Inicio Agenda Yndira Perea: “La danza es mi lugar de enunciación, es el lugar que yo escogí para vivir”

Yndira Perea: “La danza es mi lugar de enunciación, es el lugar que yo escogí para vivir”

Por Hazel Zamora Mendieta

Ciudad de México. Yndira Perea Cuesta era una niña de 4 años de edad cuando su abuela la llevaba a los bailes de pellejo, tradicionales del pacífico colombiano. “Es una región abatida por la guerra, por el olvido estatal y siento que la danza ha sido ese aliento, les da sanación, les da alegría y se convierte en una herramienta que permite una transformación no solo del cuerpo, sino también de la mente.”

Sus recuerdos la remiten a los sonidos de los tambores, los movimientos que su abuela producía al bailar, sutiles, pero a la vez enérgicos. Aquella mujer afrodescendiente de estatura alta y fuerte, no solo físicamente sino porque crio de forma autónoma a sus hijas, fue quien le transmitió a Yndira el amor por la danza.

Yndira Perea es ahora cofundadora y bailarina principal de la compañía colombiana Sankofa Danzafro, en su visita a México en CIMAC Radio conversamos con ella sobre el espectáculo “La ciudad de los otros” y su compañía de danza afrocontemporánea Wangari, en la que empodera a mujeres jóvenes para que encuentren en la danza un medio de resistencia y transformación sociocultural.

¿Cómo fue tu acercamiento a la danza?

Yo asistía a estos bailes de pellejo con mi abuela y fue ver cómo mi abuelita danzaba, una mujer afrodescendiente de estatura alta, una mujer muy fuerte, que tuvo que luchar con sus hijas desde muy pequeñas porque se separó del hombre que estaba con ella.

Era ver la hermosura como ella bailaba y esto me inspira a seguir con la danza. Ella no tenía ninguna pretensión de que yo fuera bailarina, simplemente surgió ese amor de verla danzar a ella, de verla mover sus trajes, sus caderas, sus movimientos sutiles, pero también tan fuertes y es así como yo comienzo en la danza.

Estuve en muchos grupos de danzas tradicionales y también en grupos de urbano. Cuando terminé el colegio me trasladé a la ciudad de Medellín, allí comienzo mi formación profesional, yo soy auxiliar contable y soy profesional en danza de la Universidad de Antioquia. Conozco al maestro Rafael Palacios, que era el director coreógrafo, y conozco la danza afrocontemporánea también, yo creo que eso ha sido lo mejor que has pasado en mi vida.

Llegué a Medellín buscando danza pero ninguna se acercaba a lo que yo venía realizando en el Chocó, era como desligarme de mi esencia de lo que soy, eso era lo que yo no quería perder, y siento que la danza tradicional que yo traigo dentro de mí es lo que me ancla a esa raíz y que me permite seguir construyendo de manera digna y fuerte otros tipos de danza, otros lenguajes corporales. 

Imagen retomada de las redes sociales de Sankofa Danzafro

Vienen a México con la puesta en escena “La ciudad de los otros” ¿Nos puedes contar de este proyecto?

“La ciudad de los otros” es una obra construida en el año 2010, le piden a mi director Rafael Palacios, desde la alcaldía de Medellín, que quieren conmemorar los 159 años de la abolición de la esclavitud. No queríamos mostrar a los personajes esclavizados, con grilletes, no, es cómo estamos viviendo nosotros en la ciudad -Medellín- que no es la nuestra. 

Se hace una audición donde se permiten estar 20 bailarines, quienes comienzan todo el proceso creativo y todos comenzamos a hablar de esos sucesos que pasan en la ciudad con nosotros y delata esa mirada que no es como queremos que nos vean. Son estereotipos que se tienen acerca del hombre y la mujer afro, y cuáles son esas barreras que tenemos al llegar a esta ciudad, cuáles son esas barreras que no nos permitan estar en unos espacios de poder, en los espacios formativos. 

“La ciudad de los otros” delata esa inequidad social que existe en la ciudad, pero también es que existen todo Colombia, delata también el machismo, el clasicismo, las vivencias de cada uno de nosotros, porque para nosotros es muy importante poder hablar desde nuestro propio cuerpo.

Lo que queremos mostrar al público para hacerlos conscientes de lo que estamos viviendo, para generar un espacio transformador, sé que esas personas quizás se incomodan por lo que estamos diciendo, por el discurso que estamos narrando en el escenario, pero que también se van con otras perspectivas de lo que somos.

Cuéntanos de la compañía Wangari…

Wangari es una compañía de danza afrocontemporánea, surge hace 10 años en la ciudad de Medellín, está integrada por jóvenes de diferentes regiones del país que han visto en la danza una herramienta transformadora. Wangari narra desde una perspectiva de género lo que lo que vivimos como mujeres afrodescendientes en la ciudad. 

Vemos que la mujer afrodescendiente hay muchas problemáticas que recae en su cuerpo, porque estas mujeres tienen que sufrir el destierro, tienen que sufrir cuando les matan a sus a sus parejas, cuando reclutan a sus hijos los grupos insurgentes, ellas son las que quedan y es encima de ellas, encima de ese cuerpo racializado, que se ejerce ese poder, ese poder que es violento, porque somos violentadas porque estamos siendo casadas para matarnos, porque somos como un objeto en la sociedad. 

Es muy triste tener que decirlo, es muy triste tener que hablar de estas cosas porque quisiéramos de hablar de cosas que generen muchas más alegrías, pero siento que también es importante hablar de estas problemáticas y y poder transformar también la mentalidad de las persona.

Es una compañía que me da también como ese espacio para yo poder hablar de lo que vivimos las mujeres en el territorio y en la compañía casi toda está integrada por mujeres,  y nos sentamos a revisar de qué queremos hablar todo el tiempo y surge muchísimas cosas sobre las que queremos hablar, podríamos hacer muchas creaciones y vamos trabajando para que en realidad haya una justicia social, una justicia cognitiva, una justicia de género.

 ¿Por qué elegiste la danza para hablar de estas problemáticas? 

Este es mi lugar de enunciación, es el lugar que yo escogí para vivir, para sentir, pero también para decir lo que estoy sintiendo. Es un lugar que crear, me permite hacer visible las problemáticas, hacer visible lo que están sufriendo los territorios, hacer visible lo que estamos haciendo las mujeres, entonces es el lugar ideal desde donde yo me puedo expresar como artista, donde puedo llegar a diferentes territorios a crear espacios de resignificación, de sanación, a crear espacios desde donde se puedan empoderar las mujeres.

Aquí tenemos por supuesto a Francia Márquez que es un referente importante para nosotros, es un referente potencial y es una persona a la que admiramos muchísimo sabemos de sus luchas y todas las apoyamos, y y creo que eso es lo importante que nos unamos todas, no como rivales, que nos unamos todas para apoyarnos y crecer y llegar a los espacios de poder, a demostrar que las mujeres podemos, que las mujeres podemos gobernar que las mujeres podemos crear un mejor país.

También en Cimacnoticias

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles.Acepto Leer más

Skip to content