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PGJV incurrió en negligencia y precipitación: CNDH

Por Hypatia Velasco Ramírez

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) demandará a la Procuraduría General de Justicia de Veracruz ante la Procuraduría General de la República (PGR), por haber manipulado y entregado información falsa e incurrir en el ejercicio indebido de la función pública en el caso de las investigaciones de Ernestina Ascencio Rosario, dijo esta mañana en conferencia de prensa José Luis Soberanes, presidente de este organismo.

Durante la presentación de la Síntesis del Informe sobre las indagatorias de la CNDH sobre el caso de Ernestina Ascencio, quien fuera presuntamente violada y asesinada por militares en febrero pasado, Soberanes reiteró su tesis de que “Ernestina murió a causa de una anemia aguda por sangrado de tubo digestivo secundario a úlceras gástricas y cursaba, además, un proceso neumónico en etapa de resolución, isquemia intestinal y trombosis mesentérica”.

De acuerdo con el doctor Mario Pérez Gámez, médico internista de la CNDH, lo anterior era un cuadro mórbido y agudo que presentaba ya Ernestina y que no fue atendido por el médico que la trataba pues no llevaba el tratamiento adecuado que ameritan estos casos. “No se tomó en cuenta que podía terminar en una trombosis”.

Al respecto, Soberanes advirtió que la Procuraduría General de Justicia de Veracruz incurrió en manipulación de pruebas, errores y omisiones durante la investigación del caso.

Además, señaló que la procuraduría local no sólo hizo “una muy deficiente necropsia y una mala investigación, sino que también ha insistido desde el primer momento en dar un tratamiento mediático a información confidencial al hacer circular una fotografía en la que el cadáver de Ernestina aparece junto con un envase de refresco con un derrame de sangre junto a su cabeza”.

¿Qué se intentaba mostrar o demostrar con esta imperdonable patraña?, preguntó José Luis Soberanes.

Asimismo, consideró que la autoridad estatal que “ha incurrido en graves errores de investigación, como es la procuraduría de Veracruz, tiene la obligación de esclarecer los hechos para procurar justicia”.

De acuerdo con documentos entregados por la CNDH durante la conferencia, el organismo ha generado 30 actas circunstanciales y cuenta con 614 fotografías correspondientes a la necropsia, al lugar de los hechos, testimoniales y a la exhumación del cuerpo.

Según los documentos, la CNDH ha generado 35 oficios de solicitud de informes a distintas autoridades como la Procuraduría General de Justicia Militar de la Secretaría de Defensa Nacional, la Procuraduría General de la República, la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría General de Gobierno, entre otros.

Durante su intervención, Soberanes señaló que en breve la CNDH emitirá sus recomendaciones correspondientes al gobierno del estado de Veracruz “al haber acreditado violaciones a los derechos fundamentales de legalidad, seguridad jurídica e irregular integración de la averiguación previa en agravio de la hoy occisa y de sus familiares”.

Dijo también, que dentro de las recomendaciones se encuentra la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) pues los comunicados emitidos por ésta contribuyeron al “enrarecimiento de la información sobre el caso”.

Por lo que la CNDH recomendará que el órgano interno de control de la Sedena investigue la información emitida por este organismo y si encuentra elementos que incurren en delitos penales se hagan del conocimiento de la PGR.

NO FUE VIOLADA

Por su parte, la Segunda Visitadora General, Susana Talía Pedroza de la Llave, dijo que las irregularidades que en un principio encontraron los elementos de la CNDH a cargo de la investigación corresponden al gobierno de Veracruz en el sentido de que violentó los derechos a la legalidad y seguridad jurídica de Ernestina y sus familiares.

Asimismo aseguró que los testimonios de los familiares ya han sido analizados por una especialista en náhuatl e insistió que en ningún momento las palabras de la señora o lo que dijeron los familiares es que fue violada, “tenemos el documento del hospital Río Blanco ?donde fue atendida Ernestina- y en el que ellos constatan que no fue violada”.

Agregó, “pedimos el apoyo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del estado de Veracruz para que nos ayudaran en la traducción y lo que encontramos de principio es que la persona que apoyó la traducción puso palabras que nunca dijeron los familiares y esta en una constancia que ya ha certificado el propio traductor”.

