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Pese a los esfuerzos, aún hay inequidad en la UNAM

Por la Redacción

La titular del Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG), María Isabel Belausteguigoitia, aseguró que aun cuando la UNAM refleja cada vez más su compromiso frente a la educación de calidad con equidad, persisten asimetrías de género, a pesar de todos los esfuerzos emprendidos.

Destacó la voluntad del rector Juan Ramón de la Fuente para incorporar en las prácticas diarias de la Universidad, las palabras calidad y equidad.

Este compromiso se hizo explícito en la propuesta que el rector presentó hace algunas semanas ante el Consejo Universitario, al adicionar a la legislación de la UNAM, el párrafo en el que se especifica que en “todos los casos, las mujeres y los hombres gozarán de los mismos derechos, obligaciones y prerrogativas, reconocidas y garantizadas por las normas y disposiciones que integran la legislación universitaria”.

Esta iniciativa coloca a la equidad en el mismo nivel de importancia que la libertad de investigación y cátedra. “Tenemos a un rector –comenta Belausteguigoitia- que fue más allá de la realidad universitaria, la cual muestra una creciente participación de las mujeres, y consideró conveniente que el principio constitucional de igualdad jurídica de derechos y obligaciones entre mujeres y hombres quede plasmado expresamente en nuestro Estatuto General”.

Para dar cumplimiento a los añadidos del Estatuto, explica que se creó la Comisión Especial de Seguimiento de las Reformas de Equidad y Género. “El PUEG debe afianzar esta iniciativa por medio de la búsqueda de la calidad educativa pero con equidad. Nuestra tarea, como Comisión, es atender de manera seria, eficiente y perdurable, el problema de la equidad”.

“Debemos de instalar estas demandas en la vida cotidiana universitaria, en sus instituciones, pasillos y aulas. Es un reto fuerte pues requiere no sólo de medidas adecuadas, sino de la producción de formas de convencimiento sostenidas a grupos de autoridades, personal académico y de intendencia, frente a las medidas que tomemos. Compiten valores, visiones aprendidas y operadas a lo largo de la vida, con propuestas de cambio, a veces inéditas, otras reconocidas, pero siempre ajenas a nuestros códigos culturales”, abundó.

Para la titular del PUEG es clara la intención de promover y fomentar, en todos los casos, las condiciones de equidad de género que se aseguren la no discriminación, la igualdad de oportunidades y el ejercicio pleno de todos los derechos, obligaciones y prerrogativas de las mujeres y hombres de la Universidad, reconocidos y garantizados por las normas y disposiciones que integran la legislación universitaria.

¿INEQUIDAD?

María Isabel Belausteguigoitia ejemplifica algunos de los problemas de inequidad que todavía existen dentro de las instituciones. “¿Cuántos puestos de autoridad tenemos, y cuántas mujeres dan horas-asignatura en la UNAM? Nuestro compromiso es hacer un diagnóstico entres vertientes: segregación laboral, diferencia salarial y ambientes que propicien la equidad de género.

“El compromiso es completo, así como el apoyo del rector, lo cual me parece muy afortunado para la visualización de la UNAM como una institución de calidad, pero también democrática y curricular”.

Sin embargo reconoce que sí hay asimetrías de género en la UNAM. A pesar de todos los esfuerzos emprendidos, son evidentes los casos de desigualdad, por lo que es urgente hacer un diagnóstico que muestre las condiciones en que trabajan las instituciones y facultades.

“En general, dijo, la inequidad se manifiesta en el sentido de que los puestos de mayor importancia y autoridad los tienen los hombres. En comparación con los puestos de coordinación, de horas-clase, de horas pizarrón que en su mayoría los desempeñan mujeres.

Tenemos que ayudar para que cada escenario se dé cuenta de cómo está en cuestión de equidad y proponer una solución. Debemos recordar que la equidad no es consecuencia de una voluntad consciente de oprimir. Existen factores culturales, valores arraigados que operan dentro de la Universidad, y que en muchos casos operan de forma silenciosa e inconsciente”.

Confió en que así se construirá una Universidad con calidad y equidad. “Nos enfrentamos a uno de los escenarios más positivos para las mujeres en la Universidad y en el país. Tenemos una universidad de primer nivel. Además de la excelencia académica, es considerada la variable de la equidad de género”.

2005/GV/GM

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