sismo 19 septiembre

MUJERES CAUTIVAS
LABORAL
   MUJERES CAUTIVAS
¿Había o no había trata y explotación laboral en el predio de Chimalpopoca?
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Teresa Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 01/11/2017

El 5 de octubre pasado, Cimacnoticias publicó un artículo titulado “Continúan contradicciones en información sobre predio de Chimalpopoca”, en el que se reseñaba que el gobierno de la Ciudad de México informó que en este lugar dos trabajadoras estaban de manera irregular en el país, que en el predio existían 5 empresas; que se recuperaron 15 cuerpos sin vida, 12 de ellos de mujeres, dos personas sobrevivientes y que la propiedad le pertenece a la inmobiliaria Inmobico.

En esa reunión con organizaciones feministas, participaron la Secretaria de Gobierno Patricia Mercado, la Secretaria de Trabajo, Amalia García Medina y la directora del Inmujeres CDMX, Teresa Incháustegui Romero y lamentablemente, como lo afirma el artículo no contribuyó a aclarar lo ocurrido en el predio de Chimalpopoca, sino todo lo contrario, incrementó la confusión.

El artículo también daba cuenta de que el viernes 22, cuando se dieron por concluidos los trabajos de rescate en el inmueble, nuevamente el Subsecretario de Desarrollo  aseguró que se habían rescatado 25 cuerpos y dos personas con vida. De las personas fallecidas, dijo, siete eran de origen asiático.

En la reunión, la Secretaria del Trabajo, García Medina explicó que dos de las personas extranjeras “se encontraban en situación irregular en nuestro país” pero aclaró ya “en trámites para su residencia”.

Las personas son Lai Yin Xia quien laboraba en la empresa ABC Toys y el Señor Lin Chia Cin, de origen taiwanés con nacionalidad paraguaya y propietario de la empresa Dashcam System S.A de C.V.

Sin embargo, una de las causas de vulnerabilidad reconocidas tanto por el Protocolo de Palermo, como por la Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas, es el encontrarse de manera ilegal en un país como lo estipula el Artículo 4, Fracción XVII.  Situación de vulnerabilidad: Condición particular de la víctima derivada de uno o más de las siguientes circunstancias que puedan derivar en que el sujeto pasivo realice la actividad, servicio o labor que se le pida o exija por el sujeto activo del delito: …c) Situación migratoria, trastorno físico o mental o discapacidad…

Y es de llamar la atención que a pesar de que se reconoce que el  Señor Lin Chia Cin, era de origen taiwanés con nacionalidad paraguaya y propietario de la empresa Dashcam System S.A de C.V, pudiera establecer una empresa de la que era propietario y que no contara con una situación legal en nuestro país.

Y aunque se menciona el Contrato Colectivo de Protección con el que contaba la Empresa “Línea Joven” con la Organización Sindical de Empleados y Trabajadores del Comercio en General, Empresas Particulares y Similares del DF; un contrato colectivo que no se revisaba desde 2012 y cuyo secretario general es Antonio Hinojosa Vázquez, quien hasta el día del sismo era desconocido por las trabajadoras; peor aún, la Secretaría del Trabajo no mencionó las condiciones leoninas en que laboraban las trabajadoras, con contratos trimestrales, los que se firmaban con sus renuncias y a quienes descansaban uno o dos días entre contrato y contrato para que no generaran antigüedad, lo que es un delito sancionado en la Ley General contra los Delitos en Materia de Trata de Personas que establece en su Artículo 21: “será sancionado con pena de 3 a 10 años de prisión, y de 5 mil a 50 mil días multa, quien explote laboralmente a una o más personas”.

Existe explotación laboral cuando una persona obtiene, directa o indirectamente, beneficio injustificable, económico o de otra índole, de manera ilícita, mediante el trabajo ajeno, sometiendo a la persona a prácticas que atenten contra su dignidad, tales como: I. Condiciones peligrosas o insalubres, sin las protecciones necesarias de acuerdo a la legislación laboral o las normas existentes para el desarrollo de una actividad o industria; II. Existencia de una manifiesta desproporción entre la cantidad de trabajo realizado y el pago efectuado por ello, o III. Salario por debajo de lo legalmente establecido.

Esto nos deja ver con claridad que hay muchas cosas que se ocultan de lo que pasó en el predio de Chimalpopoca y de lo que ahí ocurría y que ya fue denunciado ante la FEVIMTRA-PGR donde se exhibieron los documentos encontrados en el predio.

Amalia García Medina informó el 5 de octubre próximo pasado que hubo 15 personas fallecidas en el lugar, sin embargo, ésta no es la cifra que se manejó en los primeros días del sismo, también por autoridades de la Ciudad de México, como lo consigna el Artículo de Cimacnoticias.

El pasado 21 de septiembre, tres días después del sismo, en conferencia de prensa, el Subsecretario de Desarrollo Humano del gobierno capitalino, Miguel Ángel Vázquez,  aseguró que hasta esa noche del jueves 21 en predio de Bolívar 168; se habían rescatado 19 cadáveres, dos personas con vida y que faltaban por rescatar dos cuerpos más.

El viernes 22, cuando se dieron por concluidos los trabajos de rescate en el inmueble, el mismo Subsecretario aseguró que se habían rescatado 25 cuerpos y dos personas con vida. De las personas fallecidas, dijo, siete eran de origen asiático, lo que nos reporta una diferencia de 10 cuerpos sin vida con lo reportado por García Medina.

Lo que es indudable y queda demostrado una vez más, es que las mujeres son quienes desarrollan los trabajos precarizados, con bajos salarios y sin estabilidad en el empleo o seguridad social, con altos grados de explotación, por la necesidad y discriminación que seguimos sufriendo las mujeres en el mercado del trabajo.

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).

Twitter: @CATWLACDIR

Facebook: Catwlac Directora

17/TUZ/LGL








LENGUANTES
DERECHOS HUMANOS
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El recuento de los daños
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Ethel Z. Rueda Hernández*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 18/10/2017

A casi un mes de que un nuevo sismo reabriera la herida que el 19 de septiembre marca en la memoria de nuestro país, lo ocurrido en esa fecha exige un análisis capaz de dar cuenta de la diversidad de maneras en que esta catástrofe ha impactado a la población. Las diferencias en las experiencias vividas a partir del sismo hacen visibles con gran nitidez las condiciones de desigualdad preexistentes, y persistentes, que con la emergencia, el riesgo y la precariedad suscitados a partir de estos hechos, se han agudizado.

