Ciudad de México.- Tras el arribo del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) al poder Ejecutivo, considerado el primer partido político venido de la izquierda mexicana, el cual asumió el poder ejecutivo en diciembre del 2018, las mujeres han sido parte prioritaria en sus discursos, no obstante, la realidad para las mexicanas dista de lo expresado en «el sexenio más feminista de la historia» y del «llegamos todas».
La primera de estas dos frases corresponde a Andrés Manuel López Obrador, quien gobernó hasta el 30 de septiembre de 2024, él autonombró su gobierno como “el más feminista de la historia” y el 21 de noviembre del 2019, firmó el Acuerdo por la Igualdad entre Mujeres y Hombres, cuyos compromisos se enunciaron en 7 promesas:
(1) Para que las mujeres y niñas más pobres y discriminadas estén siempre en el centro de la 4T y del desarrollo de México; (2) Para que haya más trabajo formal, mejores condiciones y más derechos para las mujeres; (3) Para garantizar mayor bienestar en la vida de las mujeres y niñas, con educación para todas, respeto, no violencia, paz y seguridad.
(4) Para que las familias y centros de trabajo compartan los trabajos de cuidado y las mujeres tengan más tiempo propio; (5) Para que se procure una mejor atención a la salud de las mujeres a lo largo de toda su vida y (6) Para trabajar juntas y juntos por una nueva cultura nacional basada en los valores y principios de gobierno: la igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y niñas.
Por su parte Claudia Sheinbaum, nombró durante su campaña presidencial la creación de las «República de y para las Mujeres» durante la definición de los 100 objetivos de su gobierno cuyos compromisos incluían: elevar a rango constitucional la igualdad sustantiva de las mujeres en todas sus formas y el derecho que tenemos a una vida libre de violencias, lo cual cumplió el 16 de diciembre del 2024.
No obstante, a ocho años del arribo del partido de izquierda autonombrado la cuarta transformación ha dejado varios temas a deber cuyos indicadores permiten esta consideración los cuales se exponen a continuación:
4T ha escatimado recursos presupuestarios a la Red Nacional de Refugios
Es importante señalar que la violencia contra las mujeres no se ha erradicado en el país, por eso la pervivencia de la Red Nacional de Refugios debería de ser fundamental para el Estado mexicano, no obstante, esta iniciativa generada desde el movimiento feminista para prevenir asesinatos de mujeres se ha visto constantemente lastimado en el tema presupuestario.
Hay que recordar que en el último Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 (PPEF 2026), se denunció su invisibilización, al ser trasladado al “Programa para la prevención y detección de las violencias feminicidas y atención de las causas”, eliminando su nombre y con ello, su identidad política.
Esta situación se da en medio de una crisis de violencia que enfrentan las mexicanas. Las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en 2025 se registraron 721 víctimas de feminicidio en México, aunque el número podría ser mayor.
En cuanto a homicidio doloso de mujeres, durante 2025 se registraron 2 mil 74 víctimas. Guanajuato (327), Baja California (189), estado de México (172) y Michoacán (141) concentraron alrededor del 40 por ciento de estos delitos.
Ante este panorama, de enero a octubre de 2025, la RNR detalló que acompañó a 11 mil 442 mujeres con sus hijas e hijos en los 76 espacios que la conforman. Además, los Centros de Atención Externa de Refugio registraron un aumento del 208% en atenciones a mujeres sobrevivientes de violencias, lo que refleja la creciente necesidad de estos espacios.
Red Nacional de Refugios termina 2025 bajo abandono institucional y falta de recursos
Madres buscadoras, figura incómoda en Palacio Nacional
Las mujeres buscadoras son de las figuras más incómodas para el Estado mexicano porque han evidenciado la omisión de las autoridades mexicanas, en este caso de la 4T quienes no han podido contener las desapariciones forzadas y son pocas sus acciones ante la crisis forense que atraviesa el país.
Sin duda la figura de las madres buscadoras no es nueva, pero la 4T ha evitado cercanía con ellas.
