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Encarcelan a seis periodistas ciberfeministas en Irán

Por Leticia Puente Beresford/corresponsal

Por luchar por la igualdad de derechos para las mujeres en Irán, la Sala Trece del Tribunal de Teherán condenó a seis meses de cárcel a las ciberfeministas periodistas Parvin Ardalan, Jelveh Javaheri, Maryam Hosseinkhah y Nahid Keshavarz, por publicar información en contra del régimen Islámico.

BBC de Londres informa lo anterior e indica que activistas por los derechos de las mujeres llevan a cabo la campaña Million Signature Campaign y, desde sus inicios, por lo menos otras 60 mujeres han sido detenidas.

Sobre el caso, la organización internacional Reporteros sin Fronteras (RFS) dice que estas cuatro periodistas publican sus artículos en el Internet porque han censurado sus revistas. Son victimas de un auténtico ensañamiento de las autoridades, que las citan frecuentemente en los tribunales para interrogarles sobre sus actividades. Están sufriendo una verdadera discriminación. Pedimos al Gobierno que deje sin efecto las acusaciones que les imputa.

Y abunda al señalar que según el Artículo 500 del Código Penal de la Republica Islámica quien haga propaganda contra el Estado puede ser condenado de tres meses a un año de cárcel.

La letrada Shirin Ebadi, abogada de las ciberfeministas y ganadora del Premio Nobel de la Paz, ha manifestado a la prensa su intención de apelar. Ha dicho a RSF que, estas cuatro periodistas han sido condenadas simplemente por publicar informaciones y por criticar algunas leyes injustas con las mujeres iraníes.

Estoy preocupada, dice, porque veo que la situación está empeorando. Si el Parlamento ratifica la nueva ley que aumenta las penas para los delitos cometidos contra la seguridad moral de la sociedad, a los bloggers podrán condenarles a penas de cárcel. Resulta desolador.

CIBERFEMINISTAS

Ardalan es redactora jefe del sitio Tagir Bary Barbary. Ya cuenta con tres condenas por hechos similares. En este momento está condenada a un total de seis años y medio de cárcel.

Javaheri, de 30 años, es periodista del sitio de Internet Tagir Bary Barbary. Ya fue detenida el 14 de febrero de 2008, junto con Keshavarz, por atentar contra la seguridad del Estado.

Estuvo, entre el 1 de diciembre de 2007 y el 3 de enero de 2008, en la cárcel de Evin, al norte de Teherán, junto con Hosseinkhah, acusadas ambas de alteración de la opinión publica, publicación de falsa información y publicidad en contra de la Republica Islámica, por redactar unos artículos en los que reivindicaban que la Constitución reconozca los derechos de las mujeres.

Keshavarz, periodista de los sitios de Internet Tagir Bary Barbary y Zanestan, ya estuvo detenida en dos ocasiones y fue interrogada por los servicios de inteligencia de la República Islámica por participar en dos manifestaciones de militantes feministas. En abril de 2007 permaneció doce días en la cárcel. En este momento hay tres denuncias contra ella.

Hosseinkhah, de 32 años, también es periodista en ambos sitios. Estuvo detenida desde el 18 de noviembre de 2007 hasta el 3 de enero de 2008 en la cárcel de Evin, junto con Javaheri. Actualmente tiene dos causas pendientes en contra de ella.

Por otra parte, la Sala Primera del Tribunal de la Revolución de Teherán citó el 2 de septiembre a Jila Bani Yaghoub, periodista del diario Sarmayeh y del sitio de Internet Canon Zeman Iraní (http://www.irwomen.com ), sin acusarla de nada.

El 12 de junio la detuvieron, junto con otras ocho periodistas, cuando se disponían a cubrir el aniversario de la mayor movilización feminista de la capital, que tuvo lugar el 12 de junio de 2005. Quedaron en libertad al día siguiente.

IRÁN CONTRA LA LIBERTAD

Irán figura en el puesto166 entre los 169 países censados en la clasificación mundial de la libertad de prensa elaborada por RSF.

La BBC de Londres informa que entre las restricciones que las mujeres enfrentan en Irán están, entre otras, severas restricciones de libertad para elegir y no gozar de la misma igualdad que los hombres. Además, las mujeres casadas, para poder trabajar fuera de sus casas, primero tienen que pedir permiso a sus esposos.

Las mujeres deben de vestir de acuerdo con el código Islámico, enseñar lo menos posible su cabello. Sus brazos, sus piernas y sus pies deben de ser totalmente cubiertos.

Ellas no tienen protección en contra de lo que es la “muerte por honor”, es decir que cuando una mujer es violada sexualmente y su esposo o padre la mata porque perdió el honor, éste no es perseguido por la ley ni enviado a la cárcel por haber matado.

08/LPB/GG

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