Violencia sexual en la niñez: una marca indeleble

VIOLENCIA
    Crean en Sonora grupo de autoayuda para mujeres
Violencia sexual en la niñez: una marca indeleble
Cimac | Hermosillo.- 25/11/2005

En la capital sonorense recientemente se creó un grupo de ayuda de sobrevivientes de abuso sexual en la infancia. Sus integrantes son mujeres, y quienes pertenecen a él lo consideran un hallazgo que les permite a ellas mirarse, encontrarse, vaciar el dolor y combinar el poder de la palabra para mitigar la violencia sexual que las marcó para siempre.

Nació gracias a un taller de adicciones donde algunas mujeres se dieron cuenta de que el abuso había marcado sus vidas y no les permitía vivir en paz, pero no lo recordaban. Al sacar todo lo que llevaban dentro se dieron cuenta que podían superar los traumas que les causó la agresión sexual; la mayoría de ellas la padecieron entre los 6 y 12 años de edad, señala Infogénero.

Una de las integrantes comenta que el grupo surgió por la necesidad de atender a una parte de la población olvidada. Agrega se han hecho programas importantes por proteger a la niñez contra el abuso sexual, y que son positivos. Sin embargo, se preguntan qué pasa con quienes han sobrevivido a la agresión, que no la denunciaron ni recibieron ayuda; qué pasa con las mujeres que no fueron escuchadas cuando de niñas hablaron del hecho y no fueron atendidas, y han tenido que caminar con los terribles efectos del abuso.

Estas mujeres se consideran sobrevivientes, ya que dentro de los comportamientos que presenta una víctima de abuso sexual está -de manera relevante- el acabar con su vida; su autoestima queda devastada: se sienten culpables, sucias y sin valor, aun cuando hayan bloqueado ese episodio de su vida.

El interés de las integrantes del grupo es que éste crezca y que la información llegue a quienes tuvieron esa experiencia y cargan con una serie de problemas que repercuten en su calidad de vida. El grupo está inscrito, a su vez, en otro similar de origen estadounidense con amplia experiencia en el trabajo de autoayuda. Al parecer, en Sonora este grupo es el único en su tipo.

Su forma de trabajar esta basada en la sensibilización para generar un clima de confianza que les permita revivir un episodio doloroso. Se siguen 12 pasos de autoayuda, se respeta el anonimato y no se pretende sustituir la terapia individual, ya que es posible combinar ambas técnicas.

La psicóloga Lupita González señala que la mayoría de las víctimas son mujeres por su condición de vulnerabilidad, más aun cuando la agresión fue por parte de un miembro de la familia. La construcción social consiste en formar a las mujeres dentro de una cultura de obediencia a los mayores; asimismo, la propia relación familiar de afecto hace que no haya credibilidad cuando las pequeñas se atreven a denunciar el hecho. La terrible experiencia en las niñas crea un síndrome postraumático que marca su existencia.

La especialista sostiene que usualmente se cree que el abuso sexual consiste en la penetración; sin embargo, la agresión implica tocamientos, exhibición de genitales, hacer participar a las niñas en fotografías de índole sexual y todo aquello que implique la invasión del espacio de las pequeñas, que puede ser tan sencillo como besarlas y abrazarlas sin su consentimiento. Cuando se denuncia el ultraje se alega que si el agresor no las ha penetrado no hay violación.

Las mujeres de este grupo creen con certeza que sí hay futuro e invitan a mujeres que hayan padecido una agresión sexual en la infancia -o a cualquier edad- a que compartan su experiencia y se beneficien del grupo de autoayuda, el cual se localiza en la calle Pino Suárez 175-A, entre Monterrey y Morelia, Colonia Centro; el horario de sesiones es 8:00 a 10:00 de la noche todos los miércoles.

05/SD/YT