Los estereotipos asignados socialmente a cada género juegan un papel muy importante en el caso de las mujeres que sufren violencia, porque aprenden, desde el momento de nacer, que deben obedecer, que son valiosas, pero no tanto como su hermano, primo y no se les enseña a defenderse pues alguien, un hombre, las cuidará.
Así lo señaló Cynthia Gómez Gallardo, especialista en el tema y académica de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, en entrevista.
El orden social está estructurado de tal forma que hay una serie de creencias, etiquetas, supuestos, imaginarios colectivos de los que hombres y mujeres somos investidos, el problema está en que todo esto organiza una estructura en la que la superioridad del hombre mantiene y reivindica, asevera la experta.
La sumisión, obediencia y desvalimiento femenino se alienta y se reproduce generación tras generación. Mutilamos en fortalezas emocionales a los niños en general y a las niñas en particular, cuando crecen y se transforman en mujeres no sienten, no creen que puedan defenderse a sí misma y esto las vulnera en lo más íntimo, convirtiéndose en el blanco más fácil de los ataques en el interior de su propio hogar.
Los hombres corren de la casa a las mujeres, a sus hijas e hijos, en muchas ocasiones a media noche, las apuntan con una pistola, las amenazan con un cuchillo, cometen actos que denigran de manera radical la dignidad de las mujeres, y todo esto tiene repercusiones emocionales de los cuales la mujer puede no recuperarse nunca.
A esto hay que agregar que las investigaciones señalan cómo la violencia genera violencia, lo que ocasiona que las mujeres empiezan a golpear a sus hijos y así se van adentrando en una dinámica de la cual muchas veces sólo se sale muerta.
Es urgente trabajar para acortar la distancia de desigualdad entre hombres y mujeres ya que el modelo patriarcal que continúa configurando las relaciones al interior de las familias es el factor que determina la prevalencia de la violencia hacia las mujeres, concluyó.
FRUSTRACIÓN Y SUICIDIO
De igual forma, vivir en una relación violenta afecta la autoestima de la mujer, su salud, su capacidad productiva y su participación en la vida pública, afirma la psicóloga Susana Isabel Vázquez López, jefa del departamento de Salud Mental de la Secretaría de Salud en la entidad y ex coordinadora del Simposium Violencia de Género que se realizó en julio del año pasado y que contó con una gran aceptación entre profesionales y público en general interesado en el tema.
Es urgente atender el tema de violencia de género, ya que más de 7 mil mujeres, en promedio durante el año 2007, recibieron ayuda a través de los Centros Avanzados de Atención Primaria de la Salud (CAAPS). Los casos son detectados por la gente de psicología del sector salud que se encuentra en los tres turnos los 365 días del año, las 24 horas del día en los Ministerios Públicos y también por la línea 066 donde pueden llamar para solicitar apoyo que incluso se les brinda de inmediato vía telefónica, aclaró la psicóloga Vázquez.
Esta situación impacta la salud mental de las mujeres de manera directa y en algunos casos llegan al suicidio por la frustración, impotencia y ansiedad que genera. Sin contar con el impacto que causa en el círculo donde se desenvuelve, ya que estos sentimientos hacen que sea una persona que reproduce la violencia en sus gestos, en sus actitudes y a veces hasta con su silencio. Esto deteriora su calidad de vida, advirtió la funcionaria del sector salud en el estado.
EL INSTITUTO ESTATAL DE LAS MUJERES…
El Instituto Estatal de las Mujeres, a través de un boletín, el año pasado dio a conocer su regocijo por la nueva Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y afirmó que en Tabasco se encaminarían esfuerzos para que a la brevedad se giraran las principales directrices del nuevo ordenamiento promulgado recientemente por Felipe Calderón.
Leticia TorresPulido, titular de la institución señaló en aquel documento que, como parte de las actividades de los primeros cien días de trabajo de la administración estatal, el Instituto Estatal de las Mujeres sostenía reuniones con funcionarios de varios ayuntamientos para unir esfuerzos en el tema de equidad de género y que también se pretendía crear en cada uno de los 17 municipios de Tabasco, agencias especializadas que atiendan a mujeres víctimas de violencia, así como albergues en caso de situaciones extremas.
Sin embargo, al ser recientemente cuestionada acerca de su compromiso dado a conocer por medio de un boletín desde su jefatura de prensa, y que obra en poder de ese medio, la funcionaria dijo que eso es en coordinación con la agencia especializada y explicó desconocer, hasta la fecha, cuántas agencias se han abierto en los municipios.
TIPOS DE VIOLENCIA
De acuerdo con las Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, ésta está dividida en cuatro tipos: Física, psicológica, sexual y económica;
La violencia física es tal vez la más evidente, va desde empujones, heridas con punzo cortante hasta severos golpes (muchas veces con fracturas) y huellas de efectos de arma de fuego; todo esto en el peor de los casos desencadena en feminicidio (mujeres asesinadas por el solo hecho de ser mujeres) que muchas veces es disfrazado de suicidio para evadir la responsabilidad de un asesinato.
La violencia psicológica o emocional es la que va desde insultos como llamarla tontita, gorda, loca, «no sirves para nada», «no me sirves como mujer» o intimidaciones y amenazas de violentarla físicamente a ella o a su hijo o hija si los hubiera; esto con la finalidad de desequilibrar su capacidad intelectual y su estabilidad emocional.
La violencia sexual es el abuso por la fuerza física o emocional para usar sexualmente el cuerpo de una mujer sin su consentimiento y es un asunto muy común porque se tiene la falsa creencia que al casarse, automáticamente se le compra y se puede disponer de ella y de su cuerpo como más le dé la gana al «dueño-esposo» y se complica con la complicidad de las autoridades al no estar considerada la violación como delito, dentro del matrimonio.
La violencia económica es el hecho de que la mujer tenga que acceder a ciertas «peticiones» a cambio de que su pareja le dé el dinero para suplir las necesidades de la casa conocido como «el gasto» o para su atención médica o de los hijos e hijas por poner un ejemplo. Este tipo de violencia se da principalmente en donde las mujeres no tienen ingresos propios o son administrados por sus parejas.
08/AHG/GG