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El aborto debe ser prevenido: ginecólogo cubano

Por la Redacción

Aunque su nombre, Oscar de la Concepción, podría resultar contradictorio con su práctica profesional, durante más de 35 años este ginecólogo cubano ha asumido la misión de proporcionar salud a las mujeres mediante el aborto seguro, en las condiciones de higiene requeridas, para evitar que recurran a métodos que les pueden costar la vida.

Tiene 61 años y la mayoría de ellos han transcurrido en salas de hospitales y salones de operaciones, hasta llegar a profesor del Hospital Ginecobstétrico González Coro, de la capital cubana. Mucho ha visto y oído en ese tiempo.

Cuando a su consulta de planificación familiar llega una madre con su hija, casi una niña, no necesita explicaciones: algo falló y ahora se busca una solución, una arriesgada solución, que puede poner fin a la fertilidad de la adolescente y hasta a su vida.

Es entonces cuando más piensa que pudo evitarse con una mejor comunicación con los padres, mayores conocimientos adquiridos en la escuela y reforzados con campañas de salud, precisa un despacho de la agencia SEM CUBA.

En momentos como ése, el médico reafirma su convicción de que, aunque la libertad de tener o no un hijo es un derecho humano, el aborto debe ser prevenido.

¿Cómo describiría el aborto?

-Lo veo como la acción médica para mantener la salud a una mujer con un embarazo no deseado. La experiencia me dice que cuando no se quiere un hijo se buscará cualquier vía para impedir la gestación.

¿Qué pasos ha transitado en Cuba?

-Antes de 1965, el aborto no estaba institucionalizado y los que se hacían eran clandestinos. Algunos médicos los realizaban en las mejores condiciones, pero sólo podía permitírselo quien tuviera dinero; la inmensa mayoría no contaba con los recursos para hacerlo.

Las mujeres acudían entonces a métodos caseros, se introducían de cuanto instrumento existiera: alambres, percheros o palos no estériles, y ahí se producían las infecciones y otros accidentes. Los hacían también manos criminales, por cobrar el dinero. Otros los ejecutaban personas inexpertas, madres, abuelas o curanderas, y siempre con el temor de que alguien se enterara.

Empezaba la sepsis y cuando llegaban a los hospitales era demasiado tarde. Esa era la primera causa de muerte materna en Cuba, como lo es en la inmensa mayoría de los países que no tienen institucionalizado el aborto.

¿Es riesgoso?

Que se le practique a una gran cantidad de mujeres y casi nunca pase nada, no quiere decir que está exento de un altísimo peligro en sí, y por sus posibles consecuencias.

2004/LR

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