¿Cómo se aborda esta desigualdad desde la perspectiva de género? Habría que señalar cómo las condiciones de vulnerabilidad debidas a las opresiones que conlleva el sistema binario de género han determinado ciertas consecuencias para ciertas personas, y no para otras. Tomando esto como punto de partida, podemos articular una serie de preguntas que sitúan el problema del género como central en ese ejercicio reflexivo acerca de lo ocurrido a partir del temblor del martes 19.

1. ¿Quiénes fueron las víctimas?

Se ha apuntado ya que el número de decesos resultado del sismo es sensiblemente superior en el caso de mujeres, hasta el punto de duplicar los de hombres en datos para la CDMX. Este dato no puede descartarse como una ocurrencia debida exclusivamente al azar, o determinada por completo por el género. Desde luego, la explicación refiere a un conjunto de factores en relaciones complejas, y tal vez sea imposible una explicación exhaustiva. Aun así, es indispensable hacerse la pregunta de esta divergencia en el género de la mortandad causada por el sismo, y demandar a las autoridades una respuesta, así como acciones orientadas a evitar este tipo de muertes.

Aunque se han sugerido ya diversos factores por los que esto podría ser el caso, lo cierto es que no tenemos todavía información suficiente para poder afirmar esto con certeza. El análisis de los datos es una tarea indispensable si pretendemos dimensionar con algún grado de certidumbre la manera en la que el sismo nos afectó. Es pertinente exigir que los datos estadísticos, y cualquier otra información acerca de estos eventos emanada de las instituciones oficiales, desglosen la información prestando atención a la categoría de género.

2. ¿En qué condiciones se llevaron a cabo las labores de rescate, ayuda y limpieza?

Mucho se ha dicho de la respuesta de la sociedad civil ante la emergencia, en particular del contraste entre ésta y la de diversas instancias gubernamentales. Se habla en términos de una participación generosa, solidaria y efectiva, frente a las carencias, el autoritarismo, la lentitud y la ineficacia de las instituciones. Uno de los discursos más difundidos es el de una sociedad civil hermanada y unida ante la tragedia, donde muchas de las formas habituales de segregación se vieron suspendidas temporalmente para dar paso a una organización colectiva espontánea.

Sin embargo, hay varios testimonios de que ésta es, a lo menos, una visión idílica de la situación. Si en efecto esto ocurrió en algunos espacios, también es cierto que los casos de acoso denunciados por parte de brigadistas y voluntarias no fueron escasos. Hubo también casos de discriminación tan explícitos como quienes daban las instrucciones de no permitir que las “damas” cargaran cubetas de escombros, u otros trabajos pesados; o cuando sus propios compañeros voluntarios, se las saltaban en las cadenas de transporte de objetos, entorpeciendo el trabajo, bajo el supuesto de una supuesta fragilidad o debilidad de los cuerpos no masculinos.

El caso de la Brigada feminista ilustra bien esta diferencia entre el trato que se dio a las mujeres colaborando en las labores de rescate y ayuda. Sus motivos fueron cuestionados, mediante absurdos comentarios en redes sociales acerca de su presunto (y falso) propósito de sólo ocuparse de mujeres y niños, sus labores fueron entorpecidas en nombre de unas supuestas mayores aptitudes masculinas para labores que involucran fuerza física, sus exigencias de intervención oportuna primero, e información transparente después, de parte de las autoridades en el caso del derrumbe de Chimalpopoca en la colonia Obrera fueron en buena parte descartadas como un reclamo producto de la histeria.

En general, poco se ha hablado de la variación que la participación en las labores de ayuda y rescate presenta desde la perspectiva de género. El clima de discriminación por género no se anuló durante este periodo de emergencia, por el contrario, encontró nuevas formas de expresión. Este es un tema de reflexión importante, pues hace visible, una vez más, que incluso en circunstancias que parecen equitativas de entrada, no podemos asumir que las operaciones de la misoginia quedan desarticuladas, o anuladas. La crítica y visibilización de estos mecanismos es una tarea constante, que no puede darse por sentada, o claudicada, incluso en las circunstancias más extremas, o atípicas.

3. ¿Cuáles son, y han sido, las condiciones de vida de las poblaciones afectadas a partir del siniestro?

Las consecuencias del sismo no se reparten de manera proporcional entre la población afectada. En realidad, las condiciones de precariedad y vulnerabilidad precedentes al siniestro tienden a agudizarse y a hacer de los daños una condición más duradera y definitoria, mientras que las situaciones de privilegio tienden a acotar el alcance de los daños. Así, el grado de seguridad, higiene y comodidad en un albergue afecta desigualmente a quienes menstrúan, amamantan, o están embarazadas, y a quienes no. El deterioro de redes de apoyo no golpea igual a quienes tienes los medios para comunicarse, o reencontrarse, la pérdida de ingresos o de patrimonio económico no coloca en la misma posición a quienes tienen un excedente disponible para afrontar una carencia momentánea.

Incluso los trabajos de cuidado, tan necesarios luego de un percance como este, tanto del cuerpo como de la mente, tanto a corto como a largo plazo, están distribuidos en la sociedad como labor eminentemente femenina. Esto implica que quienes han estado y estarán a cargo de cuidar enfermos, heridos, de preparar la comida, limpiar los espacios vitales y cuidar a niños, ancianos y otros grupos vulnerables serán en su mayor parte mujeres, que harán este trabajo sin remuneración alguna, o por muy poca paga. Esta carga de trabajo se añade a un grupo social de por sí en desventaja, agudizando, como hemos dicho antes, sus condiciones de precariedad y su grado de vulnerabilidad.

A medida que pasan los días, estas distinciones van apareciendo con más claridad, pues mientras a unos les es dado regresar a una suerte de normalidad, otros se han quedado sin posibilidades de vida en los lugares que antes habitaban. Estos son quienes no pueden volver a encontrar un empleo, o una renta asequible, quienes se mudan de vecindario, o incluso de ciudad o de estado, porque el sismo destruyó por completo su modo de vida. Preguntar por estas consecuencias subrepticias, que a menudo no se conciben como vinculadas a la tragedia más que de manera indirecta, es otra forma de pensar las relaciones que fueron afectadas, nos permite pensar el sismo más allá de discurso de una catástrofe natural e impredecible, como un evento social, cuyos efectos no son cuestión de mera suerte e inevitables, sino condicionados por el orden social en que tienen lugar.

