A 20 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, uno de cuyos objetivos ha sido una agenda pública que beneficie a las niñas, niños y adolescentes, en América Latina los datos revelan que esto no ha ocurrido pues, por ejemplo, el 64 por ciento de la adolescencia en la región está fuera del ámbito escolar.
Así lo dieron a conocer Norberto Liwski, vicepresidente del Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas en el periodo 2003-2007; Nashieli Ramírez, de la Red por los Derechos de la Infancia en México, y Martín Pérez de la organización civil El Caracol, durante la conferencia «Agenda por los derechos de la infancia», llevada a cabo la semana pasada en las instalaciones de la Red.
Dicha Conferencia tuvo como objetivo hacer visible la situación de la infancia, pues no es tomada en cuenta tanto en el gasto público o en el consenso del desarrollo y su agenda está desfasada de otros proyectos prioritarios para los gobiernos.
Hablaron las y los ponentes sobre los problemas de seguridad social, educación, mortalidad, protección civil, participación adolescente y cooperación internacional, todos vinculados con la infancia.
La ponencia que se ofreció en la Red por los Derechos de la Infancia en México, el pasado jueves, buscó visibilizar la necesidad de un esfuerzo en la incidencia por parte del Estado y de la sociedad por cambiar la agenda pública. El motivo: la infancia no es tomada en cuenta, tanto en el gasto público o en el consenso del desarrollo, siendo desfasada para otros proyectos a realizar en el sexenio.
Se manifestaron por articular políticas de protección a la infancia y la adolescencia, las cuales deben reducir la pobreza y desigualdad; la inclusión con la diversidad cultural; así como revisar la competencia de las escuelas, ya que el alumnado se siente ajeno a la educación, por lo cual desertan con facilidad. Por esta razón, la relación del Estado con la sociedad civil es de suma importancia, ya que debe difundir y construir una interacción para el desarrollo de la infancia en México, coincidieron en señalar.
Liwski señaló en su intervención que los objetivos primordiales en la agenda para la infancia y la adolescencia son abatir las migraciones infantiles, la inversión extranjera y la mortalidad adolescente, ya que el número de migrantes crece de forma desmesurada, lo cual lleva a una situación de peligro y violencia para la infancia.
Los desafíos que presenta la agenda de los derechos de la infancia del siglo XXI están en manos de toda la ciudadanía, quien debe exigir al Gobierno federal y a los locales que incluya los temas de la infancia entre sus prioridades.
08/BG/GG