El traductor que proporcionó la propia Comisión, dijo Pedroza de la Llave, hizo labor de intérprete y no de traductor. “Hay palabras que ni siquiera dijeron los familiares, por ejemplo violada y/o atada”.

Según la relatora, lo que en realidad dijeron ?los familiares- es “los soldados se acercaron a mí, no puedo hablar, y el dolor que ella sentía era por la enfermedad que tenía”.

No dijeron que la golpearon, ni que la amarraron. Simplemente Ernestina dijo “los soldados se acercaron a mí”.

Para entonces, dice la relatora, la señora seguramente ya estaba agonizando, tenia hipoxia es decir, le faltaba oxígeno.

SÍNTESIS DEL INFORME

La Síntesis del informe señala que existe evidencia documental, microscópica, de laboratorio y macroscópica de fallecimiento de la paciente por proceso médico mórbido y no traumático.

“La ausencia de células espermáticas en las muestras rotuladas como región anal demuestra fehacientemente la ausencia de semen.

“El supuesto líquido seminal recabado durante la primera necropsia en región de genitales fue indebidamente presentado para su traslado en las oficinas centrales de la Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría estatal”.

La síntesis señala que hay una notoria impericia, negligencia y precipitación por parte de los peritos adscritos a la Procuraduría estatal, al emitir sus dictámenes sobre la necropsia y exhumación “lo que se corrobora con sus propias declaraciones rendidas ante el agente ministerial a cargo de la averiguación previa 140/07/A”.

Y, dice la síntesis, al rendir su informe a la CNDH, el director regional de Río Blanco y los seis médicos que intervinieron en la atención a Ernestina Ascencio durante su estancia en el nosocomio afirman que “no presentaba datos de haber sido violada ni por vía vaginal ni por vía anal”.

Asimismo señalan que fue llevada al hospital por René Huerta, representante de una ONG, quien insistía ante los médicos que anotaron en el expediente que la paciente había sido violada por los soldados destacamentados en donde era originaria la hoy difunta, y que “las fracturas encontradas a nivel de parrilla costal fueron originadas por las maniobras de reanimación cardiopulmonar, al haber presentado paro cardiorrespiratorio”.

Paro, que según los médicos de Río Blanco, se presentan en personas de la tercera edad y que no son provocadas adrede. Aseguraron los médicos que no hubo fractura de cráneo ni de vértebras cervicales toda vez que Ernestina llegó semiinconsciente, sin evidencia o manifestación clínica de fractura.

JUSTICIA PARA ERNESTINA

En tanto, las organizaciones Comité Ciudadano Rosario Ibarra; Mujeres Universitarias de Xalapa, Veracruz; Ciudadanas Veracruzanas Independientes; Autoridades Nahuas de Soledad Atzompa, Veracruz y Representantes del Gobierno Legítimo demandan del gobierno federal, de las autoridades mexicanas, el cumplimiento de las recomendaciones emitidas por Amnistía Internacional (AI) y la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) en relación a la violación tumultuaria y asesinato de Ernestina Ascencio Rosario, por presuntos militares mexicanos.

En un comunicado de prensa, rechazan categóricamente la afirmación de Felipe Calderón, en el sentido de pretender exculpar a los militares violadores y asesinos, ya que en la segunda necropsia se reitera que sí fue violada.

Expresan su profunda preocupación por las expresiones exculpatorias de autoridades locales y federales, asimismo de aquellas que se supone están obligadas, éticamente y legalmente, a defender los derechos humanos, como es el caso de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en voz de su representante.

La CNDH carece de datos para negar que la víctima fuera violada. Para la sociedad es grave que la CNDH pretenda exonerar a los militares.

Demandan también el total cumplimiento de las recomendaciones emitidas por Amnistía Internacional y de la Organización Mundial Contra la Tortura.

Que no quede impune este crimen del ejército, dicen. “Justicia para Ernestina Ascencio Rosario, de la etnia nahua, de Soledad Atzompa, Sierra de Zongolica, Veracruz”, concluye el documento.

07/HVR/CV/GG

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