Como promotoras de salud, dos mexicanas, del sur y norte de México, Emma Herrera Andrade, originaria de Cuernavaca, Morelos, y Cristina Vargas Bustos, enfermera que nació en Alférez san Bernardo, Durango, sistematizaron su experiencia de diez años en el manual de masaje «Manos en el Arte de Sanar».
La publicación, de factura reciente, está dedicada a «las mujeres que con su fuerza creadora hacen posible que este mundo pueda ser diferente», en la que el masaje se concibe como «un acontecimiento solidario de confianza mutua» entre la terapeuta y la persona que lo recibe.
El masaje nos permite tener un acercamiento con la persona tratante, porque se da un intercambio mutuo de energía donde confluyen dos fuerzas para la sanación que se articulan conjuntamente con la creación y el universo, se comenta en la contraportada del libro, «para permitir el movimiento en ese cosmos y microcosmos y poder hacer así cambios que nos lleven a la transformación interior, individual y posteriormente colectiva».
De ahí que sea ésta una relación de entrega de la terapeuta, de dedicación, que no sucede en otras formas de sanación, sostienen las autoras.
Con el manual se proponen, mediante el acercamiento de la terapeuta con la persona solicitante, «se llegue a tocar lo más adentro creando una interconexión energética de liberación y sanación».
Para Emma Herrera, cofundadora en 2005 del proyecto ecoturístico «la joya, espacio vivo para generar el arte de vivir» el masaje es un sistema de contacto terapeútico y «un excelente medio para devolver a nuestras vidas el relajante poder del tacto que nos estimula y nos gratifica emocionalmente».
En un mundo mecanizado y electrónico, dice, el tacto es una sensación que reservamos para la alcoba y que prodigamos sólo a niñas y niños y a nuestra pareja en la cama, ¿quién de nosotras se da el tiempo para tocar a su familia si no sólo es saludarles o despedirles?
El manual es una sistematización práctica de distintas propuestas para dar masaje «de mujeres para mujeres», pues son las que más se interesan en darlo, y surgió de la necesidad de Emma Herrera y Cristina Vargas de dar respuesta a preguntas de las asistentes a los diplomados que han impartido.
En nueve capítulos se expone la historia del masaje, anatomía y funcionamiento del cuerpo humano y con ilustraciones se presentan distintas técnicas de masaje (sensitivo o de relajación, shiatzu, terapia craneosacral, masaje de drenaje linfático, reflexoterapia, aromaterapia), de tal manera que la terapeuta pueda recurrir a ellas para aplicar la que mejor responda a las necesidades de la persona a la que va a atender.
Para mayor información sobre esta publicación o si deseas conseguir el libro favor de escribir a Ofelia Ceja al siguiente correo: [email protected]
*Periodista mexicana, narradora oral, facilitadora de grupos, terapeuta con Enfoque Centrado en la Persona y Gestalt, instructora del Sistema Tao Curativo.
09/CV/LG