Ciudad de México.– En las últimas semanas usuarias de Instagram difundieron un video de denuncia contra una página web la cual está siendo utilizada para difundir información confidencial de las mujeres para que puedan ser ubicadas en tiempo real, lo que las expone a un riesgo latente.
Cabe señalar que esta página se llama Rumores y hasta la publicación de esta nota informativa seguía operando sin restricción alguna.
Este hecho no es aislado, más de 10 millones de mujeres han enfrentado agresiones en entornos digitales en México, cifra proporcionada por ONU Mujeres durante el lanzamiento de la campaña “Es Real #EsViolenciaDigital”, la cual fue presentada en el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.
El aumento desproporcionado de este tipo de violencia, alertó ONU Mujeres entonces, se debe a:
«La débil regulación del sector tecnológico, a la falta de reconocimiento jurídico de la violencia digital en diversos países, a la ausencia de responsabilidad por parte de las plataformas digitales y al anonimato de quienes cometen estas agresiones, factores que dificultan la obtención de justicia. A ello se suma la creación de nuevas formas de abuso y la amplificación de la violencia sexual digital mediante el uso de la inteligencia artificial».
Esta página web que permite el doxing, consiste en la difusión intencional de información personal en línea sin consentimiento, con fines de acoso, intimidación o daño contra mujeres. A nivel global, seis de cada diez mujeres quienes han sido víctimas de violencia digital han sufrido doxeo, una práctica que vulnera su seguridad y privacidad, advierte ONU Mujeres.
Estas prácticas constituyen una amenaza grave e inmediata para las víctimas, advirtió Paulina Zepeda, defensora digital e integrante del Movimiento Olimpia, quien señalpo a Cimacnoticias que la dinámica de esta plataforma vulnera directamente la integridad de las mujeres expuestas, ya que la violencia digital que ahí se ejerce no se limita al entorno virtual, sino que puede escalar al espacio físico y detonar agresiones, persecuciones e incluso ataques.
A principios de diciembre del 2025, Cimacnoticias reportó que en la Ciudad de México, de los casos atendidos desde 2019, 70% de las mujeres habían reportado haber sufrido ciberacoso, lo que coloca esta modalidad como la segunda forma de violencia más frecuente, de acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia.
En ese mismo periodo, el Consejo Ciudadano, informó que su Línea de Seguridad, el Chat de Confianza y el *765 habían recibido 146 mil 682 reportes por violencia de género. De dicha cifra, puntualizó el CCSJ, 85% correspondía a violencia familiar; seguida de violencia digital, con 7%; abuso sexual, con 5%; violación, con 2%; y acoso sexual, con 1%.
En cuanto a la violencia digital, el CCSJ precisó que afecta de manera particular a mujeres jóvenes: los rangos de 21 a 35 años concentran casi 30% de las víctimas, y niñas y adolescentes también figuran entre los grupos más expuestos.
Ciberacoso se convierte en segunda violencia más frecuente contra mujeres en CDMX
La asociación Stop Violencia de género digital, señala que el doxing se ha convertido en una herramienta común en la perpetración de violencia digital contra mujeres, porque son blancos frecuentes de esta práctica que se utiliza para controlar, humillar y silenciarlas. Por su parte, ,os agresores pueden exponer información íntima en línea como una forma de castigo porque ellas desafian las normas de género o simplemente como una táctica de dominación y control.
Es importante tener bajo la mira que la violencia digital ha ido en aumento en los últimos años. De acuerdo con ONU Mujeres, tan solo en México 10.6 millones de mujeres han sido víctimas de violencia digital, lo que representa el 22 por ciento de las usuarias de internet y afecta de manera desproporcionada a niñas, mujeres jóvenes y aquellas que participan en la vida pública.
El incremento indiscriminado de esta violencia, alerta ONU Mujeres, se debe a la débil regulación del sector tecnológico, a la falta de reconocimiento jurídico de la violencia digital en diversos países, a la ausencia de responsabilidad por parte de las plataformas digitales y al anonimato de quienes cometen estas agresiones, factores que dificultan el acceso a la justicia.
Paulina Zepeda señala que la plataforma Rumores no es un hecho aislado, pues recuerda que anteriormente se registró un caso similar en la red social Facebook, donde a través de un grupo denominado “Mi crush del metro” se fotografiaba a personas dentro del transporte público con el fin de obtener su información personal y poder contactarlas.
“Que compartan tu fotografía, que compartan tu ubicación, que compartan dónde estás, son agresiones que pueden trasladarse al espacio físico. Te colocan en riesgos reales al permitir que otras personas tengan acceso a esta información. Son prácticas que parecen muy normales, chistosas o incluso románticas, pero no son correctas”, expresó la defensora digital.
Responsabilidad de las redes sociales
La violencia contra las mujeres en internet no es solo responsabilidad de quienes la ejercen, sino también de las plataformas digitales. Paulina Zepeda explicó que los espacios digitales se construyen sobre un algoritmo patriarcal; es decir, muchas plataformas y herramientas son creadas mayoritariamente por hombres que reproducen sesgos de género, lo que permite que las agresiones persistan.
“También debemos entender de quién son las plataformas. Son de personas que, abiertamente, son misóginas y machistas, y en estos espacios reproducen su ideología e imponen sus visiones”, apuntó.
La página Rumores no cuenta con información disponible que permita conocer quién es su creador o responsable. Hasta el momento, el sitio no ha eliminado el contenido que pone en riesgo la vida de las mujeres. Su única respuesta ante las acusaciones y denuncias ha sido mostrar un aviso en el que solicita a usuarios no publicar ubicaciones, nombres completos, números telefónicos ni placas vehiculares, sin embargo han hecho caso omiso.

Paulina Zepeda explicó que la falta de acciones reales y avances contundentes para prevenir la violencia contra las mujeres se debe a que las plataformas digitales reproducen dinámicas de mercantilización y lucro a partir de los cuerpos femeninos, priorizando intereses económicos por encima de la seguridad.
“Al final, vivimos en un mundo donde nuestras vidas parecen no importarles. Esto es muy peligroso y, aunque existan señalamientos, no enfrentan ninguna consecuencia; siguen ganando millones de dólares cada día”, expresó.
Frenar ola de violencia digital
Ante este tipo de violencia, Onu Mujeres expuso que es fundamental fortalecer la cooperación entre gobiernos, sector tecnológico, organizaciones de mujeres y sociedad civil para prevenir la violencia desde su origen y mejorar las políticas de protección.
Esto requiere cerrar los vacíos de información para comprender mejor sus causas, identificar a quienes la ejercen y diseñar respuestas efectivas, así como desarrollar leyes y reglamentos con la participación directa de supervivientes y organizaciones especializadas.
Asimismo, es necesario exigir a las industrias tecnológicas mayores estándares de transparencia y rendición de cuentas frente a la violencia digital y el uso de datos. Tanto el sector público como el privado deben priorizar su prevención y erradicación mediante enfoques basados en derechos humanos, seguridad desde el diseño e inversiones adecuadas.
A su vez la educación juega un papel clave: integrar la ciudadanía digital y el uso ético de la tecnología permite fomentar una cultura de respeto y empatía. Sensibilizar a las juventudes, especialmente a hombres y niños, y empoderar a mujeres y niñas para liderar y participar en el sector tecnológico es esencial para transformar normas sociales nocivas, promover masculinidades positivas y erradicar narrativas misóginas, también en los entornos digitales.




