Ciudad de México.- Ha pasado un año desde que la Secretaría de las Mujeres (Semujeres) entró en funciones como una nueva secretaría federal; sin embargo, desde su creación se puso en duda su capacidad para responder de manera estructural a las demandas y necesidades de las mexicanas. Aunque fue presentada como un avance institucional para garantizar la igualdad sustantiva y erradicar la violencia de género, su primer año de operación estuvo marcado por cuestionamientos sobre sus políticas públicas, falta de resultados concretos y una relación tensa con organizaciones y colectivas de mujeres.
La Semujeres se convirtió en una de las 22 secretarías federales en México luego de su aprobación en ambas Cámaras del Congreso en noviembre de 2024. La morenista Minerva Citlalli Hernández Mora quedó a cargo de la nueva instancia y, de manera oficial, entró en funciones el 1 de enero de 2025, tras la publicación del decreto correspondiente en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La decisión de dar este paso fue tomada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo como un reconocimiento a la desigualdad histórica que viven las mujeres, no obstante, la creación de la secretaría fue cuestionada debido a la relación deteriorada entre el movimiento feminista y el gobierno federal. «La pregunta que flota es si esta nueva instancia realmente trabajará por la igualdad sustantiva o si seguirá reproduciendo políticas asistencialistas bajo un nuevo nombre» advirtió la feminista, periodista y defensora Lucia Lagunes Huerta en su columna «La Secretaría de las Mujeres: ¿Cambio real o un nuevo nombre para la misma política?».
La Semujeres tiene la responsabilidad de formular y coordinar políticas con perspectiva de género; suscribir convenios y acuerdos para impulsar programas contra la violencia hacia las mujeres; así como crear un sistema de información, registro y seguimiento sobre la situación de las mexicanas en el país. En términos generales, debe garantizar la igualdad sustantiva; proteger los derechos de las mujeres, adolescentes, niñas; y erradicar la violencia de género.
Esta reconfiguración marcó una diferencia frente al extinto Instituto de las Mujeres (Inmujeres), cuyo trabajo se centraba en la promoción y acompañamiento en el diseño de políticas públicas. Con la creación de la nueva secretaría se apostó por acciones afirmativas y expeditas. Así, Inmujeres fue eliminado tras 23 años de operación como organismo público descentralizado del Gobierno Federal, periodo en el que su presencia política se redujo de manera progresiva hasta quedar marginado de las propuestas nacionales para atender las demandas de las mujeres.
Entre los principales logros expuestos por la Semujeres durante el primer año se encuentran cinco políticas públicas que retoman varios compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Estas incluyen la «Línea de las Mujeres» para denunciar casos de violencia de género, los “Centros Libres para las Mujeres” para crear 2 mil espacios dedicados a la atención integral, la red nacional “Tejedoras de la Patria” que ubica a mujeres que inciden en su realidad, las “Abogadas de las Mujeres” que acompañan casos de violencia, y los foros “Voces contra la Igualdad y Contra las violencias” en varias entidades de la República para concientizar sobre la violencia.
Para las organizaciones y colectivos feministas, estas iniciativas no son suficientes. Por ejemplo, en julio de 2025 se dio a conocer que el programa Abogadas de Mujeres solo operaría con 5 litigantes por entidad más las 678 abogadas de los Centros Libres, lo que puso en duda su capacidad para atender la totalidad de los casos de violencia contra las mujeres. También denunciaron la opacidad en torno a los Centros libres, pues solo se conoce que se destinaron 754 millones 538 mil 872 pesos del presupuesto gobierno de México y de los gobiernos estatales para su creación y se desconoce el desglose de este recurso.
A estos logros se suman las medidas relacionadas con el arranque del Sistema Nacional de Cuidados como la construcción de 12 de un total de mil Centros de Educación y Cuidado Infantil (CECI) en Ciudad Juárez, Chihuahua, y la creación del Anexo 31 en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026, que etiquetó de manera conjunta los programas ya existentes en materia de cuidado como un primer ejercicio para expandir los recursos.
