El fin de semana un grupo de organizaciones civiles integrantes del Espacio OSC participamos en el Segundo Encuentro de la Red Nacional de Mecanismos de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, la RED PRO, realizado en la ciudad de Durango con la presencia de 13 mecanismos estatales que incluyeron a Baja California, Chihuahua, Veracruz, Estado de México, Guanajuato, Sinaloa, Nuevo León, Querétaro, Yucatán, Jalisco, Ciudad de México y Durango, además del Mecanismo de Protección Federal.
La RED PRO fue creada en mayo de 2024 con el objetivo de propiciar el diálogo y la colaboración entre mecanismos de protección estatales para la implementación de medidas en favor de periodistas y personas defensoras de derechos humanos en riesgo por el ejercicio de su labor.
Las falencias en materia de protección han sido ampliamente documentadas. En el Informe Las formas del asedio (2025), analizamos los retos para incorporar la perspectiva de género en las intervenciones del mecanismo de protección para atender la violencia contra mujeres periodistas.
Entre las principales fallas identificadas destaca la tendencia a desestimar amenazas o ataques, que la percepción de riesgo del personal analista se imponga frecuentemente a la de las solicitantes, introduciendo un alto grado de subjetividad atravesado por prejuicios de género, clasismo, racismo y estereotipos misóginos; el incumplimiento sistemático de plazos legales, la falta de seguimiento a las solicitudes, la ausencia de canales seguros de comunicación y la carencia de empatía y sensibilidad por parte de algunas personas funcionarias.
Persisten deficiencias como la ausencia de análisis contextuales integrales, la falta de visitas de campo, la inexistencia de mapeos de actores relevantes y la desconexión entre los riesgos identificados y las medidas recomendadas. Además, la incorporación de enfoques diferenciales sigue siendo limitada, especialmente en relación con el género, el territorio y las condiciones particulares del ejercicio periodístico.
Continúan siendo insuficientes las acciones frente a agresiones sexuales, campañas de desprestigio basadas en estereotipos sexistas, violencia digital, amenazas con connotaciones sexuales y ataques dirigidos a los entornos familiares de las periodistas, entre otras.
La creación de la Red PRO atiende dos desafíos: la falta de comunicación y coordinación interinstitucional y se fortalece con el diálogo abierto, estructurado y permanente con las organizaciones de la sociedad civil que acompañan y monitorean situaciones de riesgo y agresiones a personas defensoras y periodistas. Sin embargo, no es suficiente, la violencia requiere cambios estructurales para lograr la protección integral.
Es indispensable asegurar recursos suficientes y sostenidos para el Mecanismo; fortalecer los procesos de evaluación de riesgo mediante capacitación constante con perspectiva de género, enfoque interseccional y sociocultural; e incorporar metodologías que incluyan trabajo de campo, atención a víctimas, mapeo de actores agresores y análisis contextual profundo. También es urgente garantizar una atención más humana y diferenciada para las periodistas que solicitan apoyo.
Durante el Encuentro, las organizaciones participantes compartimos nuestra experiencia en el acompañamiento a periodistas en riesgo. Expusimos las acciones que hemos tenido que implementar frente a las ausencias institucionales y la falta de confianza en las autoridades.
Es una labor compleja que realizamos con recursos limitados, pero que se fortalece a través de alianzas y redes y desde CIMAC participamos activamente en el Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (Espacio OSC), así como en alianzas nacionales e internacionales dedicadas a la defensa de los derechos humanos de las mujeres, la libertad de expresión y la perspectiva de género.
Celebro que las instituciones retomen y repliquen estas prácticas de articulación en red. Con la creación de la RED PRO y la reciente conformación de la Red Interamericana de Protección, y espero que estos esfuerzos se traduzcan en una mejor comunicación interinstitucional, mayor reconocimiento de la labor periodística y más protección y justicia para las periodistas.
En su intervención, Jenny Bernal, presidenta de la RED PRO, realizó un acto de memoria dedicado a Javier Valdez y Miroslava Breach, periodistas asesinados. Ese gesto nos recuerda que trabajamos con personas; no son solo “beneficiarias”, sino periodistas cuyos proyectos de vida que han sido violentamente obstaculizados.
Y de acuerdo con la declaración de Culiacán: “los mecanismos son necesarios para garantizar entornos seguros y revertir contextos de violencia”. Frente a ello surgen preguntas urgentes: ¿cómo actuar ante las nuevas formas de agresión? ¿Cómo responder a contextos de violencia cada vez más complejos? Considero fundamental incorporar a la Secretaría de las Mujeres en casos específicos de mujeres periodistas y seguir insistiendo en que garantizar la libertad de expresión implica también garantizar el derecho de las mujeres periodistas a una vida libre de violencia.
Este Encuentro ocurre en un contexto de criminalización contra la defensa de derechos humanos en Durango.
El Frente Unido de los Pueblos en Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua, así como de los Pueblos de La Laguna en Defensa de la Vida, el Territorio y el Agua, quienes enfrentan represalias por su oposición a la instalación irregular de la empresa transnacional Chemours Company en Gómez Palacio, tras años de lucha, en los que enfrentaron represión policial, detenciones arbitrarias y agresiones contra personas defensoras, lograron impedir la instalación de una planta que produciría 65 mil toneladas de cianuro.
