En la sesión plenaria de la XVII Conferencia Internacional sobre el SIDA, expertos en VIH de todo el mundo subrayaron el impacto negativo que el estigma y la negación de los derechos humanos, incluyendo la desigualdad de género, ejercen en la expansión del virus y en la falta de medidas de prevención.
El miedo a la violencia, la discriminación y los juicios sin fundamento evitan que las personas que viven con VIH tengan acceso a las prácticas de detección y al tratamiento médico adecuado, y ponen a las personas en situación de riesgo, se señaló poco antes de clausurar la Conferencia a la que asistieron más de 24 mil participantes provenientes de 194 países, y que la mayoría consideró un éxito.
«Las voces de aquellos que sufren esta pandemia se escuchó fuerte y claro durante la semana en que se realizó la Conferencia», afirmó Pedro Cahn, Copresidente Internacional de AIDS-2008 y Presidente de la Sociedad Internacional de SIDA y de la Fundación Huésped en Buenos Aires, Argentina.
«Si el mundo no presta atención al llamado a asegurar el respeto a los derechos humanos y a la dignidad para cada una de las personas que vive con VIH, no lograremos nuestro objetivo: detener la pandemia», dijo.
Por su parte, el doctor Luis Soto Ramírez, Copresidente local de AIDS-2008, Jefe de la Unidad de Virología Molecular del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y Coordinador del Comité de Cuidado Clínico del Conasida, de México, refirió que «aquellos que están más expuestos al riesgo son los usuarios de drogas inyectables, los hombres que tienen sexo con hombres, las trabajadoras y trabajadores sexuales, además de las mujeres, en especial las jóvenes.»
Estos hombres y mujeres, advirtió, «nunca deben ser vistos simplemente como pacientes u objetivos de la prevención, sus experiencias son centrales para el desarrollo y la puesta en marcha de programas efectivos sobre el VIH/SIDA. Mientras luchamos por el acceso universal de medicamentos debemos, de una vez y para siempre, comprometernos con el ideal de que cada vida merece ser respetada», subrayó.
Los oradores de la sesión final hicieron hincapié en la conexión que debe existir entre la salud pública y los derechos humanos, además de reconocer la relación entre el VIH y la tuberculosis.
En una era que se caracteriza por el aumento de la resistencia a las drogas anti-TBC, que se usan contra la tuberculosis, esta enfermedad constituye la principal causa de muerte entre las personas que viven con VIH en África y una causa importante en el resto del mundo. Al menos un tercio de los 33 millones de quienes viven con VIH en el mundo está co-infectado con TBC, y corre el riesgo, de hasta un 15 por ciento, de contraer TBC (tuberculosis) activa cada año.
El doctor Chakaya Jeremiah, Jefe de Investigación del Centro de Enfermedades Respiratorias del Instituto de Investigaciones Médicas de Kenia, ofreció un panorama general sobre los desafíos que presenta la doble epidemia de VIH y TBC.
Para reducir la carga de TBC en las personas que viven con VIH, instó a la comunidad a tomar más responsabilidad en la implementación de las 3 «Ies» recomendadas por la Organización Mundial de la Salud y que incluyen: el descubrimiento Intensificado de casos; la terapia preventiva con Isoniazida y el control de la Infección por TBC.
El médico keniano remarcó que se han hecho grandes avances para suavizar la carga de VIH en los pacientes con TBC a través de su testeo y el inicio de la terapia preventiva en pacientes con VIH y con TBC.
También describió las amenazas emergentes de la TBC multirresistente a drogas (TBC-MR) y de la extremadamente resistente (XDR-TBC). La experiencia con XDR-TB en Sudáfrica muestra una situación con resultados muy pobres en pacientes. Según Jeremiah, tanto la TBC-MDR como la XDR-TBC son consecuencia de un control defectuoso de la TBC y de prácticas inadecuadas de control de infecciones en ambientes del cuidado de la salud.
experiencias comunitarias
Al llegar su turno en la sesión plenaria, el francés Bruno Spire identificó la reducción del estigma, el no cejar en la prevención y la diversificación en las prácticas de detección como los pasos clave para prevenir la transmisión sexual del VIH en epidemias concentradas.
Al respecto, propuso una estrategia de «terapia triple» para combatir el estigma y la discriminación, basándose en el comprobado impacto negativo del estigma en la reducción del riesgo de VIH.
La estrategia, dijo, incluye luchar para lograr una mejor aceptación de las personas que viven con VIH, mejorar las leyes y políticas que protegen a los más vulnerables a la infección, e implementar programas de prevención que incorporen la movilización comunitaria y el apoyo entre pares.
Las movilizaciones de trabajadoras sexuales en India, Chile y Francia, y una iniciativa para movilizar a los hombres que tienen sexo con hombres en África, son algunos ejemplos de esta exitosa estrategia, dijo Spire, también Presidente de AIDES, la organización no gubernamental francesa más importante que trabaja sobre VIH, e investigador del Instituto Francés de Investigación Médica.
Para combatir la fatiga en la prevención, Spire hizo un llamado a encontrar soluciones pragmáticas que tomen en cuenta a aquellos que no usan preservativos consistentemente, incluyendo la reducción del daño adaptada a las necesidades del individuo y de la comunidad. Los datos demuestran que el acceso a la terapia antirretroviral y la percepción de la buena salud tienen un impacto positivo en el uso consistente de preservativos entre las personas que viven con VIH.
