros recursos legales que han retrasado el fallo final.

En Chiapas, 352 mujeres fueron asesinadas de 2012 a 2015, de acuerdo con datos del Sinais elaborado con los certificados de defunción de Salud, actas del registro civil y el cuaderno de defunciones del Ministerio Público.

La mayoría de mujeres asesinadas –una de cada tres- eran solteras al momento de su muerte como es el caso de Viridians, quien se había separado de Omar Fernando. También una de cada cuatro de las víctimas de homicidio tenían de 18 a 25 años de edad, como Viridians, lo cual coloca a este grupo poblacional como el segundo más vulnerable tan sólo después de las mujeres de 26 a 40 años.

Infografía realizada por Jovana Espinosa Orta, Brenda Sánchez Núñez y Priscila Hernández Flores

La posición económica de Fernando Rosales Toledano le ha permitido interponer una serie de recursos, legales entre ellos un amparo federal de excarcelación alegando presuntos problemas de salud.

De agosto a octubre de este año, estuvo internado en un hospital privado de Tuxtla Gutiérrez, uno de los más conocidos y costosos de la capital del estado, por padecer, presuntamente “problemas gastrointestinales y con el nervio ciático”.

El juez quinto federal, José del Carmen Constantino Avendaño, otorgó un amparo al feminicida para que pudiera ser excarcelado y atendido en el sanatorio particular, lo que fue denunciado públicamente por la familia de Viridians quien logró, apenas hace unas semanas, que éste regresara a la cárcel para continuar con su proceso legal.

Los datos del Sinais revelan que la mayor parte de las mujeres –seis de cada diez- que sufrieron previamente violencia fueron asesinadas en sus hogares; es decir, en un lugar privado.

El hogar es uno de los sitios más peligroso para las chiapanecas, ya que una de cada cinco es asesinada ahí, mientras que en la vía pública son asesinadas entre 30 y 40 por ciento de las mujeres y en otro lugar –como puede ser un hotel- el 15 por ciento, tal cual ocurrió con Viridians.

El grupo etáreo más propenso a un homicidio es el que corresponde a las mujeres de 26 a 40 años de edad, en unión libre; así como las que no trabajan y que tienen estudios de secundaria.

En el caso de Viridians, sus padres han tenido que salir a los medios de comunicación en más de una ocasión para denunciar la forma en que se ha llevado el proceso del feminicida confeso. Es la segunda vez que logra obtener un amparo de excarcelación por supuestos problemas de salud. El temor de la familia es que logre escaparse cuando está fuera de la cárcel.

En septiembre del 2014 los familiares denunciaron que el juez Julio César Morales Ríos aceptó llevar a cabo la reconstrucción del crimen, a petición del acusado, con el cuerpo de un cerdo. La diligencia fue suspendida ante la indignación de la familia y la ciudadanía, por no respetar Ley de Víctimas, que establece que éstas deben ser tratadas, aun cuando haya fallecido, con humanidad y respeto a su dignidad.

La familia de la joven ha seguido durante estos cuatro años todo el proceso legal del feminicida de su hija para vigilar que no use sus influencias para lograr una pena más ligera.

En Chiapas, el delito de feminicidio se contempla en el artículo 164 bis del Código Penal del estado, el cual entró en vigor el 8 de febrero de 2012 y establece una pena de 25 a 60 años de prisión a quien lo cometa.

* Reportaje colaborativo coordinado y elaborado por periodistas de la Red Nacional de Periodistas de Chiapas, Jalisco, Ciudad de México, Guanajuato, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí, Tamaulipas y Tlaxcala

17/SP/SS/LGL








QUINTO PODER
VIOLENCIA
   QUINTO PODER
   
La violencia de género, síntoma de la sociedad patriarcal
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Argentina Casanova*
Cimacnoticias | Campeche, Cam.- 26/10/2017

La violencia es una construcción social, intrínsecamente ligada a la idea del poder en su forma negativa y coercitivo, la dominación de un “otro” por medio de la fuerza ante la ausencia de la razón y argumentos. Esto es suficiente para entender por qué la violencia contra las mujeres va de la mano con conceptos como poder, dominación, violencia, control y que nos permite entender que la violencia son decisiones socialmente construidas basadas en la idea de una superioridad en quien ejerce la violencia sobre quien es ejercida.