Sin embargo, no se puede hablar de una apertura real en este rubro mientras las leyes propuestas permanecen congeladas en el Congreso. Además, la propia Citlalli Hernández declaró en el Encuentro Nacional: El Futuro de los cuidados en México que este sexenio no tendrá un Sistema Nacional de Cuidados terminado y con ello se despejó la incertidumbre por la promesa de campaña de la actual presidenta de México.
Otra de las acciones impulsadas en este año fue la Cartilla de las Mujeres, documento que concentró los derechos de mujeres, niñas y adolescentes, del cual el movimiento feminista cuestiona su efectividad. Anteriormente, la periodista Silvia Isabel Núñez Esquer, integrante desde hace 16 años del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (ONCF) comentó a Cimacnoticias que dicha herramienta no será suficiente para dar atender la violencia ante la falta de atención de las instituciones ya existentes o su inacceso a sus servicios al vivir en zonas retiradas y vivir con violencia familiar.
A pesar de los avances institucionales y de la puesta en marcha de diferentes políticas públicas, el trabajo de la Secretaría no ha logrado consolidarse como respuestas estructurales a la violencia contra las mujeres y las necesidades de las mexicanas para obtener en el avance de sus derechos. Este escenario abre paso a un balance marcado por las tareas pendientes, las promesas aún incumplidas y las responsabilidades que el Estado continúa teniendo con mexicanas, más allá del discurso y de los primeros esfuerzos administrativos.
Falta de recursos técnicos, materiales y humanos
Luego de seis meses de haber iniciado operaciones, un informe sombra denunció que la Secretaría de las Mujeres enfrentaba serias limitaciones técnicas, administrativas y materiales que le impiden el desarrollo de sus funciones. La nueva dependencia obtuvo un presupuesto de 2 mil 93 millones para 2025, siendo que tendrá a su cargo 15 funciones. Esta cifra fue inferior en comparación con la suma del presupuesto destinado anteriormente a Inmujeres y la CONAVIM, instancias que absorbió, y en adherencia, se desconoce la distribución de este recurso.
Este cuestionamiento fue expuesto durante la comparecencia del Estado mexicano ante la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW por sus siglas en inglés) durante el X informe Periódico. La relatora y feminista Eudine Barriteau solicitó información concreta sobre las medidas que ha tomado México para mejorar la coordinación, monitoreo, evaluación y colaboración interinstitucional, incluyendo el rol de la Secretaría de las Mujeres.
Citlalli Hernández, quien no solo asistió como titular de la Semujeres sino como representante de la delegación mexicana, acepto los retos en cuanto a la falta de recursos técnicos, humanos y financieros atribuyéndolos a que, por primera vez, México cuenta con esta dependencia, por lo que el presupuesto destinado no solo se invierte en la misma secretaría, sino en otras áreas, pero no detalló cuáles. Es decir, que justificó la falta de resultados del organismo por ser de reciente creación.
No obstante, durante la designación de recursos para el Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026, a la Semujeres se le destinaron solo 2 mil millones 140 millones 988 mil 180 pesos, el cual desvaría respecto al recurso asignado a otras instancias como la Defensa Nacional que contará con más de 170 mil millones, una cantidad que supera por mucho a varias secretarías.
Violencia institucional hacia extrabajadoras de CONAVIM e Inmujeres
Además de asumir las funciones del extinto Instituto de las Mujeres, la Semujeres también adquirió los programas manejados por la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contras las Mujeres (CONAVIM) como parte de su fusión. Este cambió dejó a sus trabajadoras sin empleo, ya que se les ordenó presentar su renuncia, lo que se tradujo en un despido masivo.