Desde 1978 que surgieron los primeros grupos de buscadoras, estas organizaciones de madres, tías, abuelas y hermanas han sacudido el paradigma de nuestro país. En aquel año, se presentaron 84 madres buscadoras, lideradas por la activista Rosario Ibarra.
Juntas, formaron el primer Comité de Familiares contra la Represión Política con origen en Monterrey; tenían por objetivo la libertad de las personas presas políticas, la verdad y la devolución con vida de sus seres queridos víctimas de desaparición forzada y así ha crecido su activismo ante la ausencia del Estado mexicano.
La 4T quien se considera de izquierda no ha querido abrir la puerta de Palacio Nacional, hoy, el recinto relacionado con el poder en México.
Cimacnoticias conversó con la buscadora Yoltzi Martínez, quien desde hace 15 años trabaja por encontrar a su hermana Yaltzil desaparecida en Acapulco, Guerrero.
Lo primero que se debe dejar claro, de Yoltzi, es que muchas mujeres llevan años buscando a sus seres queridos, incluso desde antes de que Morena existiera, por lo que los intentos de pretender que las buscadoras son instrumentalizadas para golpear al partido en turno no sólo son erróneos, sino además, alimentan narrativas separatistas; las buscadoras no son enemigas, ni tienen deseos de inmiscuirse en la política.
Entonces, ¿por qué tanto golpeteo entre Gobierno – buscadoras?: Porque somos un desafío, porque no hay qué pueda comprar, tirar o parar la lucha por encontrar a un familiar. Somos un desafío que evidencia la omisión, la negligencia y la indolencia de un gobierno que nos ha hundido; somos víctimas que estamos cansadas de las estafas. Simplemente, nosotras no tenemos esa fuerza política porque nuestra lucha es una constante de sobrevivir ante la adversidad, el dolor, la desesperación de no tener a nuestra familia y esa lucha no tiene partido.
Asesinatos contra mujeres no se han erradicado
Andrés Manuel López Obrador, gobernó México desconociendo el significado del pacto patriarcal, la estructura misógina de violencia contra las mujeres, el concepto de feminicidio y que las mujeres no somos las cuidadoras del país por tradición, todo esto mientras las mujeres seguían desapareciendo y víctimas de feminicidio.
Desde su toma de protesta en diciembre de 2018 al mes de septiembre del 2024, habían desaparecido un total de once mil 190 mujeres. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad (SESNSP), a nivel nacional se registraron 848 casos de mujeres víctimas de feminicidios solo en el 2023, con un acumulado es de 4 mil 892 casos de feminicidio.
En el caso del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican que en 2025 se registraron 721 víctimas de feminicidio en México, aunque el número podría ser mayor.
En cuanto a homicidio doloso de mujeres, durante 2025 se registraron 2 mil 74 víctimas. Guanajuato (327), Baja California (189), estado de México (172) y Michoacán (141) concentraron alrededor del 40 por ciento de estos delitos.
Violencia contra la prensa a la alza
De acuerdo con la clasificación de Reporteros Sin Fronteras (RSF), México es el país número 124 de una lista de 180 donde no se puede ejercer la libertad de expresión sin restricciones, no obstante, cuando se trata de mujeres ellas son quienes enfrentan agresiones diferenciadas por su género.
Durante el periodo de la 4T las agresiones contra mujeres periodistas han incrementado por ejemplo, el Programa de Libertad de Expresión y Género de Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) documentó un total de mil 189 agresiones contra mujeres periodistas durante el sexenio de López Obrador, representando un aumento del 117% respecto al periodo de Peña Nieto.
Asedio de AMLO contra mujeres periodistas. Informe CIMAC registra mil 189 casos – cimacnoticias.com.mx
A esto se suma que, López Obrador pasará a la historia por la normalización de narrativas estigmatizantes sobre quienes ejercen el derecho a informar. De acuerdo con CIMAC, su sexenio se caracterizó por el uso del poder simbólico del Estado que buscó posicionar discursos que desacreditaron a las mujeres periodistas con mirada crítica hacia las acciones del gobierno en turno.