El poder es por sí mismo positivo, el poder de la ciudadanía, el poder de la conducción, pero en el poder que se ejerce por medio de la fuerza para dominar a alguien más recurre a la violencia para lograr su objetivo de control y sometimiento.

En una sociedad en la que las personas vivimos en competencia por el control y el sometimiento de un “otro” para dar sustento a la superioridad, siempre en la búsqueda de una supremacía por sí misma para justificar ser “mejor” que el otro, las mujeres conviven con hombres que necesitan demostrar siempre algo.

Educados en la competitividad y la opresión como mecanismo de imposición, construyen relaciones basadas en las formas de dominación y en sus relaciones interpersonales prevalece ese esquema porque es el único que conocen, además de contar con estructuras sociales y patrones socioculturales de dominación sobre el cuerpo de las mujeres y sus conductas bajo mecanismos de control como la violencia.

Si a eso le sumamos que existe un sistema patriarcal que privilegia y otorga mayor valor a la vida de los hombres y sus actos y cuerpos sobre los de las mujeres, tenemos un escenario social que no solo propicia, facilita y contribuye a la violencia contra las mujeres como un mecanismo para castigar cualquier transgresión al sistema de creencias y valores patriarcales.

El castigo a la transgresión es una de las razones más constantes de la violencia contra las mujeres, en la que el feminicidio es una herramienta de control de la violencia expresiva e instrumental.

Entendiendo como la violencia expresiva aquella que manifiesta-expresa el odio hacia el cuerpo de las mujeres y el desprecio por la vida de las mujeres, y la instrumental para obtener algún bien, un beneficio, incluyendo la impunidad en la violencia sexual u otros delitos como la trata, la explotación, en la que la que se desvaloriza la vida de las mujeres, robarlas o quedarse con sus bienes pero que tiene detrás un fin por obtener un beneficio de las mujeres o sus cuerpos.

Estas violencias se han recrudecido no solo por la búsqueda de la autonomía y la libertad de las mujeres, sino, también por las mismas estructuras sociales que validan los discursos de opresión y que otorgan más valor a lo que hace, dice y piensa un hombre y ese valor justifica sus violencias sobre las mujeres.

Ese sistema de creencias que reconoce y otorga mayor valor a la vida de un hombre, implícito en la creencia de que ellos pueden defenderse y eso justifica cualquier feminicidio en esa lógica, pero las mujeres que se defienden son las “antinaturas” porque no se dejaron matar.

En caso de que una mujer se atreva a defenderse de su agresor afronta todo el sistema de justicia que la castigará con todo el rigor de la ley, frente a las mínimas penas que recibían los asesinatos de mujeres, justificados la mayoría de las veces como “crímenes bajo estado de emoción violenta” o “homicidios por honor”, son las piezas que contribuyeron a lo largo de la historia a generar contextos sociales en los que se desvalorizaba la vida de las mujeres. Matar a una mujer no tenía consecuencias y esto favoreció la sensación de impunidad. Se podía matar a una mujer y nada sucedía.

Allá a finales de los 60 un feminicidio no nombrado de esa manera nos da una clara idea del valor de una mujer frente a la vida de un hombre y el sistema de justicia que lo permitía, el asesinato de la esposa de William Barroughs, Joan Vollmer Adams Burroughs, ocurrido en México en completa impunidad,  y es el antecedente de las noticias que hoy día tenemos con titulares que van desde “la mató porque le fue infiel”, dándonos una idea de que el pobre hombre no tuvo otro remedio que matar a esa mala mujer.

Si un discurso social favorece la idea de que las mujeres son culpables y que ellas mismas son causantes de la violencia que se ejerce contra ellas, es posible entender por qué la impunidad es parte del feminicidio y son los esfuerzos de las organizaciones y defensoras de Derechos Humanos, activistas feministas las que han empujado la creación del tipo penal de feminicidio.

Penas bajas, homicidios calificados con laxas miradas y tolerancia hacia los pobres feminicidas, escenario y contexto que da pauta a que se favorezca la impunidad en los crímenes cometidos contra las mujeres.

