Inicio OpiniónMonedero Panorama de los efectos económicos de la crisis: hacia 2021

Panorama de los efectos económicos de la crisis: hacia 2021

Por Carmen R. Ponce Meléndez

El panorama del nuevo año tiene ciertas luces, como la llegada de la vacuna contra la Covid-19 y la posibilidad de tener un leve crecimiento económico.

La pandemia ha provocado 1.4 millones de muertes; 43 por ciento de las camas ocupadas requieren ventilador (datos al 3 de enero del año que inicia); en tanto la CDMX sigue con semáforo rojo por alto nivel de riesgo, con actividades no esenciales suspendidas hasta mediados de enero.

El año 2020 cierra con 888 feminicidios, apenas hace cinco años (2015) eran 386; es decir, las muertes violentas de mujeres crecieron más del doble (datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública). La pandemia es de salud, económica y de feminicidios.

De acuerdo con el documento “Los impactos económicos de la pandemia en México”, escrito por el Doctor Gerardo Esquivel y publicado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), de la comparación que se hace de algunos indicadores para México y otros países de América latina se obtienen resultados importantes: el esfuerzo fiscal para enfrentar la pandemia aquí fue de 1.1, frente al 5.7 de Chile o al 11.1 por ciento del Salvador (ver gráfica).

La contracción del Producto Interno Bruto (PIB) para México se estima en 9.0, mientras que en Uruguay apenas es del 5.0 por ciento. Los datos sobre pobreza tienen un comportamiento similar: pobreza extrema nacional estimada 7.6 y en Uruguay del 2.4 por ciento; pobreza total 6.3 en México y 0.2 por ciento en Uruguay. Son enormes diferencias, con una realidad nacional digna de un mejor esfuerzo del Estado. A la clase trabajadora con dos salarios mínimos de ingreso no se les puede pedir más, al contrario.

En diciembre, el Presidente reconoció una pérdida de empleos adicional del orden de 277 mil, esto se explica por el outsourcing aunque no se puede dejar de lado los efectos de la suspensión de actividades no esenciales. Sin embargo, la reforma del outsourcing se pospuso para febrero con el acuerdo -incumplido- de que no habría despidos en diciembre, y vaya que los hubo. La pregunta obligada es: ¿qué reforma quieren los empresarios para febrero?

De hecho, el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) sobre empleo en el mes de noviembre también registra una disminución importante, a la que suma la de diciembre. La Población No Económicamente Activa (PNEA, que es desempleo disfrazado) disponible para trabajar es decir, quienes no buscaron trabajo pero aceptarían uno si se los ofrecieran, fue de 9.3 millones de personas en el mes de noviembre de 2020.

La población disponible para trabajar femenina asciende a 5.5 millones, en contraste la masculina sólo es de 3.8 millones. Una diferencia sustantiva que se traduce en mayor pobreza de las mujeres sin empleo. Es decir, desigualdad económica que recrudece la de género y provoca una menor capilaridad social femenina.

Otro dato que se debe enfatizar por sus efectos sociales o económicos son los niveles salariales tan bajos de las personas trabajadoras. De acuerdo con el reporte de ENOE-INEGI, para noviembre más de la mitad de las personas trabajadoras (58.3 por ciento), perciben un salario que va de 1 a 2 Salarios Mínimos (SM); prevalecen las jornadas laborales cortas y en materia de informalidad laboral nuevamente es mayor en Mujeres con 56.9 y 55.9 hombres.

En consecuencia, las estimaciones sobre aumento de la pobreza son muy fuertes:

 El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) estima una caída del ingreso en 5 por ciento, con un incremento de la pobreza total en un rango de 8.9-9.8 por ciento.
 PUED-UNAM / Nájera-Huffman estima un incremento de la pobreza extrema de 13 a 16 por ciento, altísimo y posible.

La magnitud y características del impacto económico por la pandemia según Gerardo Esquivel, Vice-Gobernador de Banxico), pueden identificarse en tres fases o etapas distintas:

Por un lado, se tuvo un primer efecto a fines del primer trimestre de 2020 derivado del cierre de varios países y de la correspondiente cancelación de vuelos a nivel mundial. Esto representó un enorme choque negativo en marzo en aquellas entidades y regiones del país orientadas a las actividades turísticas como Quintana Roo y Baja California Sur.

El inicio del confinamiento en países asiáticos y europeos también se reflejó en las primeras disrupciones importantes en los procesos productivos asociados a las cadenas globales de valor de algunos sectores manufactureros. Esto impactó a la industria maquiladora de la frontera norte.

En una segunda instancia, la actividad económica en el país se desaceleró significativamente como resultado de la decisión de suspender todas aquellas actividades consideradas como no esenciales (“Jornada nacional de sana distancia”). En este momento la situación es similar con el semáforo rojo, aunque con una temporalidad menor pero en un fin de año; diciembre era una expectativa de recuperación para muchas actividades que de nuevo quedaron suspendidas.

Esta decisión inevitablemente afectó a varios sectores manufactureros y de servicios que debieron cerrar temporalmente para garantizar el distanciamiento social. Esta fase tuvo su manifestación más importante en los meses de abril y mayo, aunque en varios sectores se extendió incluso hasta el mes de junio y en algunos otros aún sigue vigente. Es importante señalar que a fines de mayo algunos sectores importantes como la minería, la construcción y las industrias automotriz y aeroespacial pasaron de ser considerados como actividades no esenciales a ser definidas como esenciales.

“La tercera fase, en la que actualmente nos encontramos y que comenzó a partir del mes de julio, estará definida por un proceso de reapertura que será más lento y gradual de lo que originalmente se anticipaba. Esto se debe a que los contagios continúan en niveles relativamente elevados y que los temores de un rebrote de la enfermedad aún están presentes. Esto implica que la nueva normalidad será una en la que varias actividades económicas seguirán estando afectadas y que no podrán regresar a sus condiciones previas en tanto no se cuente con una solución más definitiva al tema de la pandemia. En ese sentido, esta tercera fase no sólo será mucho más prolongada que las anteriores, sino que su duración es, hasta este momento, bastante incierta”.

Esta tercera fase, como la llama el Dr. Esquivel, ya se interrumpió bruscamente, no sólo en CDMX, también en otros estados hay emergencia sanitaria y suspensión de actividades. Muy pronto se verán los efectos económicos y obligada la respuesta del Estado, además en un año electoral.

@ramonaponce

También en Cimacnoticias

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más