Llegados a este punto, parece evidente que la pregunta por los medios y los modos de reconstrucción de edificios y relaciones sociales no puede plantearse sin tomar en consideración la diferencia que la perspectiva de género señala en las condiciones concretas que viven las personas. No dejemos entonces de demandar: análisis de datos con perspectiva de género, condiciones justas para las personas afectadas en albergues y otras situaciones de vulnerabilidad, proyectos de reconstrucción enfocados a atender las necesidades reales de comunidades específicas.

*Estudió Filosofía en la UNAM con interés en el pensamiento crítico y las problemáticas de género. @alzilei

17/EZRH/LGL

 








LENGUANTES
   Lenguantes
Des-romantizar la solidaridad y politizar la respuesta colectiva
CIMACFoto: César Martínez López
Por: Dirce Navarrete Pérez*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 12/10/2017

En el contexto de las movilizaciones del #24A del 2016 en México, algunas feministas del área metropolitana (por no generalizar las experiencias en toda la república), experimentamos una especie de idealización de “la manada” y romantización de la “sororidad”. Es decir, la respuesta a la convocatoria superó lo que en ese momento imaginábamos posible, lo cual nos dio mucha felicidad e hizo sentir que por fin se hacía realidad el “nunca más solas”, el estar todas juntas con todo lo que implica la diversidad al interior del movimiento y a pesar de las dificultades en el exterior.

Este momento de felicidad, mezclada con la digna rabia en un grito que parecía unísono de “estamos hartas, pero estamos juntas”, tuvo su dolorosa caída cuando en los días, semanas y meses siguientes, nos dimos cuenta que quizá habíamos idealizado un poco… solo un poco, nuestro movimiento feminista. Tuvimos que acordarnos de todas aquellas situaciones complicadas que siempre habían estado allí, que no dejaron de estar en la movilización y que seguían luego de ésta, tales como las divisiones confrontativas entre nosotras, violencias en nuestros espacios ejercidas por nosotras y nuestras pocas herramientas para gestionarlo.

Nos dimos cuenta de lo peligroso y doloroso que es romantizar la idea de “sororidad”, sin atender el clasismo, la discriminación, la violencia que nosotras mismas ejercemos y que pone en riesgo nuestros procesos organizativos. Estar con y para las otras, movidas por esta idealización, hace de nuestra sororidad un adorno o una justificación.

Dudé mucho en poner como referencia este proceso, para hablar de la romantización de la solidaridad luego de los sismos de septiembre, pero he decidido hacerlo ya que, desde mi lugar, experimenté una serie de sensaciones y emociones muy parecidas en ambos casos.

No necesito describir una vez más la respuesta ciudadana que se dio ante la catástrofe que vivimos, pues lo hemos visto reiteradamente en medios de comunicación y redes sociales. El dolor y la pérdida parecían sentirse menos cuando, al mismo tiempo, sentíamos que regresaba la esperanza de estar juntas y juntos, haciendo algo por las demás personas, la tan aclamada: solidaridad. Por días experimentamos el ¡Sí se puede! ¡Fuerza México! ¡El pueblo unido! Incluso el ¡Es lo más parecido al anarquismo! Hasta el sentirnos culpables, por no ser “útiles” y estar apoyando en todos lados.

Conforme pasaron los días, el apoyo fue disminuyendo, las manos empezaron a escasear y llegaron más malas noticias de las que, de por sí, ya había. Resulta que durante esos días no dejó de existir todo lo demás que nos afecta como sociedad, ni siquiera en los espacios de rescate y acopios. No dejó de existir el autoritarismo ni la corrupción ejercida desde las instancias gubernamentales, no dejó de existir la mentira en los medios masivos de comunicación.

El Ejército y la Marina no dejaron de ser violentos y prepotentes, no dejaron de seguir instrucciones que ponen en riesgo la vida de las personas y la seguridad de las familias. Hubo voluntarios que se tentaron el corazón para ir a mover escombros pero no dejaron de acosar y violar. Las mujeres no dejaron de desaparecer y los casos de feminicidio siguieron ocurriendo, recordándonos que, en efecto, vivimos en una zona de emergencia, de desastre, igual que hace años.

Aquí fue donde algunas experimentamos el ¡Oh, gran decepción!  Nos sentimos envueltas en un cerco que Televisa supo vender muy bien, desgastadas física y emocionalmente, por hacer una parte de la chamba que no solo no nos tocaba hacer,  ya que es la obligación del gobierno atenderlo, sino que estábamos sirviéndoles también a ellos, llevándoles de comer, asegurándoles agua y bebidas, consiguiéndoles herramientas, resolviéndoles todo y sintiéndonos orgullosas de conformar conjuntamente lo que llaman “El Estado”.

Luego en la recuperación… Pienso en la importancia de darnos cuenta que en efecto, podemos y necesitamos atender de manera colectiva muchas cosas que nos aquejan y que nos cobran muchas vidas diariamente. Sentirnos igualmente capaces y responsables de atender conjuntamente problemáticas como la corrupción, la injusticia, la violencia feminicida.

Pienso en lo doloroso y peligroso que resulta quedarnos en la respuesta desde la histeria colectiva que exacerba el patriotismo, pero lo trascendental  y urgente que es responder con la fuerza de la comunidad, sin dejar de ver, señalar y denunciar la incapacidad y falta de voluntad de las instancias gubernamentales y de darnos cuenta de que no, no los necesitamos, pero que tampoco podemos hacer frente de manera desorganizada.

Nunca dejar de mirar, cuestionar y luchar en contra de la violencia machista, el racismo, el clasismo propio y de las demás personas, pues aportar sin cuestionar es asistencialista, es neoliberal. Juntarnos, para reconstruir el tejido social y no solo en forma de unidades habitacionales, que aportan a inmobiliarias voraces que le hacen juego a las políticas urbanas capitalistas.

Politizar, cuestionar, proponer, des-jerarquizar, hacer comunidad. Y ponerlo claro ¡la reconstrucción será feminista! Lucharemos para no quedar excluidas de este proceso de de-construir desde nuestra política en femenino, pensar y hacer desde nosotras el porvenir. ¿Podemos?

*Dirce Navarrete Pérez es politóloga feminista @agateofobia_

17/DNP/LGL








NACIONAL
LABORAL
   Desde 2012 no se revisaba contrato colectivo de trabajo
Continúan contradicciones en información sobre predio de Chimalpopoca
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Lucía Lagunes Huerta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 05/10/2017

Catorce días después del sismo ocurrido en la Ciudad de México, tras la especulación de lo ocurrido en el inmueble de Bolívar 168 de la colonia Obrera, el gobierno de la Ciudad de México informó que en este lugar dos  trabajadoras estaban de manera irregular en el país, que en el predio existían 5 empresas; que se recuperaron 15 cuerpos sin vida, 12 de ellos de mujeres, dos personas sobrevivientes y que la propiedad le pertenece a la inmobiliaria Inmobico.

