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Gioconda Belli Pereira

Por Erika Cervantes

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A María Fernanda Fuentes Paz bienvenida a este mundo.
Para ver el mundo en un grano de arena
Y el cielo en una flor silvestre
Guarda el infinito en la palma de tu mano
Y la eternidad en una hora»
William Blake, Augurios de Inocencia.

México DF,4 nov 08 (CIMAC).- La libertad es una de las metas que más anhela la humanidad y para las mujeres significa el derecho a existir. Para muchos países del mundo esto significa tener que luchar para alcanzarla. Para Gioconda fue y es la forma de vivir en su hermosa Nicaragua.

Gioconda ha hurgado en las letras el lugar que la sociedad asigna a las mujeres: en dónde y de qué están hechas. Esas son las reflexiones que su poesía comparte con la humanidad. Este mirar hacia adentro le valió ganar el premio «Mariano Fiallos Gil» de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, por su libro «Sobre la grama» en 1972, el premio de poesía más prestigioso del país en esos años.

Hija de Gloria Pereira, fundadora del Teatro Experimental de Managua, y de Humberto Belli, empresario, Gioconda fue la segunda de cinco hermanos: Humberto, Eduardo, Lucía y Lavinia. Cursó su primaria en el Colegio de La Asunción en Managua y la secundaria en el Real Colegio de Santa Isabel en Madrid, España, donde se bachilleró en 1965. Tras obtener un diploma en Publicidad y Periodismo en Filadelfia, Estados Unidos, regresó a Managua y en 1967 contrajo matrimonio. Su primera hija, Maryam, nació en 1969.

Sus primeros poemas salen a la luz en el periódico La Prensa. Y siendo joven, en un país donde los jóvenes eran sospechosos, durante la dictadura somocista se unió al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSNL), donde militó de 1970 a 1994, lo que le valió el exilio de su nicaragüita querida.

Su exilio fue parte de la lucha sandinista. Al viajar por Europa y América Latina obtuvo recursos y divulgó la lucha sandinista.

Gioconda fue miembro de la Comisión Político-Diplomática del FSLN. Y sus tareas eran ser correo clandestino, transportar armas y seguir dando la batalla desde todos los frentes. Su poesía, plagada de conciencia social, se destaca en su libro «Línea de Fuego», lo que la lleva a ganar el premio Casa de las Américas (Cuba) en el género poesía en 1978.

Después del triunfo sandinista y hasta 1986, Gioconda ocupó varios cargos dentro del gobierno revolucionario. En 1984 fue representante sandinista ante el Consejo Nacional de Partidos Políticos y vocero del FSLN en la campaña electoral de ese año.
Gioconda Belli dejó todo cargo oficial en 1986 para dedicarse a escribir su primera novela. Fungió como directiva de la Unión de Escritores y fue una de las fundadoras del suplemento literario «Ventana».

Entre 1982 y 1987, publicó tres libros de poesía: «Truenos y Arco Iris», «Amor Insurrecto» y «De la costilla de Eva». Estos libros o selecciones de los mismos se han publicado en España, México, Alemania, Bélgica, Inglaterra, Italia y Estados Unidos.

PRIMEROS PREMIOS

En 1988, Belli publicó su primera novela «La Mujer Habitada», que fue muy aclamada por la crítica y alcanzó en Europa y América Latina altos tirajes y numerosas ediciones. En Alemania obtuvo el Premio de los Bibliotecarios, Editores y Libreros a la Novela Política del Año en 1989. Ese año la autora recibió también el Premio Anna Seghers.

En 1990, se publicó la segunda novela, «Sofía de los Presagios», y en 1996, «Waslala», ambas traducidas a varios idiomas. Gioconda publicó también un cuento para niños: «El Taller de las Mariposas», que se publicó así mismo en alemán, holandés e italiano y en 1998, otro libro de poemas, «Apogeo»

En Enero de 2001 apareció en Plaza Janés su libro «El País bajo mi piel», un testimonio-memoria de sus años en el sandinismo. Fue publicado, simultáneamente, en alemán, holandés e italiano.

En 2008 se publica su libro «El infinito en la palma de la mano» Esta novela es pues una puesta en escena de esa primera relación entre un hombre y una mujer que, tras descubrir la vida se dan cuenta de que los han condenado a muerte, que sólo reproduciéndose accederán a un remedo de inmortalidad, y que para sobrevivir tienen que comer y por ende, matar.

Gioconda le dedica a las víctimas de Irak este libro, ya que durante su creación «Leía las noticias de esa zona donde geográficamente está el inicio de todo, y, cargada de ira y pena, luego había de imaginar el paraíso».

Es por esta novela que en 2008 recibe el Premio Biblioteca Breve de la Editorial Seix Barral en junio, y en noviembre 4 el Premio Sor Juana en México.

El Premio Sor Juana fue concebido y bautizado por la escritora nicaragüense Milagros Palma, para premiar una obra escrita por mujeres. Se entrega por primera vez en 1993 al término del IV Simposium Internacional de Crítica Literaria y Escritura de Mujeres de América Latina, que se realizó ese año en el marco de la Feria Internacional del Libro.

Después de esa primera entrega, el premio quedó integrado a las actividades de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Entre las ganadoras están Angelina Muñiz-Huberman (España), Marcela Serrano (Chile), Tatiana Lobo Wiehoff (Costa Rica), Elena Garro (México) y Laura Restrepo (Colombia), entre otras.

Gioconda Belli Pereira nació en Nicaragua el 9 de diciembre de 1948 y desde 1990 alterna su tiempo entre los Estados Unidos y Nicaragua. Y nos hereda la belleza de las palabras a través de su poesía y la libertad de Nicaragua.

* Fotógrafa y feminista mexicana, coordinadora de Redes de Periodistas en Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC).
[email protected]

08/EC/VR/GG

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