Vietnam: la cifra más alta de abusos y secuestros de mujeres y niñas

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    Pobreza, ignorancia y marginación, sus raíces
Vietnam: la cifra más alta de abusos y secuestros de mujeres y niñas
cimac / ania | México, DF.- 11/03/2004

Aunque el tráfico sexual de mujeres en Vietnam comenzó, como en otros países, a principios de los años 90, en la actualidad, este país asiático posee la cifra más alta de abusos y secuestros de mujeres y niñas; siendo las fronteras de Vietnam con Camboya y China las zonas donde se produce el mayor número de casos de comercio sexual.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de las mil prostitutas que hay actualmente en Camboya, entre el 60 y el 65% son vietnamitas. En China, sólo entre 1993 y 1996 fueron 3.117 las mujeres vietnamitas que se vieron obligadas a casarse con hombres chinos o a prostituirse.

Ayuda en Acción Vietnam es la organización que trabaja con estas analizando las causas, rutas y tramas de este entramado de dinero y sexo.

A ambos lados de las fronteras, la policía vietnamita y la camboyana han descubierto organizaciones que compran niñas y mujeres vietnamitas para servicios sexuales. El dinero suele ser la razón principal que les lleva a cometer estos delitos y aprovecharse de niñas de entre 15 y 22 años que no están casadas y viven en situaciones de extrema pobreza. Cuando las mujeres se dan cuenta de dónde se encuentran, ya es demasiado tarde para salir.

Las "engañadas" prostitutas deben atender entre cuatro y cinco "clientes" al día, como mínimo, la mayoría de los cuales suelen ser extranjeros; ellas no sólo no reciben nada sino que, además, no pueden protegerse para no contraer enfermedades de transmisión sexual.

Una de las causas más importantes para entrar en el mundo del tráfico sexual es la pobreza. La mayoría de ellas viven en zonas agrícolas donde los recursos son limitados, las familias numerosas y los ingresos mínimos; así que las adolescentes tienen que conseguir ingresos de cualquier forma. La mayoría recurren a trabajar en bares y en cafeterías donde, ni siquiera, consiguen lo necesario para vivir.

La mayoría de las familias que habitan en las zonas fronterizas con Vietnam viven por debajo de la línea de la pobreza. Sus casas son pequeñas y techos derruidos. Viven sin electricidad, y utilizan exclusivamente lámparas de aceite. Sacan el agua de lagos y pozos, no tienen radio ni televisión y, ni siquiera, una simple bicicleta para el transporte.

En el caso de las mujeres la brecha de analfabetismo se dobla respecto a los varones, y esto ocurre particularmente entre la población femenina de minorías étnicas que tienen barreras al acceso de la información y cuya inestabilidad laboral cierra el círculo vicioso que lleva a las niñas a ser engañadas y víctimas del tráfico sexual.

En la zona rural, pocas niñas acceden a la escuela y las pocas que pueden, lo hacen en un marco de frustración, sin tiempo para estudiar y sin el estímulo de sus familias (la mayoría analfabetas), por lo que la tasa de abandono escolar es muy alta.

Así pues, Ayuda en Acción Vietnam impulsa programas para mejorar las condiciones de vida de las mujeres que vuelven de Camboya y China, trabajando en la mejora de las condiciones económicas de las mujeres.

Se les ayuda a tener acceso a la educación que les permita tener una profesión mejor pagada, promoviendo préstamos para crear pequeñas empresas, dándoles conocimientos técnicos y facilitando su acceso a la información de los medios de comunicación para que conozcan sus derechos como mujeres.

Asimismo, se trabaja para mejorar sistemas de cultivo y de producción agrícola, así como servicios y el sector de la industria. A nivel educativo.

En definitiva, el objetivo de Ayuda en Acción Vietnam es que las mujeres consigan alzar su voz y que los niños y niñas no tengan que sufrir los mismos abusos que marcaron a las generaciones anteriores.

04/SM