Luego de una semana de trabajos, los expertos participantes en la XVII Conferencia Internacional sobre el SIDA coincidieron en que no se puede combatir al VIH/SIDA si no se tienen garantizados los servicios de salud básicos, sobre todo en las poblaciones pobres donde la gente muere por causas consideradas como menos graves
El fortalecimiento de los servicios básicos de salud, en especial en los países pobres, debe ser garantizado urgentemente, pues no se puede comprometer un acceso universal para el tratamiento del VIH/SIDA, si ni siquiera se ha logrado llevar un cuadro básico de la salud a estas poblaciones.
«Si la urgencia del SIDA y la gran magnitud de las pérdidas humanas que experimentamos en la actualidad no es suficiente para obligarnos a suministrar aunque sea el nivel más básico de cuidados a la salud a quienes viven en países de bajos ingresos, entonces, como comunidad global, estamos moralmente quebrados», aseveró Pedro Cahn, co-presidente internacional de AIDS-2008.
Por su parte, Luis Soto Ramírez, co-presidente local de la AIDS-2008, insistió en que la lucha es por el derecho al reconocimiento del cuidado de la salud en general, pues uno de los principales enemigos en el combate al VIH/SIDA es la pobreza, misma que los gobiernos no han podido erradicar.
«Aquellos que abogan por el VIH y la salud global tienen suficientes enemigos comunes; el más importante de ellos es la complacencia política y los recursos humanos y financieros inadecuados», señaló el funcionario durante el penúltimo día de trabajos en la XVII Conferencia Internacional sobre el SIDA.
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