Pese a que les prometieron que se harían las gestiones para que fueran recontratadas, esto no sucedió. Incluso la demanda de renuncia a estas trabajadoras fue violatoria a la propia Ley Orgánica, pero también, a lo estipulado en la Ley del Servicio Profesional de Carrera en la Administración Pública Federal al cooptarlas del desarrollo de la función pública, considerando que la CONAVIM era un órgano perteneciente a la Secretaría de Gobernación -desconcentrado- y no un órgano autónomo descentralizado.
Lo mismo ocurrió Inmujeres donde 206 trabajadoras aceptaron su liquidación ante la falta de reconocimiento de sus perfiles, la ausencia de ofertas laborales y la opacidad del nuevo organigrama de la Semujeres. La transición se caracterizó por incertidumbre laboral y promesas incumplidas, incluso algunas extrabajadoras compartieron a Cimacnoticias que sus puestos ya habían sido asignados a personas cercanas de algunas funcionarias de la Semujeres de alto rango.
Secretaría de las Mujeres en deuda con ex trabajadoras del Inmujeres – cimacnoticias.com.mx
Las modificaciones en programas específicos
La instauración de la Semujeres implicó una serie de cambios estructurales y la absorción de 2 de los programas que piloteaba el Inmujeres y CONAVIM: El Programa para el Adelanto, Bienestar e Igualdad de las Mujeres (PROABIM), así como del Programa de Apoyo a las Instancias de Mujeres en las Entidades Federativas, (PAIMEF). Ambos fueron fusionados en el nuevo Programa de Atención Integral para el Bienestar de las Mujeres (PAIBIM).
¿Qué pasó con Paimef y Proabim, programas clave del Inmujeres? – cimacnoticias.com.mx
La gestión de las Alertas de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) siegue siendo una deuda pendiente de la Semujeres. Esta sufrió cambios estructurales ante el lanzamiento de la dependencia y la eliminación de la CONAVIM, la nueva reestructura vulneró el enfoque garantista de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) porque ante el cambio de estafeta no se consideró una reforma esta Ley ni a su reglamento, lo que implicó una grave falta y retroceso de los derechos humanos, de acuerdo con organizaciones y colectivos feministas.
Una Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) es un mecanismo de respuesta en contra de la violencia feminicida. Se trata de un logro feminista y un compromiso con los derechos humanos de las mujeres, en el que se implementa una serie de acciones gubernamentales coordinadas, integrales, de emergencia y temporales realizadas entre las autoridades de los tres órdenes y niveles de gobierno para enfrentar esta violencia en un territorio determinado.
En los últimos meses, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF) retomó conversaciones con la Semujeres para trabajar en una mesa técnica y discutir las fallas y los aciertos del mecanismo para reestructurar las alertas. No obstante, la organización recientemente exigió la necesidad de retomar los trabajos detenidos en este año de los Grupos Interinstitucionales y Multidisciplinarios (GIM) del mecanismo de las Alertas.
En este año, el Programa de Apoyo para Refugios Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, sus hijas e hijos, sufrió una importante modificación, pues desapareció como un programa específico del Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026, ya que fue fusionado al “Programa para la prevención y detección de las violencias feminicidas y atención de las causas”. A esto se suman los retrasos que enfrentaron los refugios para recibir el presupuesto asignado de 2025.
Frente a esta serie de omisiones, Wendy Figuera, directora de la RNR, señaló en entrevista con Cimacnoticias que cerrar el año en medio de la falta de presupuesto, la invisibilidad y el incumplimiento institucional representa una forma de violencia machista ejercida por el Estado. Esto, afirmó, no solo pone en riesgo a las mujeres que acuden a los refugios, sino que también precariza a quienes trabajan en ellos.
Además, denunció que, al intentar acercarse a la Secretaría de las Mujeres, ha recibido respuestas “reactivas” por parte de su titular, Citlali Hernández, quien ha puesto en duda el actuar de la RNR. Según relató, Hernández asegura que el presupuesto no ha sido invisibilizado y que los refugios no desaparecerán; sin embargo, Figueroa considera que estas respuestas solo buscan desinformar.