* Integrante de la Red Nacional de Periodistas y Fundadora del Observatorio de Violencia Social y de Género en Campeche

17/AC/LGL








INTERNACIONAL
   La Plata, Morón y Quilmes donde se instalarán las casas
   
Construirán en Argentina nuevas casas para víctimas de violencia
Imagen retomada del portal Prensa Latina
Por: la Redacción
Cimacnoticias/PL | Buenos Aires, Arg .- 30/08/2017

El gobierno argentino, a través del Plan Nacional para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, construirá nuevos hogares en el llamado Gran Buenos Aires para víctimas de estos casos.
 
Se trata de casas de protección integral que estarán instaladas en localidades bonaerenses de La Plata, Morón y Quilmes, en las cuales las víctimas podrán vivir con sus hijos, obtener formación y trabajar en la reincorporación a la vida social.
 
Según precisó en una nota la Presidencia, las obras incluirán modificaciones en el espacio exterior para asegurar senderos seguros y acceso a servicios de transporte público, plazas, salud y educación.
 
Las localizaciones y el programa funcional de los primeros tres Hogares de Protección Integral (HPI) fueron consensuados en un trabajo conjunto con el Consejo Federal de la Mujer y la Subsecretaría de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires, agregó la fuente.
 
“Estamos muy contentos por la posibilidad concreta de construir estos tres refugios”, declaró la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley tras resaltar que serán tres de nueve refugios que se construirán en esas áreas y se incorporan a una red que ya suman 44 en la provincia.
 
Las autoridades prevén extender esta iniciativa con otros cuatro centros más en una segunda etapa del año en la provincia y otro en el norte del país.
 
El Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres 2017-2019, consta de 69 medidas y 137 acciones.
 
Según cifras difundidas por organizaciones se calcula que en Argentina muere cada 30 horas una mujer víctima de violencia, sin contar las denuncias por acoso y maltrato.

17/RED








MONEDERO
DERECHOS HUMANOS
   MONEDERO
Condiciones para la incertidumbre económica
Especial
Por: Carmen R. Ponce Meléndez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 07/03/2017

Sin duda el mejor homenaje que se le puede hacer a la Mujer Trabajadora mexicana en su día es luchar por mejorar su situación económica, su autonomía. No sólo implica los ingresos que obtiene en el mercado laboral, tener un trabajo digno, disponer de vivienda, acceso al agua y a la tierra. También es igual de importante que las condiciones del país y su entorno mejoren.
 
TRABAJADORAS MEXICANAS: CONDICIONES Y ENTORNO
 
La situación  que hoy está viviendo el país –tanto en el económico como en lo social- es producto de varios factores y aquí mencionaremos algunos de ellos.

VER GRÁFICA AQUÍ

La pérdida del poder adquisitivo de los salarios, que no se recupera desde la crisis de 2008 y que, por el contrario, con los actuales niveles de inflación se han acentuado, creando enojo y descontento en la mayoría de la población trabajadora. Tampoco hay crecimiento económico y la violencia contra las mujeres sigue incrementándose. (Ver gráfica)
 
Según Inegi, en febrero de este año la inflación anual no subyacente fue de 7.40 (incluye la variación en los precios de: agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por el Gobierno).  Una cifra que supera con mucho la meta que se planteó Banco de México (Banxico), que para este año es de un rango de 3 a 4 por ciento. Ese rango se convierte en el “tope salarial” para las revisiones contractuales y obviamente la inflación actual ya se comió los incrementos salariales, tanto el del salario mínimo como los contractuales que se dieron o los que se vayan a dar.
 
Conforme a los datos de Coneval, el ingreso laboral per cápita en 2005 (deflactado por el valor de la canasta básica), era de 2 mil 068.79 pesos; para 2016 ya había disminuido a 1 mil 567.85 pesos. Una caída del 32 por ciento, y conste que la canasta básica es prácticamente de supervivencia.
 
Por su parte, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social ya anunció que no habrá un incremento salarial de emergencia.
 
MEDIOCRE CRECIMIENTO
 
El crecimiento de la economía tampoco ayuda, son prácticamente 30 años con un crecimiento muy mediocre. Conforme a la información generada por Inegi el crecimiento anual del PIB en el 4to trimestre de 2016 fue de 2.3; solamente las actividades primarias tuvieron un crecimiento superior (4.1 por ciento).
 