En una reunión que duró tres horas entre organizaciones feministas, la Secretaria de Gobierno Patricia Mercado, la Secretaria de Trabajo, Amalia García Medina y la directora del Inmujeres CDMX, Teresa Incháustegui Romero; la titular del Trabajo leyó un documento de 8 hojas con información que logró “recabar” sobre lo ocurrido en el predio de Bolívar 168, documento que explicó, terminó de elaborar el mismo martes a las tres de la mañana.

El encuentro se dio luego de que distintas organizaciones feministas y de Derechos Humanos exigieron información clara sobre las personas que laboraban en el inmueble de Bolívar 168, esquina con Chimalpopoca en la colonia Obrera, su situación migratoria, el número total de personas que laboraban ahí, la propiedad del inmueble, el número de personas rescatadas y personas fallecidas, entre otras.

CONTRADICCIONES

Si bien hoy se habla de 15 personas fallecidas en el lugar, ésta no es la cifra que se manejó en los primeros días del sismo, también por autoridades de la Ciudad de México.

El pasado 21 de septiembre, tres días después del sismo, en Conferencia de prensa, el Subsecretario de Desarrollo Humano del gobierno capitalino, Miguel Ángel Vázquez,  aseguró que hasta esa noche del jueves 21 en predio de Bolívar 168; se habían rescatado 19 cadáveres, dos personas con vida y que faltaban por rescatar dos cuerpos más.

El viernes 22, cuando se dieron por concluidos los trabajos de rescate en el inmueble, nuevamente el Subsecretario de Desarrollo  aseguró que se habían rescatado 25 cuerpos y dos personas con vida. De las personas fallecidas, dijo, siete eran de origen asiático.

En la reunión, la Secretaria del Trabajo, García Medina explicó que dos de las personas extranjeras “se encontraban en situación irregular en nuestro país” pero aclaró ya “en trámites para su residencia”.

Las personas son Lai Yin Xia quien laboraba en la empresa ABC Toys y el Señor Lin Chia Cin, de origen taiwanés con nacionalidad paraguaya y propietario de la empresa Dashcam System S.A de C.V.

Sin embargo, hace dos días la Oficina de Economía  y Cultura de Taipéi, como Representante del gobierno de Taiwán en México, aclaró a través de un boletín de prensa, que las cinco personas de nacionalidad taiwanesa fallecidas en el edificio laboraban de manera legal. Hay que señalar que en su comunicado anexó las formas migratorias. El consulado del Paraguay aún no tiene una declaración al respecto.

LAS EMPRESAS

De acuerdo con el reporte oficial (que hoy es público) dado por la secretaria del Trabajo García Medina, en el predio operaban cinco empresas; aunque enumeró seis y una tienda de ropa de la cual no se dio más información: “M. Hilo”, que contaba con una bodega en la planta baja, cuya propiedad le pertenece a “Moisés o Simón Askenazi” a quien según la secretaria no han podido ubicar.

Línea Moda Joven, la cual se ubicaba en el primer piso y cuya representante legal es Sofía Duek Azkenazi; en el segundo piso se encontraba  ABC Toys Companny, cuya propietaria era Hsien Yu Huang, quien falleció en el sismo.

Además estaban  en el tercer piso SEO Young Internacional S.A. de C.V. dedicada a la bisutería de ropa, la empresa New Fashion  propiedad de Jaime Azkenazi; y Dashcam Sistem, propiedad de Lin Chia Cin, quien también falleció y estaba en el país de manera irregular.

¿QUIÉNES TRABAJABAN AHÍ?

De acuerdo con la información de García Medina, en el lugar había trabajadores de distintas nacionalidades: mexicanas, coreanas, taiwanesas, y había una persona de origen taiwanés con nacionalidad paraguaya y otra de origen israelita con nacionalidad argentina.

La gran mayoría no contaba con seguridad social y sólo en una de las empresas existía la representación sindical.

En “Línea Moda Joven” dedicada al corte de telas y prendas para vestir para mujer, había 33 personas aseguradas en el Instituto Mexicano del Seguro Social, sin embargo, el 19 de septiembre se encontraban trabajando 22 personas, de éstas 2 fallecieron. Se trata de Irma Chávez Martínez, e Irma Sánchez Ramírez como documentó Cimacnoticias.

De acuerdo con la Secretaría del Trabajo capitalina, la representante legal, Sofía Duek Askenazi, aseguró que estas familias además de contar con una indemnización otorgada por el Seguro Social recibirían una “indemnización especial”.

En entrevista con familiares de ambas trabajadoras hasta el día de hoy, la empresa no las ha contactado y en el caso de Irma Sánchez Ramírez, el único apoyo que recibió por parte de la empresa  fueron dos mil pesos que fueron entregados el 23 de septiembre, junto con 8 mil que recabaron entre las y los trabajadores de Línea Moda Joven, tal como lo informamos en esta agencia.

La empresa está afiliada a la Organización Sindical de Empleados y Trabajadores del Comercio en General, Empresas Particulares y Similares del DF, con un contrato colectivo que no se revisa desde 2012 y cuyo secretario general es Antonio Hinojosa Vázquez, quien hasta el día del sismo era desconocido por las trabajadoras.

De acuerdo con una investigación de la Fundación Friedrich Ebert  titulada “Evaluación de la contratación colectiva en el Distrito Federal”, coordinado por José Alfonso Bauzas; Antonio Hinojosa Vázquez, no sólo es el representante de esta Organización sindical perteneciente a la Confederación Mexicana de Trabajadores, (CTM) también representa al Sindicato  Nacional de Trabajadores de la Industria Metalúrgica, Artefactos eléctricos, Mecánicos, de precisión, similares y conexos de la República mexicana; así como al Sindicato Nacional de Trabajadores, empleados de la industria alimenticia y su distribución: Lic. Donaldo Colosio Murrieta; también es representante del Sindicato Ricardo Flores Magón de Trabajadores y Empleados de la industria del vestido, bordados, piel en general, tintorerías, lavanderías, colchones, similares y conexos del Distrito Federal, todos ellos registrados como independientes.

En el informe oficial, García Medina dijo que la dependencia a su cargo realizó, días previos al sismo, “una visita oficial de constatación de datos a esta empresa para verificar la condición laboral de las personas trabajadoras.

