Frente al avance de políticas conservadoras, el derecho al cuidado presenta amenazas
Ciudad de Nueva York.- En el marco del 70 periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, por sus siglas en inglés, (CSW70) que se lleva a cabo en Nueva York, la Misión Permanente de México ante la Organización de Naciones Unidas (ONU) convocó al foro paralelo El compromiso de Tlatelolco: igualdad sustantiva, cuidado y acceso a la justicia en América Latina y el Caribe, en el que se reconoció el derecho al cuidado como una aportación para la defensa de los derechos de las mujeres en el mundo.
Hay que señalar que este año, la CSW celebra su 70 edición del 9 al 19 de marzo con el tema prioritario: “garantizar y reforzar el acceso a la justicia para todas las mujeres y niñas, entre otras cosas promoviendo sistemas jurídicos inclusivos y equitativos, eliminando las leyes, políticas y prácticas discriminatorias y abordando las barreras estructurales.”
Durante el foro El compromiso de Tlatelolco: igualdad sustantiva, cuidado y acceso a la justicia en América Latina y el Caribe, la subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias de las Mujeres, Ingrid Gómez, recordó que la XVI Conferencia Regional sobre las Mujeres, realizada en la ciudad de México en agosto de 2025, tuvo como resultado la firma del Consenso de Tlatelolco, el cual estableció el inicio de una década de acción (2025-2035) para acelerar las acciones para avanzar en la igualdad y la sociedad del cuidado en América Latina y el Caribe.
El Consenso de Tlatelolco, reconoció:
“Que la actual organización social de los cuidados en América Latina y el Caribe es injusta y desigual y ha afectado históricamente a las mujeres, adolescentes y niñas, en particular a las indígenas y afrodescendientes, y su considerable contribución al desarrollo de las sociedades y la importancia de lograr que participen de forma plena, igualitaria y significativa en todos los aspectos de la sociedad”.
Por ello, señaló Gómez, es necesario “prevenir, sancionar y erradicar el feminicidio, el matrimonio infantil y otras formas de violencia contra las mujeres”.
Cabe señalar que la región llega a la CSW70 con los acuerdos alcanzados en Santiago de 2025 por los Estados de la región durante la 67ª Reunión de la Mesa Directiva de la Conferencia Regional sobre las Mujeres de América Latina y el Caribe. Los acuerdos alcanzados reafirman el acceso a la justicia como un derecho central, sin el cual los demás derechos no pueden hacerse efectivos.
Consulta los acuerdos alcanzados
En el foro, las ponentes de la región alertaron sobre el avance de una amenaza constante con retrocesos para los derechos de las mujeres y el establecimiento de discursos antifeministas. En ese contexto, la cooperación multilateral de la región debe fortalecerse. Por eso, “el acuerdo de Tlatelolco es la respuesta de que no vamos a ceder terreno”, afirmaron.
“Con el Acuerdo de Tlatelolco, América Latina y el Caribe envían un mensaje al mundo: la igualdad sustantiva no es agenda sectorial es una condición para la paz y el desarrollo sostenible”, puntualizó la vocera de la Secretaría de las Mujeres.
En su intervención Ana Güezmez, directora de asuntos de género de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), destacó que América Latina es la única región en el mundo que tiene una conferencia, con un espacio de confluencia y diálogo constructiva.
“Desde la primera conferencia en México en 1975 hasta la Conferencia de Tlatelolco 2025, con sentido de memoria y futuro se estableció una década de agenda estructural que plantea cambios en los ámbitos cultural, político, económico y social”, señaló Güezmez.
La experta de la CEPAL destacó además que la justa organización social de los cuidados y el reconocimiento del derecho al cuidado a partir de la opinión consultiva 31 emitida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sentaron un precedente que permitió la exigibilidad de este derecho en todo el mundo.
En el foro paralelo también participó Bibiana Aído Almagro, directora regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, quien destacó el sentido humano del Consenso: “Tlatelolco fuerza de la región que coloca la dignidad humana en el centro de las políticas públicas”.
