Inicio El esfuerzo mundial de combate al SIDA no va bien encaminado

El esfuerzo mundial de combate al SIDA no va bien encaminado

Por la Redacción


La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) lanzó una voz de alerta por el hecho de que sólo un 12% de los casi seis millones de personas enfermas de VIH/Sida en los países en desarrollo, tienen acceso al tratamiento antirretroviral (ARV) que requieren con urgencia.

A diferencia de lo dicho por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su informe de desarrollo sobre la iniciativa 3×5 en el Forum Económico Mundial de Davos, sobre el progreso conseguido en la lucha contra el Sida, Médicos Sin Fronteras consideró que esta lucha va a “paso de tortuga” y el panorama global no es nada prometedor.

Cada día más de 8 mil personas mueren víctimas de esta enfermedad y cada año otros cinco millones pasan a engrosar la lista de casos nuevos, añadió la organización médica que trata a personas con Sida en países pobres, donde sólo 260 mil nuevos pacientes se han beneficiado de la terapia de ARV desde julio de 2004.

Por ello, en lugar de felicitarse, la Organización Mundial de la Salud, ONUSIDA, el Fondo Global, el Plan de Emergencia del presidente de EU para combatir el SIDA (PEPFAR) y otras instituciones, deberían dar la voz de alarma, añade MSF.

Entre los aspectos que no se han abordado en torno al tratamiento del SIDA están los niños, hay muy pocas fórmulas pediátricas adaptadas para tratar a los 2,2 millones de menores que viven con el VIH, y pocas herramientas de diagnóstico y monitoreo adecuadas a sus necesidades.

Debido a la falta de competencia de productos alternativos genéricos, los medicamentos de segunda línea recomendados por la OMS son ya de 2 a 12 veces más caros que los genéricos de primera línea.

La OMS califica los precios de los ARVs como “un peligro cada vez mayor para la salud pública”. Hasta la fecha, sin embargo, la OMS y otros organismos no exigen nada a los gobiernos ni las compañías farmacéuticas y tampoco ofrecen soluciones prácticas al problema, indica MSF.

Las regulaciones comerciales interfieren con la competencia de los genéricos, que han reducido de forma significativa los precios de los medicamentos para tratar el SIDA, un prerrequisito para que los financiadores y gobiernos nacionales adquiriesen el compromiso de tratar a los enfermos.

En el inicio de este año se cierne una nueva amenaza para el acceso a los medicamentos ya que la India, país donde se encuentran la gran mayoría de los productores de ARVs genéricos, ya no tiene el derecho de producir versiones genéricas de nuevos fármacos, según lo estipulado en el Acuerdo sobre Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Esto conducirá a una nueva escalada de precios de cualquier nuevo medicamento para tratar el Sida. Si los precios de los medicamentos de segunda línea sirven de indicativo, nos encontramos ante una subida desorbitada de los precios, estima MSF.

Igualmente, dijo que la OMS debe hacer mucho más para reforzar su proyecto de precualificación mientras que el gobierno de EU y la industria farmacéutica deben dejar de socavar la confianza en los medicamentos genéricos mediante campañas públicas irresponsables e imprecisas.

Las instituciones reunidas en Davos afirmaron que muchos de los mecanismos para financiar la lucha contra el SIDA trabajan “en tándem” para conseguir el éxito aclamado, sin embargo MSF considera que eso no es cierto.

Los proyectos de PEPFAR chocan con los proyectos del Fondo Global y las políticas nacionales en lo que se refiere a compras y distribución de medicamentos, procesos para evaluar la calidad, la seguridad y la eficacia de los fármacos y la coherencia con los protocolos.

En realidad, debido a estas políticas inconsistentes, PEPFAR recientemente ha sido objeto de críticas por tener una reducida selección de ARVs a disposición de sus 15 “países diana” si se compara con otras iniciativas de tratamiento y por gastar más que otras iniciativas en estos ARVs.

El 26 de enero, la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EU publicó un informe que revelaba que PEPFAR paga de 40 a 368 dólares americanos más que otras iniciativas para combatir el Sida por paciente al año para los regímenes de primera línea, y “no incluye algunas de las combinaciones a dosis fija que prefieren algunos de los países beneficiarios”.

El informe explica que “para cada 100 pacientes sometidos a este régimen en cinco años, el plan podría llegar a pagar más de 170 millones de dólares americanos más que otras iniciativas”.

En otras palabras, PEPFAR podría estar tratando a miles de personas más con los fondos que está gastando.

Finalmente, la falta de inversión en investigación y desarrollo (I+D) para nuevas herramientas terapéuticas, preventivas, de diagnóstico y monitorización adaptadas a contextos con recursos limitados no consta para nada en la agenda política internacional, indica MSF.

Se necesitan de forma acuciante en el terreno nuevas herramientas para diagnosticar el VIH en niños menores de 18 meses, diagnosticar la TB y detectar los fracasos terapéuticos, por ejemplo, al igual que medicamentos, vacunas y microbicidas adaptados y nuevos.

A menos que éstas y otras apremiantes cuestiones no se aborden de inmediato, muchas de las personas que viven con el VIH/SIDA en los países en vías de desarrollo jamás tendrán acceso al tratamiento vital que necesitan o puede que no consigan sobrevivir cuando logren someterse él.

2005/LR

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