Sin cumplirse las Metas del Milenio

    Favorecen rezagos en atención de salud reproductiva
Sin cumplirse las Metas del Milenio
Por: Lourdes Godínez Leal
cimac | México, DF.- 02/02/2004

Aunque las Metas del Milenio, acordadas por 189 estados miembros de la Cumbre del Milenio de Naciones Unidas, se propusieron mejorar la calidad de vida de las mujeres, la desigual distribución de los ingresos y el acceso a la educación en los países latinoamericanos y caribeños, no han cumplido sus objetivos.

Esto se traduce en altas tasas de muertes maternas por cáncer cervicouterino y de mama, y en la incidencia de mujeres infectadas con el virus de inmunodeficiencia adquirida; lo cual se refleja en enormes rezagos en la atención de salud reproductiva.

Un análisis estadístico desagregado por sexo, realizado por la Organización Panamericana de la Salud y el Population Reference Bureau, en 48 países de dichas regiones, muestra cuál es el panorama.

Lo que cada país de América Latina destinó de su Producto Interno Bruto (PIB) para financiar la atención de la salud de las mujeres en 1999 fue inferior al monto otorgado por Estados Unidos, pues mientras los primeros distribuyeron entre dos y 10 por ciento, el segundo proporcionó 13.1 por ciento.

México asignó este mismo año para el rubro de salud apenas 5.3 por ciento de su PIB, superado por Uruguay quien asignó 10.3 por ciento y Nicaragua con 9.2.

Ello se refleja en la calidad de la atención de los servicios de salud a que tienen derecho las mujeres. Por ejemplo, en 1999 Estados Unidos gastó en salud por persona cuatro mil 433 dólares.

A pesar de que se considera que los países centroamericanos tienen menos ingresos que el nuestro, tan sólo en ese mismo año países como Panamá y Uruguay gastaron 231 y 618 dólares, respectivamente, por persona en salud, mientras que México destinó 221 dólares.

PENDIENTES DE MUERTE MATERNA Y CÁNCER

Estas diferencias en gasto para la atención de la salud de las mujeres se ha visto reflejada, por ejemplo, en que la muerte materna continúa representando un problema para los países de Latinoamérica. A pesar de los compromisos internacionales signados por algunos países para disminuirla, las cifras continúan siendo alarmantes.

Hacia 2001 la tasa de mortalidad materna por cada 100 mil nacidos vivos fue de las más altas en los países de la región. Bolivia registró 390 muertes por esta causa, seguida por Honduras con 108, Guatemala con 98, Colombia con 92, Ecuador y el Salvador con 63, Nicaragua y Venezuela con 87, y México con 84 decesos de mujeres.

No así en Estados Unidos y Canadá, los cuales registraron 10 y dos muertes maternas por cada 100 mil nacidos vivos durante el mismo periodo.

De igual manera, la falta de acceso de las mujeres a los servicios de salud de calidad, de programas preventivos y de campañas de información sobre salud sexual y reproductiva se ha traducido en las altas tasas de muerte por cáncer cervicouterino y mamario, las cuales se han convertido en la segunda causa de muerte entre los países de la región y en México.

Por ejemplo, en 2001, la tasa más alta de mortalidad por cáncer cervicouterino estimada por cada 100 mil mujeres se registró en Paraguay con 24 muertes, en tanto que en nuestro país fue de 13, en el resto de los países latinoamericanos la tasa fue de entre el siete y 23 defunciones.

En Estados Unidos ocho mujeres murieron por esta causa, mientras que en Canadá, fueron siete.

Sin embargo, existe una diferencia significativa en cuanto al cáncer mamario, Estados Unidos y Canadá registraron un mayor número de muertes por esta causa en comparación con países latinoamericanos. En Estados Unidos, 32 de cada 100 mil mujeres murieron y en Canadá, 34.

VIH/SIDA

La región de Latinoamérica y el Caribe, principalmente han sido de las más afectadas por el VIH/SIDA, ello debido en gran medida al poco interés de los gobiernos de la región para establecer en sus políticas públicas programas de salud para prevenir e invertir en investigación y medicamentos.

Las mujeres han sido las más dañadas al registrar un repunte en el número de infecciones, sin embargo, las de República Dominicana han sido las más afectadas por la pandemia.

Tan sólo en 2001, el 2.8 por ciento de los casos por VIH/SIDA se presentaron en mujeres jóvenes de entre 15 y 24 años, seguida por Belice con un 2.0 por ciento. En los demás países el porcentaje se situó entre 0.1 por ciento en México y 1.5 en Honduras.

El número de defunciones por VIH/SIDA por cada 100 mil habitantes en mujeres de estas regiones es de 438 en Argentina, tres mil 96 en Brasil y 814 en Canadá.

Estados Unidos presenta el mayor número de decesos con tres mil 598, mientras que México 609. De los demás países no se cuentan con registro.

ACCESO A LOS SERVICIOS

A pesar de que los gobiernos latinoamericanos y el mexicano signaron los compromisos de El Cairo, en 1994, en el que se obligaron a mejorar la salud sexual y reproductiva de las mujeres y garantizar el acceso a métodos de planificación familiar, a 10 años la meta aún no se cumple al cien por ciento.

En algunos países de América Latina no se cubre ni 50 por ciento de acceso a estos métodos, ejemplo de ello son Belice y Bolivia, en donde las mujeres de entre 15 y 19 años que usan algún método anticonceptivo hasta 2001, eran del 47 y 48 por ciento, respectivamente.

En tanto que en el resto de los países es de poco más del 60 por ciento, pero, sin llegar al 100 por ciento.

En cuanto a la atención a la salud por personal capacitado en atención prenatal es del 100 por ciento en la mayoría de los países de la región. Sin embargo, en Bolivia y Brasil es del 50 por ciento, en tanto que en Guatemala y Venezuela es de apenas el 37 y 26 por ciento, respectivamente, y en México llega a 89 por ciento.

A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un máximo de 15 por ciento de nacimientos por cesárea, en América Latina y El Caribe los nacimientos por esta vía exceden el máximo recomendable y se concentran entre las madres con mayor nivel de educación.

Es en Brasil donde se registra el mayor número de nacimientos por cesárea, con el 36 por ciento seguido de República Dominicana con 26, en otros países de los que se tiene registro como Colombia, Nicaragua, Bolivia, Paraguay, Perú y Guatemala se realizan entre 11 y 24 por ciento.

Mientras en los países en desarrollo continúe la desigualdad entre hombres y mujeres y se les siga excluyendo a éstas últimas de las políticas públicas, los rezagos se acentuarán y será difícil cumplir con las Metas del Milenio que pretenden mejorar la calidad de vida de las mujeres, se requiere además de voluntad, inversión y programas específicos para combatir los principales problemas que aquejan a las mujeres de esta región.

04/LG/GB