Asimismo, después del temblor, “y con la intención de verificar las condiciones laborales del personal superviviente de la empresa Línea Moda Joven, S.A. de C.V,” la misma dependencia realizó otra visita de inspección el 29 de septiembre en la calle de Bolívar, donde trabajan de manera temporal, con el fin de verificar su situación laboral.

“Se constató que efectivamente ahí están transitoriamente, y las personas trabajadoras señalaron que continúan con su relación laboral y han recibido su salario y prestaciones normalmente”.

Sin embargo, a decir del abogado laboral Manuel Fuentes Muñiz, lo que tenían las trabajadoras del predio de Chimalpopoca era un “contrato de protección”, es decir, un contrato mandado a hacer por la empresa, firmado por el líder sindical Antonio Hinojosa Vázquez, sin el aval de las y los trabajadores y el cual, se hace como una forma de “evitar” que alguien más pueda representarlos sindicalmente.

Fuentes Muñiz precisó que este contrato presentado ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, contrario a lo que establece la Ley Federal del Trabajo, no se revisaba desde 2012, por lo que no había protección para las trabajadoras, además de que contenía los mismos salarios y prestaciones desde ese año, cuando esta revisión salarial debe hacerse anualmente, así como el incremento salarial; mientras que las prestaciones deben revisarse cada dos años, por lo que estas personas trabajadoras continúan laborando en las mismas condiciones de hace 5 años.

QUIÉNES FALLECIERON

A decir de la Secretaria del Trabajo en la planta baja donde se encontraban las bodegas de telas y el estacionamiento no había gente el día del sismo. Sobre la “pequeña tienda de ropa” no se dio información.

En la empresa “Línea Joven” del primer piso, el 19 de septiembre había 22 personas laborando, sólo dos fallecieron.

En la empresa “ABC Toys” fallecieron cinco mujeres; cuatro de Origen taiwanés, incluida la propietaria, y una mexicana.

En el tercer piso en la empresa Seo Young Internacional. Fallecieron 6 personas: cinco mujeres y un hombre.

En el cuarto piso  fallecieron dos hombres Jaime Azkenazi, dueño de la empresa  “New Fashion”  y Pepe Lin, dueño de la empresa “Dashcam System”.

17/LLH/LGL








OPINIÓN
DERECHOS HUMANOS
   Desenredo
Tristeza, indignación y esperanza por México
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Rosalinda Hernández Alarcón*
Cimacnoticias | Guatemala, Gua.- 04/10/2017

Abrazos solidarios a mis paisanos que sufren carencias e incertidumbres, perdieron a seres queridos y hogares.

Los temblores de septiembre en mi país evidenciaron hechos relevantes como las múltiples manifestaciones de solidaridad de miles de personas, quienes salieron a las calles desde el día 19 y continúan activas, al desoír los llamados oficialistas de regresar a la cotidianidad porque el gobierno priísta y sus cuerpos militares controlaban todo.

En su condición de ciudadanas y ciudadanos saben que la solidaridad no es cosa de unos días ni de pose para fotos, sino una actitud de vida. Con ingenio y creatividad siguen activos de manera autónoma, desconfían de las instituciones gubernamentales porque ocultan información o mienten con descaro, pero sobre todo porque buscan el control centralizado que descalifica la potencialidad de una sociedad civil organizada.

Estos sismos afloraron también hechos de corrupción y las desigualdades de poblaciones empobrecidas, un nacionalismo superfluo para adormecer conciencias y una mezquindad de los partidos políticos; en resumen las secuelas de un modelo avieso. De ahí que para muchos activistas, sus esfuerzos tienen que dirigirse hacia la construcción de una sociedad más humana y solidaria, porque la acumulación de poder y capital es perversa.

Además revelaron cómo la alianza entre funcionarios de alto nivel, partidos políticos, consorcios mediáticos y cúpula empresarial prioriza descalificar la acción social autónoma y hacer espectaculares sus actividades de apoyo. Pero lo cierto es que la sociedad está rebasando a los gobiernos locales y federales. Aunque Televisa y TVAazteca lo borren de su agenda y destinen muchos espacios para maquillar su verdadera cara, sus desatinos y abusos son reiterados.

Por más que Peña Nieto asegure que será eficiente y transparente el fideicomiso “Fuerza México” para personas damnificadas, hay que tener presente que estará bajo dirección empresarial.
Inevitablemente esto hace recordar lo ocurrido con los sismos de 1985, cuando en el entonces Distrito Federal, grandes constructoras e inmobiliarias coludidas con funcionarios públicos hicieron negocios, compraron materiales caros, impusieron trámites burocráticos que demoraron ayudas, compraron líderes sociales para apaciguar el descontento en zonas marginalizadas, manipularon datos, permitieron que albergues provisionales fueran permanentes.

Sin duda los niveles de corrupción e impunidad que existen en México requieren una comisión internacional para promover juicios contra funcionarios públicos y privados, así como responsables de desapariciones forzadas; como está sucediendo en Guatemala, aunque se enojen los malos gobernantes y las cúpulas empresariales. Justifican que miles de personas prefieran entregar su mano de obra y/o donaciones a grupos sociales caracterizadas por su probidad y presteza o directamente a quienes lo han perdido todo o casi todo.

Ojalá y la sacudida en la conciencia social que llevó a miles de mexicanas/os a involucrarse en tareas de solidaridad, se mantenga porque hay que tener presente que 250 mil personas perdieron su vivienda (entre ellas, indígenas del Estado de México, Puebla, Morelos, Oaxaca y Chiapas, quienes demandan una reconstrucción tomando en cuenta sus opiniones), otras tantas su fuente de ingresos y millones más son damnificadas por este modelo de acumulación.

* Periodista mexicana, residente en Guatemala y coeditora de la publicación feminista LaCuerda.

17/RHA/LGL








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   Familiares de personas muertas no reciben información ni ayuda
Exigen a autoridades capitalinas un registro de trabajadoras de Chimalpopoca
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Lucía Lagunes Huerta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 02/10/2017

El 19 de septiembre Irma Sánchez Ramírez quedó sepultada entre los escombros del que fuera su último trabajo: laboraba en “Línea Moda Joven” S.A de C.V; empresa propiedad de la familia Azkenazi, ubicada en el predio de Bolívar y Chimalpopoca, en la colonia Obrera.  

El 23 de septiembre -Jessica- hija de Irma, recibió la visita de una de las compañeras de su mamá, quien le llevó un apoyo económico de diez mil pesos, recabado el viernes 22 entre sus compañeras de trabajo. La quinta parte de lo recaudado, fue aportada por la dueña de la empresa.