Sin embargo el PIB por habitante (per cápita) en 2016 tuvo un descenso de 10.1  por ciento, respecto a 2015, según Inegi.
 
Para este año las últimas previsiones de la Secretaría de Hacienda sobre el crecimiento de la economía son de apenas un 1.5, pero algunas instituciones privadas lo han disminuido al 1.4 por ciento. Por su parte, Banxico proyecta un crecimiento del PIB en un rango que va del 1.3 al 2.3 por ciento, desgraciadamente con muchas posibilidades de que quede en 1.3. 
 
TRUMP Y LA INCERTIDUMBRE
 
Este panorama se vuelve más complejo por la incertidumbre que generan dos elementos muy importantes: la posible renegociación del TLCAN y la política fiscal que ha anunciado Donald Trump para Estados Unidos y que implica una disminución en los impuestos a las empresas. Además está la depreciación del peso, respecto al dólar, causado en buena medida por la posición de Estados Unidos.
 
Esto provocaría que en México también se hiciera una reforma fiscal, porque si las empresas van a pagar menos impuestos allá, emigran hacia ese país, lo que desalienta la inversión extranjera directa. Justamente ese es el objetivo de Trump, que las empresas no emigren hacia otros países y se queden en Estados Unidos.
 
Respecto a la posible renegociación del TLCAN, se prevé que ésta sea hasta el segundo semestre del año y las condiciones no son precisamente las mejores, entre otras razones por la posición tan agresiva hacia México que hasta ahora tiene el presidente Trump y su equipo de trabajo.
 
Según Enrique Peña Nieto esta renegociación debe incluir temas laborales y de medio ambiente, las dos cosas que detestan Trump y su equipo, y defensa de la soberanía respecto al Estado de derecho (¿cuál?). El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, afirma que México se retiraría de las negociaciones si Estados Unidos propone aplicar aranceles a los productos mexicanos. Incluso el Gobierno anunció que México podría abandonar el Tratado si no consigue buenas condiciones para la economía del país.
 
En este sentido hay una propuesta que es particularmente peligrosa para la producción nacional: el llamado BAT (tarifa de ajuste fronterizo), que castigaría todas las importaciones que realizaría Estados Unidos, provenientes de México.
 
POLÍTICA MONETARIA
 
Por lo que concierne a la política monetaria de Banxico –como parte de sus funciones- emitió un comunicado el pasado 21 de febrero para proteger el peso y a las deudas que tienen en dólares las empresas mexicanas, sin tener que perder tantas reservas internacionales como lo había venido haciendo, por cierto sin mucho éxito.
 
Es un programa de coberturas cambiables, liquidables al vencimiento por diferencias en moneda nacional. El monto del programa será hasta 20 mil millones de dólares. 
 
SEPARACIÓN DE FAMILIAS
 
En vía de mientras, las expulsiones (deportaciones) de los migrantes mexicanos continúan, en un clima de violencia y terror provocado por Trump. Está obligando a las familias con hijas e hijos nacidos allá (y que no tienen regularizada su situación migratoria) a  visitar a los conocidos o familiares que sí están regularizados, para pedirles de favor que, en caso de ser deportados, adopten a sus hijos. Hay aproximadamente más de 4 millones hijos de mexicanos, nacidos allá.
 
Estas visitas las realizan de uno en uno, temen salir en grupos porque aumentan las posibilidades de ser atrapados por la Migra y deportarlos. Ya es que el Gobierno estadounidense, cuando realiza las deportaciones, da en adopción a sus niñas y niños, Sus madres y padres nunca los vuelven a ver, aunque regresen a ese país.
 
Una crisis humanitaria que amerita la defensa de los derechos humanos de los y las migrantes mexicanos, de manera urgente. Esas Mujeres migrantes –mexicanas o centroamericanas- requieren de más apoyos. Ellas están activas, luchando por sus derechos, a pesar de la pasividad del Gobierno de México.
 
* Economista especializada en temas de género
twitter @ramonaponce
 
17/CRPM/GG
 








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