A las mujeres la sociedad las ha educado para que se reconozcan en un discurso masculino, les ha enseñado a que sus necesidades de desarrollo y educación son aspiraciones frívolas, ya que en las manos de ellas no están las decisiones que transforman al mundo. Eli Bartra, al lado de otras mujeres como Marta Acevedo y Marta Lamas, levantaron la voz desde el Movimiento de Liberación de la Mujer fundado en 1974.
Desde ese «moverse de lugar» de cuestionar las ventajas y desventajas de nacer varón o mujer, las mujeres participantes en la llamada segunda ola del feminismo, exigen la equidad y no la igualdad en el ejercicio de los derechos ciudadanos y humanos.
Para Eli, luchar por la igualdad es convencer a la sociedad de que no se está en contra de los hombres, es luchar contra las personas (hombres o mujeres) que les niegan el ejercicio de sus derechos a las mujeres por considerarlas no aptas o merecedoras de estos derechos.
Eli se ha dedicado a trabajar y construir la llamada teoría de género, que no es otra cosa que contribuir a crear una conciencia crítica sobre la subordinación femenina en diversos ámbitos de la vida.
Para Eli, su primer contacto con el feminismo se dio durante una estancia en París, donde unas amigas la invitan a las reuniones del Mouvement de Libération de la Femme (MLF). «Yo tenía una idea del sufragismo: señoras enfundadas, vestidas con traje sastre, medio marimachos y bastante horrorosas». La curiosidad terminó por vencer y quede fascinada: eran mujeres guapas, alegres y llenas de energía».
Para Eli su primera lectura feminista fue en Le torchon brule (El Trapo de Cocina Arde) publicación del MLF, donde se iniciaba el viaje a cuestionar todo lo aprendido sobre lo que «debe ser una mujer».
En 1974, Eli regresa a México y al lado de otras activistas como Marta Lamas, Lucero González y Martha Acevedo fundan el Movimiento de Liberación de la Mujer (MLM) que defendió la diferencia de derechos de las mujeres y no la igualdad, así como externar que no estaban en guerra sino en revuelta para trasformar las formas imperantes de trato y derecho a las mujeres.
En 1976 Eli, al lado de otras se separan del MLM, fundan el grupo La Revuelta que busca acercar la lucha feminista a las mujeres de la clase media, para lo que se crea el Periódico La Revuelta, que acercó a enfermeras, secretarias, obreras, y estudiantes a los planteamientos de derechos en equidad para las mujeres.
El periódico la Revuelta desaparece pero el colectivo continúa su trabajo. Para su difusión en el diario UnomásUno, tuvieron que convencer al subdirector Carlos Payán, que se rió de sus pretensiones de tener un suplemento en el diario. Finalmente se consiguieron un espacio editorial que se turnaban para escribir, bajo un nombre colectivo, para acabar con protagonismos, con uno de los fundamentos del poder.
El sistema, que no estaba del lado de las militantes de la Revuelta, les pide que firmen y lo hacen con su nombre pero debajo del él agregaban Colectivo la Revuelta. Finalmente consiguieron una página semanal y cómo el feminismo no vende, según los dueños de los medios, se terminó esta colaboración.
A partir de 1983 y con la experiencia del Colectivo la Revuelta como movimiento, Eli inicia su lucha feminista en la academia para que las mujeres sean reconocidas como sujetas de la construcción teórica del conocimiento humano, trasformando el conocimiento androcéntrico de las ciencias y humanidades, creando docentes en materia de feminismo, para que las luchas y lo avances reconozcan a las mujeres no solo como sujetas de la historia sino como creadoras y generadoras de conocimiento.
Para Eli, a 25 años de luchas y movimiento feminista no hemos logrado avanzar en la academia a pesar del trabajo que se ha dado en las universidades y educación superior. Su gran lucha es continuar luchando contra el sexismo en todos espacios de la vida de las personas.
La apuesta de Eli para el futuro es pensar que esta lucha por el reconocimiento de los derechos en equidad de las mujeres no existirá para siempre, que el feminismo desaparecerá de la faz de la tierra al conquistar la equidad entre los géneros, mientras tanto se tiene que seguir cuestionando el trato desigual entre mujeres y hombres.
Eli Bartra nace en el Distrito Federal, México en 1947, es doctora en filosofía y profesora de la Universidad Autónoma Metropolitana, actualmente se dedica a investigar sobre arte popular y género y le hereda a las mujeres el derecho a existir en equidad y a contribuir a la humanidad en la construcción del conocimiento.
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