Con una maqueta táctil de la Casa Azul, el Museo Frida Kahlo busca reducir las barreras que enfrentan las mujeres y hombres con discapacidad visual.
En un país donde las mujeres representan la mayoría de la población con discapacidad y la discapacidad visual es una de las condiciones más frecuentes, el Museo Frida Kahlo incorporó una maqueta táctil de la Casa Azul que permitirá a personas con discapacidad visual conocer la arquitectura del recinto mediante el tacto, como parte de una estrategia para ampliar el acceso al patrimonio cultural.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023, en México viven 8.8 millones de personas con discapacidad, de las cuales 53.5 por ciento son mujeres. Además, la discapacidad visual es la condición más frecuente dentro de esta población: 45.4 por ciento reporta tener mucha dificultad o no poder ver aun usando lentes, proporción que asciende a 48.5 por ciento entre las mujeres.
Frente a este panorama, la nueva maqueta busca ofrecer una experiencia accesible para que personas con discapacidad visual puedan construir una imagen integral de la Casa Azul y comprender la distribución de sus habitaciones, patios, jardines y espacios arquitectónicos.
Un recorrido a través del tacto
La reproducción a escala reúne las habitaciones, pasillos, patios y jardines del inmueble donde vivió Frida Kahlo. A través de diferentes texturas, relieves y volúmenes, las personas visitantes podrán identificar las áreas construidas y la relación entre los distintos espacios que conforman el museo.
El proyecto fue desarrollado en colaboración con CAMMARQ, estudio especializado en patrimonio cultural que empleó herramientas como escaneo láser, fotogrametría, tecnología LiDAR y modelado tridimensional para trasladar las características arquitectónicas de la Casa Azul a una pieza física diseñada para explorarse con las manos.
Patrimonio cultural con perspectiva de inclusión
El Museo Frida Kahlo señaló que la incorporación de este recurso forma parte de su compromiso por construir una experiencia cultural más accesible e incluyente, al ampliar las formas en que distintos públicos pueden acercarse al patrimonio que resguarda la Casa Azul.
La maqueta también permite reconocer las distintas etapas de transformación del inmueble, construido en 1904 y ampliado posteriormente con el estudio diseñado por Juan O’Gorman para Frida Kahlo. De esta manera, las personas visitantes pueden comprender la evolución arquitectónica de la vivienda y la relación entre sus diferentes espacios.
A 68 años de que la Casa Azul abrió sus puertas como museo, el recinto conserva pinturas, documentos, fotografías y objetos personales de Frida Kahlo y Diego Rivera. Con esta nueva herramienta, busca que el acceso a este patrimonio sea una experiencia más incluyente para las personas con discapacidad visual, entre ellas miles de mujeres que continúan enfrentando barreras para ejercer plenamente su derecho a la cultura.
