Jóvenes oaxaqueñas evalúan partidos y candidatos

POLÍTICA
    "Son corruptos y tienen poca credibilidad"
Jóvenes oaxaqueñas evalúan partidos y candidatos
Por: Soledad Jarquín Edgar
Cimac | Oaxaca.- 06/09/2005

A 300 días de la elección presidencial del 2006, las jóvenes que acudirán a las urnas por primera vez tienen desconfianza de los partidos políticos y no se sienten identificadas con ninguno de ellos, aunque no descartan su presencia en las urnas. Las autoridades electorales creen que este sector es desaprovechado por los partidos políticos.

Desconfianza, corrupción y poca credibilidad son los tres conceptos que definen a los partidos políticos entre las jóvenes, quienes, a pesar de todo -aseguran- participarán en el próximo proceso electoral federal del 2006 porque suponen que ello será determinante para el país.

De los partidos políticos, el Revolucionario Institucional es el que mayor desconfianza les genera; el candidato que mejor les parece es Andrés Manuel López Obrador; la pobreza es el problema que más urge resolver en México y todas coinciden en que sería bueno tener una presidenta en este país.

Cumplirán 18 años antes de que inicie el 2006; otras tendrán la edad que da la ciudadanía en los primeros meses del año electoral y esperan obtener su credencial para votar. Otras ya cumplieron 18 años y tienen una mica en sus manos porque, aun cuando no es una generalidad, sostienen que sí es importante elegir, pese a la falta de credibilidad en los partidos políticos.

Falta de credibilidad que para las instituciones políticas, el gobierno, los organismos no gubernamentales y todos en general será un reto revertir, sostiene el vocal ejecutivo del Instituto Federal Electoral en Oaxaca, Jorge García Revilla, luego de exponer a manera de recordatorio que esa institución "es sólo el hilo conductor de la democracia".

El funcionario electoral apunta que los partidos políticos han desaprovechado la gran potencialidad de la población joven, en especial de los nuevos y las nuevas votantes, al no cuidar sus estatutos y reglamentos, acciones que hacen que las y los jóvenes se desilusionen y dejen de participar.

Sin embargo, advierte que la única forma de cambiar los esquemas (políticos y de poder) es participando, "no dejarse llevar sólo por la incredulidad y la atonía".

Destacó que hacer votar a las y los más jóvenes no es tarea fácil. Menos aún cuando los partidos políticos han incumplido promesas; por eso -reitera- son los institutos políticos los que tienen que cambiar, más que este importante grupo de población.

Una encuesta entre jóvenes que cumplirán pronto los 18 años o que ya los cumplieron y tendrán la oportunidad de participar por primera vez en el próximo proceso electoral y definir quién será la o el nuevo presidente de México, pone de manifiesto, en primer lugar, la falta de identificación de los partidos políticos con ellas.

Son estudiantes de bachillerato o preparatoria, de escuelas públicas y privadas de la capital oaxaqueña; ellas señalan que los partidos políticos no tienen ninguna representatividad ideológica sobre sus vidas. Esta situación, explican en sus respuestas al cuestionario, tiene su razón de ser en la desconfianza que les generan todos, pero advierten que el partido que más les provoca esa sensación es el PRI.

LAS RAZONES DE LA DESCONFIANZA

De acuerdo con las respuestas, una de las razones más recurrentes por las que el PRI genera "desconfianza" entre las jóvenes es la corrupción, el engaño y la manipulación con la que actuaron por muchos años.

El PRI y el PRD son los partidos más conocidos por ellas, aunque no militan en ninguno. Sus acercamientos a estos institutos políticos son ocasionales, como hacer una tarea, por lo que han visitado sus páginas en la red. Se enteran de lo que sucede con ellos por los medios de comunicación, principalmente la televisión, seguida de la radio y, por último, de los periódicos, o cuando hay procesos electorales, como el estatal del 2004.