Jessica no recuerda mucho, ni tiene los datos precisos, pero hace un esfuerzo. Por la tarde del sábado 23 una mujer llamada Alexis le entregó diez mil pesos de lo que había reunido entre sus compañeras de trabajo y la dueña de la empresa. La misma Alexis le dejó claro que ocho mil pesos eran aportación de sus compañeras de trabajo y dos mil de la dueña.

Hasta el día de hoy no ha tenido ningún contacto con la empresa, ninguna llamada oficial que diera las condolencias a su familia o que les informe si la empresa en la que laboraba su mamá contaba con algún seguro de vida para las trabajadoras.

A Jessica le han dicho que podría demandar “pero sería como vender la vida de mi mamá”, explica en entrevista con Cimacnoticias, con la voz entrecortada por el llanto.

No sabe muy bien a qué se dedicaba su mamá en “Línea Moda Joven”, lo que recuerda es que en alguna ocasión le comentó que ella se encargaba de hacer los pedidos de las etiquetas y ganchos para la ropa que se elaboraba.

CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta

LA OTRA IRMA

Irma Sánchez Martínez, era capturista en “Línea Moda Joven”, llevaba el control de la entrada y salida de la mercancía. Era la segunda de cinco hermanos. El 19 de septiembre también perdió la vida en el inmueble de Bolívar 168, en la colonia Obrera. Tampoco la empresa se ha contactado con sus familiares, ni nadie ha preguntado si necesitan apoyo.

A Irma Sánchez la sepultaron en Hidalgo, porque de ahí era su padre y ella siempre dijo que el día que muriera quería que la enterraran junto a su papá.

Ambas Irmas laboraban en el primer piso donde se encontraba “Línea Moda Joven”, empresa que elaboraba ropa de mujer de la marca New Fashion y  Foley’s. Las dos perdieron la vida. Sus cuerpos fueron rescatados de entre los escombros el jueves 21 a las 20:00 horas. Ellas forman parte de las 360 víctimas mortales del temblor de 7.1 grados del pasado 19 de septiembre.

A este edificio de cuatro pisos le bastaron unos segundos para convertirse en una enorme montaña de piedras. Hasta ahora se dice que se rescataron 22 personas sin vida y tres sobrevivientes.

Según documentación rescatada de entre los escombros había por lo menos tres empresas: “Línea Moda Joven” S.A de C.V; “ABC Toys Company” S.A de C.V; y Dhascam System, S.a. de C.V.

El viernes pasado los trabajos de limpieza y reconstrucción de la barda del patio de la escuela primaria Simón Bolívar, que colinda con el edificio colapsado, seguían en marcha. Un camión completo con ropa rescatada del inmueble de Bolívar 168 era llenado por personal de limpieza del Gobierno de la Ciudad de México.

CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta

ORGANIZACIONES EXIGEN INFORMACION

¿Cuántas personas trabajaban en el edificio de Bolívar 168 esquina con Chimalpopoca, en la  colonia Obrera? no se sabe. ¿Cuántas personas estaban el día del temblor? también es un dato que se desconoce. ¿Cuántas personas lograron salir y cuántas perecieron? sigue siendo una incógnita, pues hasta el momento ninguna autoridad ha sido capaz de responder.

La ausencia de información concreta sobre estas preguntas llevó a que el día de hoy ocho organizaciones defensoras de Derechos Humanos, exigieran a las autoridades, así como a la Comisión Nacional de Derechos Humanos y a la del Distrito Federal,  información sobre lo ocurrido en este predio.

En un boletín de prensa emitido el día de hoy lunes, el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, el Instituto para las Mujeres en la Migración, el Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales A.C y Servicios y Asesoría para la Paz, entre otras organizaciones, pidieron saber quién o quiénes son las personas dueñas o responsables en el edificio.

Las exigencias trascendieron a una petición que el colectivo Pluriversidades Feministas inició en la plataforma Change.org para exigir al Jefe de gobierno de la capital, Miguel Ángel Mancera, al Centro Nacional de Prevención de Desastres, a la Dirección General de Protección Civil, a la Subsecretaría de Protección Civil, Prevención y Readaptación Social y a las personas dueñas del inmueble, que entreguen los listados con los nombres de las trabajadoras presentes durante el colapso.

Actualmente la petición suma más de 81 mil 900 firmas de personas, quienes afirman que de no esclarecerse el caso de las trabajadoras de Chimalpopoca mostrará que “para el Estado y sus gobiernos, las vidas de las mujeres carecen de importancia”.

17/LLH/LGL








MUJERES CAUTIVAS
DERECHOS HUMANOS
   Mujeres Cautivas
   
Las Mujeres y el 19 de septiembre
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Teresa C. Ulloa Ziáurriz*
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 02/10/2017

Vivimos el 19 de septiembre entre el miedo, la angustia, el estupor, la incredulidad; bastaron unos cuantos segundos para darnos cuenta de la magnitud del desastre. Y todos los días se incrementa el número de cuerpos hallados entre los escombros. Las pérdidas son inmensas, pero más lo fue la respuesta inmediata del pueblo mexicano, que con un enorme sentimiento de solidaridad tomó las calles, organizó rescates, acopio, albergues.

Igual que hace 32 años, la respuesta gubernamental llegó tarde, pero esta vez, tratando de neutralizar la ayuda solidaria de la población. Trajeron a la Policía Federal, a la Gendarmería, al Ejército y la Marina, inclusive a los granaderos en la colonia Obrera, lo que retardó los rescates y disminuyó la posibilidad de encontrar sobrevivientes, incluyendo los binomios caninos que se agotaron y hubo necesidad de convocar a los de la sociedad que contaran con entrenamiento.

Han transcurrido 12 días desde el terremoto y todavía siguen buscando cuerpos en los escombros, entre una danza de cifras que luego se corrigen o se desmienten, como sucedió con el ridículo papel que jugó la Marina Armada de México con la supuesta niña Frida Sofía.

Hay dos cosas que impresionaron a todas y todos. La primera, las mujeres, las víctimas de la violencia feminicida, estábamos presentes en las brigadas de rescate, en las cadenas humanas, cargando cubetas con escombros; en el acopio; en los albergues; en las damnificadas y también en las que mayoritariamente perdieron la vida.

Y el otro grupo fueron las y los jóvenes, aquellos que tachamos de indiferentes y apáticas, y que tomaron las calles… y el futuro, la distribución de víveres, los proyectos de vivienda barata, las posibilidades de soñar con reconstruir tantas vidas, sus vidas, las de sus vecinas y vecinos, las de otras y otros.