Las conferencias de prensa llamadas Mañaneras de AMLO se construyeron como un nuevo canal de comunicación entre el Poder Ejecutivo hacia las y los periodistas, la sociedad civil, los medios de comunicación y las redes sociales. En un principio fue presentada como una herramienta para difundir los avances del gobierno de manera cercana.
Sin embargo, en la práctica se utilizó como un medio para deslegitimar cuestionamientos y señalar a las y los periodistas y medios de comunicación como confrontación política. De esta manera, la Mañanera se empleó para construir y reproducir discursos oficialistas que se esparcieron en cadena hasta sus seguidores.
Aunque con Claudia Sheinbaum los ataques narrativos contra la prensa han disminuido, las agresiones contra mujeres periodistas van en aumento. El nuevo informe de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) «Entre el discurso y la desprotección» encontró que durante el primer año del sexenio de la presidenta se documentaron 338 agresiones contra mujeres periodistas.
Se trata de una cifra que supera las 245 agresiones documentadas en el mismo periodo del 2020 con el primer año de Andrés Manuel López Obrador, el cual hasta ahora ocupaba el primer lugar con mayores agresiones.
Además, desde el 10 de diciembre de 2024, 37 mujeres periodistas, abogadas y defensoras de derechos humanos entregaron una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo solicitando una reunión con ella y la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, para dialogar sobre el reconocimiento de la labor de las mujeres periodistas en México.
Las organizaciones y mujeres firmantes advirtieron que la vía federal es la única instancia que existe en México para la protección por lo que le solicitaron a Claudia Sheinbaum Pardo una reunión para hablar sobre el fortalecimiento del Mecanismo de Protección, el seguimiento de sus situaciones de riesgo, el funcionamiento de los mecanismos o instancias estatales creadas para la protección de periodistas y defensoras, así como la coordinación entre el Mecanismo Federal y sus homólogos en los estados.
De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), al corte del 3 de marzo de 2026 existen 131 mil 846 personas desaparecidas y no localizadas de las cuales 28 mil 765 son mujeres. Asimismo, en al menos nueve entidades las mujeres son quienes más desaparecen como Aguascalientes, Campeche, Chiapas, estado de México, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Tlaxcala y Yucatán.
Con la llegada de López Obrador, colectivos de búsqueda como el Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México (MNDM) denunciaron en 2023 que el gobierno del presidente pretendió eliminar a las personas desaparecidas, ya que un informe apuntó una supuesta disminución de 110 mil 964 personas consideradas desaparecidas y no localizadas a solo 12 mil 377, lo cual no correspondía con las cifras documentadas.
MNDM demanda transparencia en registro de personas desaparecidas – cimacnoticias.com.mx
Ante dicho borrado de cifras, los colectivos de búsqueda exigieron conocer la metodología nacional utilizada y publicar la información obtenida bajo un formato de datos abiertos, incluyendo la definición clara de las categorías, datos completos de cada registro y fuentes de información.
Asimismo, en este sexenio durante mayo de 2019 el entonces Subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, reconoció la crisis forense en una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), después de que un grupo de mujeres buscadoras denunció la existencia de un gran número de restos humanos sin identificar, y la inexistencia de una institución capaz de atenderla.
Con Claudia Sheinbaum Pardo la crisis de desapariciones continuó, pues durante el primer año de la presidenta aconteció el hallazgo del Rancho Izaguirre ubicado en Teuchitlán, Jalisco, donde madres buscadoras encontraron un campo de exterminio con 400 pares de zapatos y pertenencias personales.
Se trató de un episodio que no solo evidenció las desapariciones forzadas por el Estado mexicano sino la activación del artículo 34° por parte del Comité contra la Desaparición Forzada (CED, por sus siglas en inglés), que busca solicitar al Estado mexicano toda la información pertinente sobre la situación de las desapariciones forzadas.
En respuesta, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) señaló dicha acción como “intervencionismo extranjero” y la presidenta creó una iniciativa en materia de desapariciones que contempló crear una nueva plataforma de datos para hacer un cruce de distintos tipos de información como anteriormente se tenía previsto que funcionara otros sistemas de información como el Banco Nacional de Datos Forenses.