Recordó que los Estados participantes del Consenso de Montevideo (2013) acordaron “garantizar también datos estadísticos confiables, desagregados por sexo, edad, condición migratoria y etnia, variables culturales y ubicación geográfica en materia de educación, salud, en particular salud sexual y salud reproductiva, empleo y participación de adolescentes y jóvenes”.
Para Aído Almagro, en seguimiento a Montevideo y Tlatelolco, los Estados deben garantizar datos sobre el derecho al cuidado que conduzcan a políticas y presupuestos con enfoque de género porque el “derecho al cuidado debe ser una realidad con más servicios, más tiempo, más corresponsabilidad y con resultados medibles”, afirmó.
Por su parte, Arlene Tickner, embajadora itinerante para Asuntos de Género y Política Global Feminista de Colombia, apuntó el papel de Estados Unidos en la región luego de su presidente DonaldTrump anunciara su “Escudo de las Américas”, es decir, convocó a una alianza por la derecha en la región, por la militarización y contra el multilateralismo expresado en el Compromiso de Tlatelolco.
Tickner destacó la implementación por primera vez de una política nacional de cuidado a través de más de 100 medidas para cambiar la organización social del cuidado entre las que están el conocimiento de formas comunitarias y colectivas del cuidado derivadas de la prácticas indígenas y afros de Colombia con lo que se preparan para ser la sede de próxima Conferencia Regional sobre las Mujeres en 2028.
Mecanismos para posicionar los cuidados como derecho del siglo XXI
En el segundo panel titulado “Mecanismos para posicionar los cuidados como derecho del siglo XXI”, Viridiana Lorelei Hernández, coordinadora de Vinculación de la Secretaría de Mujeres reconoció que la organización social se construyó alrededor de los cuidados, sobre la base de la desigualdad que vivimos las mujeres por ello, el sistema de cuidados debe construirse desde los territorios “con un compromiso institucional y moral con las mujeres”.
En sus palabras el Consenso de Tlatelolco “es un documento histórico que debe traducirse en cambios concretos en la vida de las mujeres y las niñas del América Latina y El Caribe”. Concluyó: “por el bien de todas primero las más pobres”.
Silvia Soler directora interina del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvior señaló que el compromiso financiero quedó plasmado en el Anexo 31 del presupuesto nacional y que debe ensancharse.
“El cuidado es un derecho, una necesidad, un bien público que cruza con justicia climática, con el trabajo en el que, si los estados no invierten, las mujeres pagan la cuenta. El cuidado es esencial de la defensa democrática, la desigualdad sostiene el ataque a las democracias” concluyó Soler.
Finalmente, Nashieli Noriega, coordinadora de género OXFAM ex integrante de la Red Trenzando Cuidados, destacó que hablar del cuidado en la región significa una ventaja sobre el entendimiento del derecho. “En narrativas, el consenso de Tlatelolco nos va a permitir visibilizar el cuidado y politizarlo”.
El panel concluyó con cuatro grandes desafíos para el derecho al cuidado. (1) El desafío fiscal, toda vez que no habrá sistema de cuidados sin financiamiento; (2) el laboral para construirse con trabajo decente, salarios dignos y protección social; (3) el institucional con instituciones que permitan su implementación y; el (4) cultural que permita transformar los imaginarios que reducen el derecho al cuidado a una visión estereotipada.
Este y otros eventos paralelos suceden en el marco del 70 período de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW, por sus siglas en inglés, CSW70) que arrancó el lunes 9 de marzo y concluirá el 19 de marzo en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, Estados Unido cuyo tema central es el acceso a la justicia para todas las mujeres y las niñas y tema de examen es la participación plena y efectiva de las mujeres y la adopción de decisiones en la vida pública, así como la eliminación de la violencia, para lograr la igualdad.

No te pierdas la cobertura especial de Cimacnoticias.




