Ciudad de México.- De acuerdo con el informe «Estudio sobre los efectos de la transición a la menopausia en la participación de las mujeres en México» el 30% de la brecha salarial de las mujeres entre 40 a 44 años no puede ser atribuido a factores explicables, por lo que el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) relaciona que coincide con el inicio de la menopausia, pero que no ha sido investigado con profundidad debido a factores de discriminación de género.
Actualmente, México se encuentra atravesando una transición demográfica con el envejecimiento de la población. Datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) indican que las personas de 60 años o más pasarán a representar del 12.4% en 2024 al 32.2% en 2070. Con este cambio, UNFPA indicó que el futuro económico de las mujeres va a influir en el acceso a la atención de salud y bienestar enfrentando barreras diferenciadas por su género.
El estudio realizado por UNFPA es un primer acercamiento sobre los efectos de la menopausia en las brechas salariales de las mujeres, las cuales aumentan a medida que envejecen. Datos recopilados por el organismo indican que, mientras los hombres de 45 a 55 años ganan en promedio 30 pesos por hora, las mujeres de la misma edad reciben menos de 20 pesos.
El organismo señaló que la situación coincide con el inicio de la menopausia, un proceso biológico natura e irreversible que marca el final de los años reproductivos de una mujer y que se divide en tres etapas. La primera es conocida como el climaterio que comienza entre 10 y 5 años antes de la menopausia con cambios fisiológicos y emocionales que se extienden hasta una década después.
Posteriormente le sigue la perimenopausia caracterizada por cambios en el ciclo menstrual de 4 a 5 años antes del último periodo de una mujer y durante esta fase los síntomas comienzan a aparecer. La última etapa es la menopausia donde finalmente se deja de menstruar de forma permanente, aunque UNFPA determina que solo se puede confirmar 12 meses después del último periodo.
Aunque la experiencia de la menopausia varía dependiendo de cada mujer, existen síntomas físicos y psicológicos asociados, principalmente los síntomas vasomotores como los sofocos y los emocionales como la irritabilidad, ansiedad y tristeza afectando así su calidad de vida. El estudio La relación entre la transición a la menopausia y los trastornos del estado de ánimo advierte que la depresión es prevalente en el 20 % de las mujeres durante la menopausia.

El estudio de UNFPA también indica que las consecuencias de los síntomas pueden implicar riesgos a la salud como trastornos del sueño y sofocos graves que elevan el riesgo cardiovascular dependiendo del estado nutricional, socioeconómico, contexto cultural y acceso a servicios de salud. En consecuencia, estos factores afectan a la participación laboral como su productividad, el presentismo (estar físicamente en el lugar sin ser productiva), mantener horarios irregulares o rendimientos inesperados.
Al entrevistar a diversas mujeres, el organismo se encontró que el 73% de ellas realizaba trabajo remunerado (44% fuera del hogar y 29% desde casa), el 27% dedicaba su tiempo al trabajo de cuidado y doméstico no remunerado y el 12% no realizaba ninguna actividad económica. La realización de múltiples actividades de forma simultánea implica la doble o triple carga laboral, sobre todo quienes combinan el empleo remunerado con el no remunerado. Para UNFPA esto supone mayor dedicación de tiempo y energía que impacta en su bienestar físico, emocional y desarrollo profesional.
Asimismo, el 84% de las mujeres reportaron haber experimentado síntomas relacionados con la menopausia, los menos frecuentes fueron osteoporosis, caída de cabello, vértigo, disminución del deseo sexual, melasma y problemas cardiovasculares. Para el 67% de ellas, los síntomas afectaron su trabajo y actividades diarias, pero solo el 20.9% reportó haber cambiado su forma de trabajar reduciendo horas o dejando su empleo.

También se detectó que solo el 42% recibió tratamiento o apoyo que fue efectivo, mientras que el 11.3% consideró que no necesitaba atención, lo cual el organismo indica que puede deberse a la falta de información sobre los recursos disponibles o la minimización de los síntomas.
Un segundo problema es la carga económica que implica atender médicamente la menopausia, el 57.4% costeó sus medicamentos o consultas con su propio dinero, lo que puede exacerbar las desigualdades socioeconómicas y el innacceso a tratamientos de mayor impacto.
Atravesar el proceso de la menopausia puede ser difícil para algunas mujeres, incluso algunas llegan a necesitar apoyo u acompañamiento. El 39.1% de las encuestadas manifestaron sentirse comprendidas o acompañadas en el proceso, pero el 38.3% señaló lo contrario. Por ello, identificaron tres medidas para cambiar esta experiencia: difusión de información y tratamientos disponibles, espacios de escucha y acompañamiento psicológico, y acceso gratuito a tratamientos y medicamentos.
Por ahora, México y América Latina no cuenta con estudios comparables que permitan seguir investigando los impactos económicos de la menopausia en la vida de las mujeres. UNFPA señala que los sistemas de información en la región se encuentran fragmentados lo que impide el análisis de la salud reproductiva y su relación con su participación económica.
Esto representa un reto para la investigación sobre género, trabajo y salud en la región: «Es esencial que futuras investigaciones se centren en comprender cómo la transición a la menopausia influye en la trayectoria laboral de las mujeres, incluyendo aspectos como la productividad, la estabilidad laboral, el acceso a oportunidades de ascenso y el impacto en la brecha salarial de género», apunta UNFPA.