Tiene un lugar especial la Brigada Feminista de Apoyo, que valientemente y contra viento y marea, levantaron los escombros del edificio de la Colonia Obrera, quienes descubrieron la probable trata de mujeres para explotación laboral.

Traté de buscar, infructuosamente, el número de mujeres que participaron en los cuerpos de rescate, de la Cruz Roja, del ERUM, de Protección Civil, las enfermeras; y no las encontré, como tampoco pude encontrar referencia alguna al número de muertas halladas entre los escombros.

Busque datos de cuántos cuerpos no han sido identificados en el Instituto de Ciencias Forenses de la Ciudad de México y en el país. En Oaxaca, Chiapas, Morelos, Estado de México, Guerrero y nada, y mucho menos cuántas mujeres y cuántos hombres.

¿Eso quiere decir que en desastres naturales no hay estadísticas desagregadas por sexo? En el Colegio Rébsamen, sabemos que fallecieron 21 niñas y niños, pero no sabemos cuántas fueron niñas.

Sólo encontré una nota que publicó El País, que mencionaba que la mayoría de las víctimas fatales del sismo fueron mujeres, porque estaban en sus casas, a cargo de las labores del hogar y las de cuidado. ¿Dónde está Inmujeres? ¿Cómo va a reportar el Inegi estas muertes?

No podemos olvidar esa escena sobrecogedora, de una mujer, adulta mayor, que llegó descalza a uno de los centros de acopio a dejar un pequeño donativo, que seguramente a ella le hacía falta, y otra que llegó a donar sus sandalias de hule. Así nos educan, a dar a las y los demás lo que a nosotras mismas nos hace falta.

En cuanto a los derrumbes, en las casas que ya no están en pie, quedaron enterrados los sueños, los esfuerzos, las historias de cada una de las familias damnificadas en Jojutla, en Tlaltizapán, en Coatlán, todos Municipios de Morelos; en Puebla, en la Ciudad de México. Incluso, los matrimonios jóvenes que habían iniciado sus vidas en los departamentos de Lázaro Cárdenas, en la Ciudad de México, que habían invertido su futuro en un crédito que se fracturó en pedazos, que en segundos se declaró inhabitable.

Pasar por la Colonia del Valle, Narvarte, Portales y ver el número de mudanzas, de gente que busca alternativas para reconstruir su cotidianidad.

Todo esto, pese a que existe el Fondo Nacional para Desastres Naturales (Fonden) y a las numerosas donaciones de los gobiernos de otros países, como la de Rusia quien envió 20 millones de dólares -debemos agregar que Peña Nieto anunció con bombo y platillo que darán créditos blandos del Infonavit para reconstruir las viviendas-. Y yo no entiendo, todavía que perdieron sus casas, sus bienes muebles ¿van a adquirir una nueva deuda? Qué peculiar manera de ayudar a las víctimas de este sismo.

También vale la pena mencionar que no sabemos cuántas de las casas que sufrieron daños estructurales corresponden a mujeres jefas de familia que hoy quedan expuestas a la voracidad de los bancos o los institutos oficiales de vivienda para poder dar un techo a sus familias.

Es muy impresionante ver cómo han aumentado las rentas de departamentos después del sismo. ¿Qué les espera a las familias que no tienen recursos en todas las zonas siniestradas? ¿ Qué les espera a las mujeres jefas de familia, con un apoyo de tres meses de renta? Como si en tres meses se pudiera reconstruir la vida.

*Directora Regional de la Coalición contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (CATWLAC, por sus siglas en inglés).
Twitter: @CATWLACDIR
Facebook: Catwlac Directora

17/TCUZ/LGL








NACIONAL
LABORAL
   7 empresas laboraban en el edificio de Chimalpopoca
Exigen a dueños de fábrica lista completa de personas trabajadoras
CIMACFoto: Lucía Lagunes Huerta
Por: Lucía Lagunes Huerta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 25/09/2017

En el parabús de Lucas Alamán y Bolívar se lee en unas cartulinas blancas siete demandas que buscan claridad de lo que ocurrió en el edificio de Simón Bolívar 168, entre ellas la lista completa de la nómina de la “fábrica”, la identificación de los dueños y la lista de personas encontradas sin vida en el lugar.

El sábado pasado el lugar seguía acordonado por sus cuatro costados por la policía capitalina. En el terreno queda una docena de personas voluntarias que guarda la última herramienta que se quedó después de cuatro días de trabajo y que lograron rescatar luego que el viernes dos camiones del gobierno de la Ciudad de México se llevara la gran mayoría de picos, palas, guantes, mazos entre otras herramientas, que fueron donadas por la ciudadanía.

Las demandas no son nuevas, fueron externadas desde las primeras horas del día del sismo el pasado 19 de septiembre, cuántas personas quedaron atrapadas en el lugar.

De acuerdo con testimonios de trabajadoras del lugar la gran mayoría salió. Según las autoridades, en el lugar se rescataron 22 personas sólo cuatro de ellas con vida.

De acuerdo con documentos rescatados entre los escombros siete empresas estaban en el edificio de cuatro pisos: Línea Moda Joven, S.A. de C.V; ABC Toys Company S.A de C.V; Dashcam System., Regalomex; Comercializadora Mextoy, S.A. de C.V.; Florina y Seo Young Internacional S.a. de C.V.

En Línea Moda Joven, se diseñaba la ropa y se hacían algunas composturas, no había talleres de costuras, los diseños que elaboraban era para diferentes marcas, New Fashion, Foley’s; Shasa entre otras, narran trabajadoras del lugar que prefieren quedar en el anonimato.

El viernes pasado fueron citadas por su jefa en el estacionamiento de la tienda Bodega Aurrerá una veintena de mujeres y hombres para recibir su salario, ahí mismo reunieron un apoyo para su compañera Irma Sánchez Ramírez, cuyo cuerpo se encontró el pasado 21 de septiembre.

La zozobra queda en ellas, por su fuente de trabajo, aun cuando su jefa les garantizó que seguirían trabajando, lo cierto es que no saben qué pasara con ellas.

Mientras las personas voluntarias resguardaban la herramienta, de los salones de la escuela primara Simón Bolívar, se sacaban los rollos de telas rescatados. A las dos de la tarde dos camiones dejaron el lugar con los rollos de telas de colores.

Mientras, trabajadores del gobierno de la Ciudad de México delineaban con una malla, la barda que separa el patio de la primaria y el predio que ocupó el edificio de cuatro pisos.