Spire subrayó la importancia de la variedad de abordajes para las pruebas de detección del VIH. Esto incluye exámenes de rutina con opt-out, los que, dijo, muestran tasas más altas de detección del virus, y una mayor aceptación para someterse voluntariamente a las pruebas con consejería, particularmente en escenarios comunitarios.
Además de facilitar el acceso temprano al cuidado, descubrir el propio estatus frente al VIH permite la adopción temprana de conductas más seguras. Spire remarcó que las tasas de sexo sin protección son más del 50 por ciento más bajas entre aquellos que saben cuál es su estado frente al virus.
criminalización, errónea, de alto costo social
Según Edwin Cameron, Juez de la Suprema Corte de Apelaciones de Sudáfrica, la aprobación de leyes que criminalizan la transmisión o la exposición al VIH ha llegado a propagarse tanto y ha sido tal la cantidad de juicios criminales, que ha surgido una crisis frente a los esfuerzos para lidiar de forma racional y efectiva con el VIH.
Al mencionar ejemplos de lugares tan diversos como Estados Unidos, Sierra Leona y Singapur, Cameron destacó la naturaleza irracional de dichas leyes y su poca efectividad para lograr el objetivo de prevenir la propagación del VIH. Por el contrario, consideró, estas leyes incrementan el estigma del VIH y se han convertido en barreras que dificultan el acceso a pruebas de detección y a tratamientos.
Con frecuencia las acusaciones señalan a grupos ya vulnerables, como las trabajadoras y los trabajadores sexuales, los hombres que tienen sexo con hombres y, en países europeos, a los hombres negros. Las mujeres se ven especialmente victimizadas por estas leyes, pues las exponen al estigma, a agresiones sexuales y al ostracismo, añadió.
Una de las exigencias de la AIDS-2008 debería ser terminar con estas leyes y juicios criminales erróneos, estimó Cameron y, en tal sentido, urgió a los delegados que aceptaron involucrarse en la lucha contra el estigma y la discriminación, a que regresen a sus hogares con el compromiso de persuadir a las autoridades y legisladores sobre la imprudencia e irracionalidad de dicha criminalización.
Hoja de ruta sobre mujeres, niñas y VIH/SIDA
Zonibel Woods, de Canadá, de la Fundación Ford, señaló la violencia contra las mujeres como causa y consecuencia de la infección del VIH y resaltó que uno de los motivos por los que algunas mujeres no buscan tratamiento contra el virus es el temor que sienten ante una reacción violenta por parte de sus parejas.
Woods declaró que dar acceso al tratamiento no puede separarse del derecho que tienen las mujeres, de vivir libres de violencia, y que los intentos para incrementar el tratamiento contra el VIH no funcionarán si ignoramos el estigma y la discriminación.
Para que exista un verdadero avance, es necesario fortalecer el entorno y las políticas legales relacionadas con la violencia contra las mujeres y, al mismo tiempo, que se cumpla con los compromisos de invertir, llevar a cabo, monitorear y evaluar dichas políticas.
Confrontar la violencia de género es una de las tres prioridades del camino propuesto por Wood para responder al VIH en las mujeres.
Subrayó la importancia de asegurar el derecho de las mujeres a la salud sexual y reproductiva, así como invertir en las organizaciones de mujeres, de modo que ellas puedan participar efectivamente en las decisiones que afectan su vida.
Las políticas y los presupuestos deben apoyar a toda la gama de servicios de salud reproductiva, incluyendo embarazos de calidad y asistencia durante el parto, así como acceso a métodos de anticoncepción.
Un tema que, además de crítico, sigue pendiente es investigar e invertir en tecnologías que permitan a las mujeres tomar el control de la prevención. Para terminar, Woods recibió con agrado la reciente decisión tomada por el Fondo Mundial para la lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria, de invertir en programas transformativos de género.
Sin embargo, dijo, el éxito de este proyecto depende de que se involucren en él las organizaciones de mujeres, a fin de establecer las prioridades de sus países y la participación de expertos en igualdad de género; también tiene que ver con el financiamiento y el planteamiento de propuestas.
llamadas a la Acción
En la sesión de clausura, los delegados escucharon los comentarios de los Copresidentes de AIDS-2008, Pedro Cahn y Luis Soto Ramírez, así como los de los representantes de organizaciones civiles.
El Director Ejecutivo del Fondo Mundial, Michel Kazatchkine, dio un mensaje de clausura para, luego, ceder la palabra al Presidente entrante de la IAS, Julio Montaner, Director del Centro de la Columbia Británica para la Excelencia en VIH/SIDA y Codirector Fundador de la Red Canadiense de Ensayos de VIH. Siguieron en el uso de la palabra, la Embajadora de la OXFAM y la cantante Annie Lennox.
En el acto de clausura, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, y el Copresidente de AIDS-2008, Luis Soto Ramírez, hicieron la transferencia oficial del globo de la Conferencia Internacional sobre el SIDA de la Ciudad de México a Viena, Austria, ciudad que será sede de las AIDS-2010.
En representación de la ciudad de Viena aceptaron el globo Sonja Wehsely, Concejal Ejecutiva de la Ciudad en Salud Pública y Asuntos Sociales; Frank Amort, de AIDS Hilfe OEIN, y la Copresidenta local de AIDS-2010, Brigitte Schmied, del Hospital Otto-Wagner.
08/EA/LG