Esta nueva plataforma contendrá datos vinculados a la CURP y datos biométricos, pero organizaciones como el Centro Prodh advirtieron que con dicho registro cabe la posibilidad de que se reduzcan las estadísticas de personas desaparecidas en la narrativa como una estrategia, ya que contempla principalmente las carpetas de investigación.
Violencia contra la niñez mexicana
Anteriormente, Cimacnoticias documentó que en México, 19 niñas de entre 10 y 14 años se convierten en madres cada día, lo cual evidencia que la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA) cuya meta es disminuir al 50% la fecundidad de las adolescentes de 15 a 19 años y erradicar los nacimientos en niñas de 10 a 14 años antes del 2030, no se está cumpliendo.
Datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) indican que, entre 2015 y 2023, la tasa de fecundidad del primer grupo de adolescentes pudo reducirse un 16.7%; sin embargo, esto no sucedió con el segundo grupo etario. En 10 años, la razón de fecundidad de estas niñas aumentó de 1.63 a 1.69 nacimientos por cada mil niñas. A esto se suma el caso particular de aquellas entre los 12 y 14 años, cuya tasa pasó de 2.71 a 2.81 nacimientos por cada mil.
De acuerdo con el informe sombra publicado en 2025 «Prácticas nocivas: matrimonio, embarazo, y venta de niñas y adolescentes» los embarazos adolescentes podrían deberse a los matrimonios infantiles forzados y las uniones tempranas. En México, al menos 237 mil 175 niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años están casadas o en uniones tempranas, de acuerdo con datos del Censo de Población y Vivienda (2020).
Algunos factores que motivan su práctica es la falta de recursos económicos, lo que impulsa la unión temprana para reducir la carga económica; también las normas sociales y de género que reafirman el papel de las mujeres destinados a la maternidad, el trabajo doméstico o de cuidado; el género y la sexualidad para tener el control sobre sus cuerpos; los contextos de violencia y conflictos armados; y como una decisión personal donde no hay coerción sino una alternativa de plan de vida.
Actualmente, solo 8 entidades han homologado sus codigos penales para prohibier el matrimonio infantil o cohabitación forzada los cuales son: San Luis Potosí, Tamaulipas, Oaxaca, Guerrero, estado de México, Campeche, Quintana Roo y ahora Chiapas a raíz del caso Deisy.
Salud de las mujeres en deuda
De acuerdo con datos del INEGI, en 2024 hubo 8 mil 451 fallecimientos de mujeres diagnosticadas con Cáncer de Mama (CaMa) de las cuales el 99.2% les ocurrieron a mujeres quienes a partir de los 30 años enfrentan la tasa más alta de mortalidad por el tumor maligno de mama, ya que se trata de la primera causa de mortalidad en mujeres desde 2006, según la Secretaría de Salud.
También se encontró que en 2021 solo había mil 281 mastógrafos en México para atender a toda la población, se detalló que 527 estaban en instituciones de salud y seguridad social, 462 en establecimientos particulares y 292 en servicios de salud para la población sin seguridad social. Lo cual, resulta insuficiente para darle el servicio a todas las mujeres del país.
De acuerdo con el Consenso Mexicano sobre Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer Mamario, el Cáncer de Mama (CaMa) aún se diagnostica en etapas tardías, ya que el 59.9% de los casos detectados están en etapa localmente avanzada y el 10.5% en metastásica. A esto se suma que cuando las mujeres obtienen el diagnóstico, no todas tienen acceso a un tratamiento.
A esto se adhiere la falta de inversión pública en salud provoca un impacto en los hogares, ya que deben gastar de su bolsillo para acceder a tratamientos o quedar fuera de ellos al no poder ser una opción viable. Mientras que el Estado mexicano no asegure acceso a tratamientos médicos para todas las mujeres con cáncer y continue reduciendo la asignación presupuestaría, su lucha seguirá vigente.