En el segundo grupo de partidos que conocen están el PAN y PVEM; en el tercer bloque se ubican Convergencia por la Democracia y el Partido del Trabajo, como los partidos que más visibilizan las estudiantes.

De los candidatos, las encuestadas sólo mencionan -en el 80 por ciento de los resultados- al ex jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, como futuro candidato del PRD o, aun, como candidato de cualquier otro partido.

El otro y último candidato mencionado en respuesta a la pregunta ¿quién crees que debe ser la o el candidato del partido político con el que te identificas? fue Bernardo de la Garza, precandidato del Partido Verde Ecologista de México. Las estudiantes de preparatoria nunca mencionaron a ningún otro, ni del PRI ni del PAN; menos aún de los partidos Convergencia y PT.

Menos del 10 por ciento de las estudiantes que contestaron el cuestionario dijo tener confianza en los procesos electorales. Las respuestas más comunes son: "no se puede engañar a tanta gente", "los procesos han cambiado" y "sería muy difícil cambiar tantas urnas para cometer fraudes".

El resto -90 por ciento- dijo no tener confianza. Las frases más utilizadas para descalificar estos procesos: "Son pura transa", "hay fraude", "compran los votos por despensas", "hay corrupción" y "no son elecciones legítimas".

Aunque se enumeran problemas como inseguridad y delincuencia, corrupción policiaca, discriminación, corrupción dentro del gobierno y las instituciones, educación, salud y desempleo, la pobreza fue citada en más del 70 por ciento de las respuestas a la pregunta ¿cuáles son los problemas del país que crees deben resolverse de manera urgente?

UNA MUJER PRESIDENTA

Por último, la encuesta, que incluyó 10 preguntas, se refiere a la importancia de la participación de las mujeres en la vida política de México. Entre las razones que dan a este cuestionamiento destaca el hecho de que las mujeres, como los hombres, tienen las mismas capacidades; son más honestas y trabajadoras; entienden mejor los problemas de México, en particular los de las mujeres, y, finalmente, proponen que esta participación es parte de la equidad que debe existir en México.

La última pregunta es si les gustaría que una mujer fuera presidenta de México. El 100 por ciento contestó que, sí, que sería bueno tener una mujer presidenta. Aunque ninguna de las entrevistadas refirió un nombre de mujer como candidata.

LA PARTICIPACIÓN SEGÚN EL IFE

De acuerdo con el informe de resultados del Estudio de la Participación Ciudadana en las Elecciones Federales de 2003, realizado con 33 muestras probabilísticas de paquetes electorales según un acuerdo aprobado el 21 de octubre de ese año por el Consejo General del IFE, se encontró que la distribución porcentual de ciudadanos y ciudadanas registradas en la lista por sexo fue del 48.3 por ciento de hombres y 51.7 por ciento de mujeres.

Estas estimaciones son totalmente consistentes con las del Registro Federal de Electores para 2003 pero, además, se indica que sólo 40.9 por ciento de ellas y ellos votaron. Casi 54 por ciento fueron mujeres, y aproximadamente 46 por ciento, hombres.

Otro de los hallazgos importantes es que el porcentaje de las y los jóvenes de 18 y 19 años de edad que acudieron a las urnas por primera vez "parece ubicarse levemente por encima del promedio nacional, aproximadamente en 44 por ciento. Ellos y ellas conformaron en ese proceso comicial el segundo grupo de no votantes más grande, solo precedido de los que tienen entre 20 y 34 años de edad, que registra los porcentajes más altos de electores que no acudieron a las urnas.

Y, por último, habría que señalar que los resultados de este estudio del IFE muestran que la participación en las mujeres es siempre superior a la de los hombres desde los 18 años hasta el grupo de entre 45 y 49 años. Sin embargo, un amplio porcentaje de las futuras nuevas votantes permanecen escépticas ante la "desconfianza" que les generan los partidos.

05/SJ/YT