17/LLH/LGL








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   CRÓNICA
   No hay datos certeros del número de personas trabajadoras
Concluye retirada de escombros en fábrica textil
CIMACFoto: Anayeli García Martínez
Por: Anayeli García Martínez
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 22/09/2017

Sin autoridad civil o militar que confirmara el número de trabajadoras rescatadas o que perdieron la vida en la maquila textil ubicada en las calles de Chimalpopoca y Bolívar, en la colonia Obrera, esta tarde concluyó la retirada de escombros del edificio ubicado en esta zona.

En medio de las demandas para saber cuántas trabajadoras y trabajadores había en la fábrica al momento del colapso y del hermetismo de funcionarios que trabajaban en el lugar, el voluntariado se debatió en seguir la búsqueda o parar ante las versiones no confirmadas de posibles sobrevivientes.

Ante la mirada atónita de militares y policías judiciales y algunas personas con chalecos con la palabra “Marina”, voluntarias y personas que dijeron ser rescatistas, debatieron por varios minutos cerca de las 4 de la tarde, para finalmente, acordar que seguirían su búsqueda a pesar de que podría ser falsa una versión que circuló durante esta tarde de una mujer que nunca se presentó al lugar, pero que presuntamente aseguró, que su esposo pudo haber quedado atrapado en un sótano.

Durante el transcurso de este día cuando se encontraba la maquinaria limpiando el lugar, dos mujeres se acercaron al lugar gritando que había más mujeres atrapadas, por lo que la maquinaria se detuvo y obligaron a los militares a detener todos los trabajos para continuar con los picos y palas para romper más piso, donde se presumía, se encontraba el sótano con trabajadores atrapados.

Los militares se apresuraron a cavar un hoyo que rápidamente acordonaron para buscar el supuesto sótano, lo que encontraron fue tierra húmeda sin señales de que haya construcción más abajo. Por un momento los puños se levantaron pidiendo silencio. No había señales de nada.

Siguieron cavando el hoyo para descartar que hubiera más víctimas, trajeron a un perro, pero nadie dijo nada. De un hoyo se hicieron 6 más donde metieron barreras (una especie de varillas) y lo que encontraron fue una cisterna vacía, ningún sótano, ningún indicio de vida.

El trabajo de búsqueda y rescate concluyó a las 5 de la tarde, solo quedó poca gente que pidió un minuto de silencio y aseguraron, se quedarán toda la noche hasta que “alguien” del gobierno les entregue una lista de personas trabajadoras, los que murieron y los que sobrevivieron.

Enfrente de la fábrica, hay un estacionamiento, donde según los testimonios de los vecinos que han permanecido en el lugar, fueron llevadas las familias de las víctimas a quienes estaban remitiendo o al Instituto de Ciencias Forenses (Incifo antes Semefo) o a los hospitales a donde fueron llevados sus familiares.

Otra versión es que nunca hubo información oficial, nada certero, nadie se tomó la molestia de informar quiénes eran las personas atrapadas, tampoco quién murió ni a quién rescataron.

17/AGM/LGL








NACIONAL
DERECHOS HUMANOS
   CRÓNICA
   Familias en espera del rescate aún de 46 personas
Instalan “zona cero” para dar información a familiares de personas atrapadas en Álvaro Obregón
CIMACFoto: Hazel Zamora Mendieta
Por: Hazel Zamora Mendieta
Cimacnoticias | Ciudad de México.- 22/09/2017

Enfrente de los escombros del edificio de Álvaro Obregón 286, los familiares de personas que quedaron atrapadas instalaron un campamento pasadas más de 72 horas del sismo de 7.1 grados que cimbró la Ciudad de México: Esperan aún el rescate de 46 personas, de acuerdo con la última actualización que hicieron en una lista a las 19:00 horas del 21 de septiembre.

En el edificio de la colonia Condesa, que solía ser un despacho de contadores, a las 14:00 horas del 22 de septiembre los familiares trataban de mantener la paciencia. Sabían que había vida, que la ayuda internacional trabajaba y se coordinaba: el equipo israelita intentaba entrar por la parte de arriba, el norteamericano por debajo de la estructura, los topos mexicanos del lado derecho.

El informante era un rescatista español, quien se convirtió desde el día anterior que llegó, en el vocero oficial para las familias. Cada dos horas se trasladaba al campamento para reportar los avances.

La madre de Martín Estrada Sárate, uno de los contadores atrapados, dice que les brindó tranquilidad y esperanza porque desde el temblor, el Ejército mexicano y la Mariana que resguardaban la zona, no les sabían decir qué pasaba con sus familiares.

Los rescatistas internacionales instalaron una “zona cero” cercana al edificio -que quedó cercado por las autoridades y rescatistas- para que estuviera un representante de cada familia. Esto les permitirá tener mayor certeza, pues hasta hoy solo se contaban con 28 personas rescatadas.

A las 15:00 horas de hoy, ante la negativa de las autoridades para que otro equipo de Topos México entrara, familiares arremetieron contra los policías federales que regulaban la entrada a la zona de catástrofe. “¿Qué están escondiendo? ¡Déjenlos pasar!... ¡Topos! ¡Topos!”, coreaban desesperados.

Una hora después, con unas cartulinas improvisadas, las familias se plantaron demandando la presencia del jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera. No se retirarían, señalaban, hasta ver a todos fuera, querían información precisa, porque los rumores sobre fallecimientos y rescates, seguían. “No los dejemos”, decían, y se organizaban para poder tener mayor información.

Después de 72 horas esperaban resultados, pues el tiempo es apremiante, pero las condiciones del edificio eran complicadas. Las y los contadores estaban atrapados en el cuarto piso -imposible de distinguir-, el recinto además, tenía dos entradas, cubría una cuadra completa y llevaban dos días en los que había llovido, explicaban las tías del contador, Brandon Lee Cerdan Barragán.

Las emociones estaban encontradas. Los tíos de Karina Albarrán Luna, una contadora de 30 años de edad que trabajaba en el edificio, trataban de permanecer en calma sentados al lado de una casa de campaña improvisada en la calle de Salamanca. Sólo deseaban más información, alguien del gobierno mexicano que les diera certeza. Mientras, miraban atentos el edificio en escombros.

La tarde cae y la lluvia nuevamente amenaza. Los picos que quebraban el cemento y la maquinaria se escuchaban. De repente, un silbido los detuvo, los puños se levantaron nuevamente y la esperanza revive. Los familiares se levantaron del campamento, las miradas se dirigían al edificio esperando ver rescatado a alguno de sus familiares, pero por ahora todo permanece igual.

17/HZM/LGL








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