Ciudad de México.- Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, mujeres del municipio de Tlalnepantla en el estado de México pertenecientes a la colectiva Descentraliza la Rabia, realizaron una manifestación que llegó al monumento de Sor Juana Inés de la Cruz para denunciar «la dura realidad» que enfrentan como mujeres.
«Como mujeres que habitamos diferentes municipios del estado de México, que vivimos día con día la dura realidad de ser mujer en unos de los estados más violentos de América central y américa latina, venimos a denunciar al gobierno del Estado de México; a sus servidores públicos, a su policía, a sus gobernadores municipales, a sus instituciones que lucran con nuestra vida».
En cuanto a violencia feminicida la colectiva Descentraliza la Rabia, acusó que para bajar las cifras de casos de feminicidio en el estado de México, las autoridades «han maquillado las muertes violentas de mujeres como homicidios y homicidios calificados».
Recordaron de la violencia feminicida no es exclusiva de este periodo gubernamental en el Edomex, sino que también han sido responsables otras administraciones como Alfredo del Mazo Maza (2017-2023), Eruviel Ávila Villegas (2011-2017), Enrique Peña Nieto (2005-2011) y Arturo Montiel Rojas (1999-2005).
Declararon también que ante los casos de feminicidios ocurridos durante otras gubernaturas «no han trabajado ni un poco para avanzar en la justicia que merecen las víctimas y familias» y acusaron que las han dejado en el abandono.
Por lo que hicieron responsable de la situación a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez junto con titulares de las Fiscalías de la entidad quienes se han negado al diálogo y acciones encaminadas a la justicia para con madres y familias de mujeres desaparecidas.
Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en 2025 se registraron 721 víctimas de feminicidio en México, aunque el número podría ser mayor
Sinaloa encabezó la lista de entidades con más casos, al contabilizar 69 casos, cuando en 2024 ocupaba la duodécima posición con 26. El estado de México se ubicó en segundo lugar con 56, lo que representa una reducción respecto al año anterior. Le siguieron Chihuahua (49), Ciudad de México (44) y Veracruz (43). En conjunto, estas cinco entidades concentraron el 36.2 por ciento del total nacional.

En cuanto a homicidio doloso de mujeres, durante 2025 se registraron 2 mil 74 víctimas. Guanajuato (327), Baja California (189), estado de México (172) y Michoacán (141) concentraron alrededor del 40 por ciento de estos delitos.

De acuerdo con el mismo Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública el municipio mexiquense de Cuautitlán Izcalli se encuentra entre los 20 más peligrosos del país.

Las mujeres de la colectiva Descentraliza la Rabia, durante la manifestación del 8M en Tlalnepantla, también denunciaron que han vivido de cerca el avance del narcotráfico en sus localidades, y con ello el inevitable incremento de desapariciones, asesinatos, inseguridad y de el lamentable aumento de personas que viven en condiciones de indigencia.
Además, señalaron que mientras ellas se enfrentan a esta situación, «el gobierno mexiquense está concentrado en el despojo de predios y vialidades para vender tierra a empresas millonarias», sin importar las afectaciones que estas tengan en la vida cotidiana de las mujeres, y población en general.
Demostrando que municipios como Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli, Naucalpan, Atizapán, Tepotzotlán y Tultitlán, solo son importantes por el valor que poseen para la compra de terrenos en la construcción de bodegas, lo que elimina no solo espacios sino también recursos como el agua. Y dejando en abandono espacios que no sirven para ser explotados, como el río de San Martin obispo en Cuautitlán Izcalli.
Finalmente no dejaron de denunciar al sistema judicial que integra al gobierno del estado de México.
«La falta de voluntad política, ha permitido que la vida de mujeres, niñas y niños, se vea afectada por la corrupción y la indolencia. Permitiendo que agresores, feminicidas, violadores y de más violentadores vivan en la total impunidad. Negando abiertamente cualquier tipo de justicia para ellas».
En este espacio de exigencia las mujeres y defensoras también encontraron lugar para llevar a cabo talleres culturales como el slam de poesía.
real a la víctima y a sus familiares.




