Ciudad de México.- Tras siglos de retraso científico en la investigación anatómica de las mujeres, por primera vez un equipo de investigadoras e investigadores del Centro Médico Universitario de Ámsterdam en Países Bajos lograron capturar imágnes en 3D de los nervios del clítoris, rompieron con mitos y revelaron hallazgo que revolucionarán la medicina y algunas cirugías con su estudio científico Neuroanatomy of the clitoris (Neuroanatomía del clítoris).
Esta información fue publicada en un servicio de distribución en línea conocido como bioRxiv donde las y los autores pueden poner sus hallazgos a disposición de la comunidad científica de inmediato y recibir comentarios.
Las y los autores de Neuroanatomía del clítoris son: Ju Young Lee, Demi Alblas, Adam Szmul, Daniël Docter, Hector Dejea, Yousif Dawood, Jermo Hanemaaijer-van der Veer, Alexandre Bellier, Theresa Urban, Joseph Brunet, David Stansby, Joanna Purzycka, Ruikang Xue, Claire L Walsh, Peter D Lee, Paul Tafforeau, Roelof-Jan Oostra, Robert CJ Kanhai, Joseph Jacob, Joris AM van der Post, Otto Bleker, Stephanie Both, Judith AF Huirne and Bernadette S de Bakker.
Hoy, este equipo, con su investigación cuyos hallazgos fueron revelados entre marzo y abril de este 2026, además de romper con el esquema científico que ha ignorado el cuerpo de las mujeres durante siglos, lograrán también un impacto inmediato en las intervenciones quirúrgicas que se realizan en la zona vulvar, como es la cirugía reconstructiva por mutilación genital.
Este nuevo estudio del clítoris refiere que en el siglo XVI este órgano fue descrito como «el miembro vergonzoso» por un anatomista francés, además de que no fue incluido en un libro de anatomía hasta que lo hicieron en la 38° edición del Grey´s Anatomy y se le describió como «una versión pequeña del pene» durante el siglo XX.
Por ejemplo, el 84% de las niñas y adolescentes no sabe cómo luce un clítoris, en contraste, el 54% conoce la forma de los genitales masculinos, esto de acuerdo con el estudio «Clítoris: aspectos anatomofisiológicos y patológicos» de las y los doctores Nelson Velásquez, Roxana Delgado y Noramaika Briñez.
Dentro de los hallazgos permitieron saber que el tamaño del clítoris es al menos dos veces mayor al que se representa en los libros de texto de anatomía y permitió proporcionar consejos médicos para preservar de mejor forma el clítoris durante operaciones pélvicas.
Hasta ahora, los nervios del clítoris no habían podido ser descritos en su totalidad debido a la profundidad en la que se encuentran en el cuerpo y por esta razón son más complicados de diseccionar a comparación del pene.
Estos datos únicos revelaron la compleja trayectoria del nervio dorsal del clítoris, el principal nervio sensitivo de este órgano. Pudieron observar los troncos nerviosos dentro del glande del clítoris, con un diámetro que oscilaba entre 0,2 y 0,7 mm. Estos troncos presentaban un patrón de ramificación arbóreo que se proyectaba hacia la superficie del glande.

dentro del glande, etiquetados en diferentes colores.
El grupo de investigadoras e investigadores del Centro Médico Universitario de Ámsterdam utilizaron un método de imagen que no fuera invasivo con capacidad de resolución micrométrica: «a través de tomografías de contraste de fase jerárquica, siendo este un método de microtomografía de contraste de fase de rayos X basado en sincrotrón».
A pesar de su importancia, el clítoris es el órgano menos estudiado del cuerpo humano y debido a que la mayoría de sus partes están incrustadas en el interior del cuerpo femenino y se encuentra rodeado por el hueso púbico y otros órganos pélvicos, su anatomía es difícil de detallar mediante una disección macroscópica.
Algunos estudios permitieron mostrar su anatomía completa a través de imágenes por resonancia magnética, así se pudo observar la estructura interna de los genitales de las mujeres incluyendo los tejidos eréctiles, los cuales constan de un cuerpo cavernoso y esponjosos similar, pero no igual, a los genitales masculinos. En lugar de rodear la uretra como lo haría el pene, la parte esponjosa del clítoris se divide en dos bulbos que flanquea la pared vaginal de forma lateral.
Otros estudios de disección macroscópica en cadáveres obtenida de imágenes microscópicas para investigar los nervios del clítoris encontraron una vía sensorial primaria, es decir, el nervio dorsal del clítoris, el cual sale desde la membrana perineal. Estudios historiológicos mostraron que la densidad del clítoris es de 6 a 15 veces mayor que la del pene.
El estudio de las investigadoras es un mapa 3D de las estructuras nerviosas que utiliza imágenes de rayos X de última generación a partir de pelvis humanas post mortem. De esta forma, las científicas delinearon la trayectoria completa del nervio dorsal, el cual es el principal nervio sensorial del clítoris.
La primera anotación que el grupo de investigadoras e investigadores hizo fue sobre el nervio dorsal del clítoris (DNC) el cual es una rama del nervio pudendo y controla la región pélvica. Su trayectoria sigue desde los pilares y la estructura de dos patas hasta el cuerpo del clítoris donde se unen los dos pilares (Es la figura amarilla de las imágenes A y B en las imágenes). Los nervios se extienden hasta el glande del clítoris (la parte externa del órgano) y está poblada de receptores sensoriales.

