Inicio Una vida espiritual

Una vida espiritual

Por Juana Eugenia Olvera*

Una cosa es practicar una religión y otra es ser espiritual. Uno podría creer que por el simple hecho de ir a la iglesia ya somos espirituales, pero no es así, sino que simplemente estamos repitiendo unos rituales sin sentido, ya que ni siquiera sabemos lo que hacemos.

Ser espiritual es comprender que todo lo que recibimos día a día viene del espíritu y lo único que podemos hacer es agradecerlo, bendecirlo y tomar conciencia de la responsabilidad que tenemos como seres humanos, con respecto a nuestros compañeros de viaje, así como con nuestros hermanos menores, los animales.

En nuestro hogar es aconsejable tener un pequeño altar donde podamos mantener siempre una veladora o vela encendida de color blanco. La luz de una vela es un símbolo que nos representa la sabiduría divina que mora en nuestra casa. Es la luz que nos guía y viene del Espíritu Santo.

Si revisamos la historia, veremos que hubo grandes pueblos que eran altamente espirituales, como las culturas que se desarrollaron al norte de México. La mayoría de ellas creía en "el Gran Espíritu" a quien elevaban plegarias de agradecimiento por todo lo que recibían.

Por la etapa de oscuridad en la que nos encontramos, hemos creído lo que ha enseñado la Iglesia católica, como fue esclavizar a los seres más débiles a lo largo de la conquista y aliarse con los poderosos y tener los grandes feudos, como puede ser el Estado Vaticano, donde muestran las grandes riquezas adquiridas a lo largo de estos 2 mil años de control.

¿Cómo pueden creer que matar en nombre de Dios, sea la voluntad del Dios único? Ahora, con el negocio de las drogas, cómo es posible que los prelados reciban limosnas abiertamente de conocidos traficantes y se queden con la conciencia tranquila. ¿Esto es ser una persona espiritual?

A lo largo del tiempo han aparecido seres verdaderamente espirituales como un Francisco de Asís o más recientemente una Teresa de Calcuta, y eso sin contar a los grandes santos hindúes.

Lo nuevo que ha aparecido entre los potentados es dar algo de lo mucho que han obtenido "para obras de caridad", con lo cual adormecen a su conciencia y quedan bien ante los demás, amén de que se los descuentan de sus impuestos.

Quítense la venda de los ojos. Esto tampoco es ser espiritual.
La espiritualidad va más allá de la caridad, tomada ésta como el amor que podemos tener con nuestros compañeros del planeta. Es cuidar el espacio en el que nos tocó vivir, protegerlo y mejorarlo si es posible.

Si se vive dentro del campo de la producción, evitar generar productos que dañen, contaminen o alteren para mal, lo que la naturaleza nos ha dado para bien.

Si se encuentra dentro de los campos de la medicina, crear remedios que curen verdaderamente sin dañar, sin enfermar o matar a las personas.

Cuando verdaderamente se practique la espiritualidad, se verán remisiones de muchas de las enfermedades creadas por los grandes laboratorios, con el fin únicamente de generar recursos económicos.

Afortunadamente hay unos pocos sanadores, o médicos, cuyas voces se elevan cuando hablan del daño de muchas medicinas y que poco a poco buscan métodos verdaderos para sanar sin dolor: homeopatía, herbolaria, acupuntura, medicinas energéticas, en fin un campo tan amplio como hay de seres humanos.

Para ser espiritual no basta con decirlo, hay que tener una vida centrada en el amor incondicional y el respeto a nuestros semejantes.

Mantener un altar es algo que puede ser real, físico o algo metafórico, recordando que nuestro cuerpo es el templo donde mora nuestro Dios interno y vivir de acuerdo a sus enseñanzas.

Fijarnos metas para ayudar y servir y como decía Enrique González Martínez: Cuando alcances tu estado ideal de conciencia y aprendas a amar todo lo que existe, empezando por ti misma, y a nuestros semejantes "?quitarás piadoso tus sandalias, por no herir a las piedras del camino."

*Narradora oral, astróloga y terapeuta.

12/JEO/RMB

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más

Skip to content