Inicio Mineras bolivianas no sobrepasan los 40 años de vida

UNA BOMBA DE TIEMPO

Las palliris no cuentan con ningún seguro social, renta fija, ni beneficio estatal y quedan relegadas en la máxima marginalidad.

Antes de un decreto supremo emitido por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, en 1997, ellas podían recogerel mineral y venderlo libremente a los campamentos de las cooperativas.

No obstante, dicho decreto, que introdujo el modelo neoliberal en Bolivia, tiene terribles repercusiones en el ámbito social y trágicas consecuencias en lo económico.Ahora, las nuevas leyes y el sistema proteccionista transnacional van excluyendo a las pallirisy las relegan a grados de indigencia.

Sin encontrar otra fuente de ingresos, estas mujeres entran a trabajar en las empresas mineras que buscan mano de obra barata. Allí se dedican a lavar las piedras con antimonio para extraer el mineral de forma más rápida y efectiva.

El antimonio es un elemento químico sumamente nocivo para la salud, a cuyo contacto las personas pueden sufrir daños irreversibles en la vista, problemas respiratorios, renales e inclusive cáncer. Su vertimento en los arroyos y suelos afecta a los habitantes del lugar, especialmente a los niños, que terminan perdiendo la vida a corta edad. También daña a las palliris, que tienen contacto cutáneo directo con dicho material.

El Cerro Rico de Potosí se sigue explotando actualmente y se estima que, en los próximos 20 años, se hará a cielo abierto, para acabar de extraer todo el mineral que queda.

Esto significará que absolutamente todas las personas que viven y gastan día a día sus vidas en esta actividad quedarán sin ningún medio de ingreso, en un terrible estado de pobreza y, desde luego, las más afectadas serán las mujeres que sostienen solas sus hogares.

LUCHADORAS SOCIALES OLVIDADAS

Durante los sucesos de octubre de 2003, en la conocida guerra del gas, muchas mujeres de la mina, entre ellas las palliris, llegaron a la ciudad de La Paz para enfrentarse al gobierno que, después de haber sumergido al país en una terrible crisis, pretendía entregar sus recursos gasíferos a empresas transnacionales por precios ridículos, sin beneficios para los habitantes.

La represión y la violencia fueron la respuesta a los manifestantes. En medio de aquella terrible masacre que vivieron los bolivianos, resultó herida una palliri, Filomena León, quien falleció diez días después debido a una septicemia.

06/LR/CV

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