Niza Picasso Domínguez, de la Red Mexicana de Personas que viven con VIH/Sida, se pronunció por luchar para que la Declaración de la Sesión Especial sobre Sida de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) se convierta en un Tratado y adquiera el peso necesario para aplicarlo.
En entrevista, la también integrante de la Comunidad Internacional de Mujeres viviendo con SIDA sección México, (ICW), dijo que la declaración del UNGASS «es muy bonita» pero lamentablemente carece de fuerza para poder aplicarla.
Lamentó que se invierta tanto tiempo «en algo que para efectos» resulta inservible toda vez que los avances no se ven.
Y es que durante el encuentro que recientemente concluyó en Nueva York, hubo representantes de los países participantes que apoyaban la postura conservadora del gobierno de George Bush, principal financiador a los programas de VIH/sida.
Ante ello, Picasso Domínguez consideró que hubo graves retrocesos y en el caso específico de las mujeres se les continúa considerando como «grupo vulnerable». Explicó que la situación se agrava porque las amas de casa quedan fuera de toda visión cuando ha quedado más que demostrado que son ellas las que son fieles y que son contagiadas en casa por sus maridos.
La activista relacionó dicho retroceso con los financiamientos provenientes de Estados Unidos, pero enfatizó que tendría que ponerse en una balanza qué es más importante, si en un momento dado recibir financiamiento o comprometerse con el tema.
Contrario a los programas contra VIH/sida que buscan terminar con el estigma y la discriminación, resulta irónico que los conceptos de hombres que tienen sexo con otros hombres, trabajadoras sexuales y usuarios de drogas inyectadas, queden fuera de la Declaratoria final como sucede desde la declaratoria de 2001.
06/LG/LR