El nervio dorsal del clítoris se extiende más allá del cuerpo cavernoso hacia el glande del clítoris. Las imágenes del estudio revelaron trayectorias nerviosas internas con una extensa ramificación que se proyecta en la superficie del glande y en donde existen al menos cinco troncos nerviosos, un patrón similar a la ramificación en el glande del pene.
También existen ramas del nervio dorsal que se dirigen a la sínfisis púbica y que giran formando una trayectoria en forma de U invertida vista desde el plano sagital, un corte anatómico que divide el cuerpo en dos mitades: de derecha e izquierda. Las investigadoras describieron que las ramas terminan en diferentes ubicaciones dentro del monte de Venus y el capuchón del clítoris.

Finalmente, encontraron que el nervio labial, que es una rama del nervio perineal, recorre inferiormente el cuerpo esponjoso del clítoris y se proyecta hacia varias regiones, además de que controla los labios mayores y menores, así como las posiciones laterales del cuerpo del clítoris.

Un hallazgo que podría ayudar a muchas mujeres
Las investigadoras señalan que el estudio puede ayudar a un mejor manejo en las operaciones de reconstrucción de las sobrevivientes de la mutilación genital femenina, donde los procedimientos más comunes extirpan el glande y el capuchón del clítoris o realizan una extirpación del glande junto con los labios menores. Se trata de una violencia que afecta a 230 millones de mujeres y se estima que para el 2030 se sumarán 22.7 millones a las estadísticas.
Los datos muestran que el 22% de las mujeres que se someten a una reconstrucción tras haber experimentado un procedimiento de esta magnitud, sufren disminución de la experiencia orgásmica, por ello se espera que con el mapeo de los nervios el personal médico que realiza cirugías reconstructivas podrá comprender las vías neuronales del glande del clítoris y que sea una base para investigar el mecanismo fisiológico a estos cambios sensoriales.
También se espera que se pueda revisar la definición de la «zona de peligro» en las cirugías estéticas genitales femeninos que han aumentado en los últimos 10 años de forma drástica. El estudio refiere que, entre 2015 y 2020 hubo un aumento del 70% en la labioplastia en el mundo. Datos de la última encuesta de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS) de 2024, mostraron que en México 18.6 mujeres al día acuden a un centro médico para realizarse este procedimiento.
La labioplastia es el proceso por el cual se remodelan los labios mayores, lo que implica realizar incisiones en el capuchón del clítoris, y esta práctica es comúnmente usada cuando los labios menores son más grandes de lo normal. La labioplastia se considera una rama de la ninfoplastia que es cualquier procedimiento que modifica la forma de los labios menores.
Dentro de la medicina se ha planteado la existencia de «una zona de peligro» para evitar que las y los cirujanos provoquen daños nerviosos durante la operación y, hasta antes del estudio, se pensaba que el capuchón del clítoris era un área de riesgo, ahora se descubrió que algunas ramas del nervio dorsal viajan más allá de la zona de peligro y se ramifican en el monte de Venus, por lo que se propone que se perfeccionen las técnicas quirúrgicas en procedimientos estéticos.
¿Cómo se conforma?
Para una mejor identificación, el clítoris está conformado por dos partes: las visibles y las no visibles. La visible consiste en el glande del clítoris que se encuentra justo en la parte superior de la vulva en la intersección de los labios menores. Cuenta con un capuchón que lo rodea con el objetivo de dar protección, a este tejido se le nombra el prepucio del clítoris.
La parte no visible, es aquella que se extiende al interior, conocidas -en conjunto- como «Cuerpo». Probablemente una de las partes más infravaloradas y que se encargan de sostener todo el tiempo al órgano son sus estructuras; similares a dos piernas, esta parte nombrada «pilares» o «cruras» permiten que el clítoris se erija, éstas se extienden hacia abajo y se aferran a las paredes vulvares, rodean todo el canal vaginal y la uretra.
Al interior, también se encuentran los bulbos vestibulares, un tejido que está pegado a los pilares del clítoris y se ubican a cada lado de la abertura vaginal. Estos bulbos son pieza central al momento de la excitación, pues debido a la esponjosidad de su tejido, se llenan de sangre agrandándose y produciendo placer. En esta parte del clítoris se ubican entre la pared vaginal y los pilares; los bulbos están conformados por músculos complejos llamados bulbocavernosos que tienen la facultad de palpitar y contraerse de forma rítmica para mayor fuerza orgásmica.
Clítoris. Radiografía del órgano para el placer – cimacnoticias.com.mx




