Ciudad de México.- De acuerdo con el monitoreo del Programa de Libertad de Expresión y Género (PLEG) de la organización Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) durante las manifestaciones en el marco del Día Internacional de la Mujer, conmemorado cada 8 de marzo, al menos nueve mujeres periodistas fueron agredidas en los estados de Querétaro, Ciudad de México, Nayarit, San Luis Potosí y Puebla mientras ejercían su labor periodística.
A través de un comunicado, CIMAC informó que se encuentran en el proceso de registro y documentación de un total de 10 agresiones contra mujeres periodistas donde dos de estas se cometieron contra la misma persona. No obstante, reportaron que siete agresiones fueron perpetuadas por otras manifestantes, por lo que hicieron un llamado a respetar la labor periodística y la libertad de expresión.
En 2025, CIMAC documentó al menos ocho casos de mujeres periodistas agredidas durante la movilización del 8 de marzo con un total de 11 agresiones, 10 de ellas perpetuadas a manos de las manifestantes. En ese mismo año, la Red de Mujeres Periodistas de San Luis Potosí lanzó un comunicado de Seguridad, respeto y cese a la violencia contra las periodistas que documentamos la movilización por el 8M manifestando su rechazo ante el hostigamiento, agresiones e intimidaciones que vivieron.
«Instamos a las manifestantes a respetar el trabajo de las periodistas y exhortamos a las autoridades a garantizar su seguridad, actuando conforme a los protocolos establecidos y evitando el uso excesivo de la fuerza pública durante las manifestaciones» -Comunicación e Información de la Mujer A.C.
Dichas agresiones se enmarcan en la situación de violencia que viven las mujeres periodistas. El pasado 3 de marzo, CIMAC publicó el informe «Entre el discurso y la desprotección» en donde el Programa de Libertad de Expresión y Género (PLEG) documentó 338 agresiones contra las comunicadoras durante 2025, tiempo que coincide con el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y que representa un récord histórico comparado con el 2020 cuando se registraron 245 agresiones.
Particularmente, durante la cobertura del 8M 2026, en el Zócalo capitalino, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México lanzaron piedras detrás de las vallas metálicas que protegían la Catedral, una de ellas golpeó a la periodista Yulia Bonilla, reportera en La Razón, a pesar de que ella se encontraba alejada de las vallas, la agresión quedó documentada en un video que subió a en la red social X.
Asimismo, la Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México denunció el ataque a dos periodistas en Querétaro donde personas desconocidas las empujaron e intentaron despojarlas de sus herramientas de trabajo como cámaras, bastones y teléfonos celulares. Además, fueron amenazadas con romper sus equipos si seguir su labor, impidiendo de esta forma que ejercieran su labor periodística y cubrieran la movilización por el 8M.
«La labor de las periodistas es fundamental para la democracia y para la defensa de los derechos humanos, pues al documentar las manifestaciones garantizan el derecho de la sociedad a estar informada, visibilizan las demandas de las mujeres y contribuyen a la construcción de memoria colectiva sobre las luchas sociales. Atacar a las periodistas es atacar el derecho de todas y todos a la información.» -Red Nacional de Defensoras de Derechos Humanos en México.
El papel de las mujeres periodistas
Las mujeres periodista han tenido un papel clave en la cobertura de temas relacionados con violencia de género, principalmente porque han impulsado un enfoque informativo que coloca en el centro a las víctimas, los derechos humanos y las causas estructurales de la violencia. Su papel es fundamental para documentar y visibilizar problemáticas ignoradas como feminicidios, violencia sexual, desapariciones o violencia doméstica.
También han impulsado cambios en la forma en que los medios narran la violencia de género evitando un lenguaje culpabilice a las víctimas; contextualizando los casos dentro de un problema social más amplio; incorporando datos, testimonios y análisis especializados; así como evitando el sensacionalismo o la revicmización y además están poco en los medios.
La falta de ellas se sigue reflejando.
El Proyecto de Monitoreo Global de Medios (GMMP) —realizado cada 5 años como la iniciativa de investigación más grande y especializada con perspectiva de género en el mundo— detalla que solo el 3% de mujeres periodistas informan sobre violencia de género frente al 2% de los hombres. Además, ONU Mujeres señala que, cuando una mujer da cobertura a estos temas existe mayor probabilidad de visibilizarlo y esto se debe al tipo de cobertura.
Más del 50% de las periodistas que informan sobre violencia de género hablan de acoso sexual, violencia sexual, agresión sexual y violencia en pareja; mientras que los hombres se enfocan en feminicidio y trata de personas. Además, cinco de cada diez historias sobre violencia de género facilitada por la tecnología son reportadas por las mujeres periodistas.
La cobertura de medios durante el 8M
Muchos de estos enfrentamientos entre mujeres periodistas y manifestantes ocurren durante la cobertura de actos de iconoclasia realizada en las movilizaciones por el 8 de marzo. De acuerdo con la organización, la grabación directa de estos actos pone en riesgo tanto a las periodistas como a las manifestantes, por lo que «las coberturas deben realizarse con criterios de seguridad y responsabilidad profesional».
Anteriormente, el Observatorio de Medios de CIMAC publicó los resultados del monitoreo sobre la cobertura de los medios de comunicación sobre el 8M durante tres momentos: 2020, 2022 y 2025. En esos años, encontraron que ha disminuido la utilización del término «vandalismo» para nombrar la iconoclasia, pasando del 28% al 12% y terminando en 9% el año pasado.
No obstante, cada vez se hacen menos visible las exigencias de las mujeres manifestantes a pesar de que continúan ocurriendo casos de feminicidio y violencia. En 2020, el 40% de los medios de comunicación llevaron a la agenda pública las demandas de las mujeres, para 2022 disminuyó al 23% y en 2025 cayó a 21%.
En ese mismo periodo, aumentó 3% la centralización de los discursos oficiales del gobierno y disminuyó 6% el porcentaje de mujeres como fuentes de información. El Monitoreo de Medios de CIMAC resaltó que se excluyeron las voces de colectivos de madres buscadoras, líderes de colectivas feministas, organizaciones o asociaciones civiles dedicadas a defender los derechos de las mujeres.
Por ello, este 2026 CIMAC advirtió que los medios de comunicación deben reforzar el cumplimiento de los códigos de ética y tranversalizar la perspectiva de género en todas sus coberturas no solo durante el Día Internacional de la Mujer.




