Inicio AgendaA Leyna Victoria no le alcanzó el apellido para proteger su vida

A Leyna Victoria no le alcanzó el apellido para proteger su vida

Por Silvia Núñez Esquer

Leyna Victoria, era una niña de 16 meses de nacida. El 14 de mayo pasado Leyna se encontraba al cuidado del Centro Asistencial de Desarrollo Infantil “Zulma V. de Llano”, CADI, en la ciudad de Guaymas, Sonora.

En ese lugar, Leyna fue víctima de un incidente de consecuencias fatales, hasta ahora no aclarado por autoridades ni por la instancia investigadora, Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora.

La pequeña que asistía al área maternal sufrió lesiones que la llevaron a perder la vida, después de varios días en hospitalización. Del evento sólo se cuenta con la información que difundió el Ayuntamiento de Guaymas en un comunicado sin fecha ni firma, ya que el CADI depende de esa institución.

En el boletín, el Ayuntamiento sostiene que la pequeña sufrió una caída “de su propia altura” y no como inicialmente se dio a conocer en medios de comunicación que informaron que se cayó de una cuna.

Además, el comunicado afirma que la atención del personal fue inmediata y se le brindó “conforme a los protocolos establecidos”, sin explicar a qué protocolos se refiere. La niña fue valorada por el área médica del CADI y, posteriormente canalizada a una institución de salud para recibir atención especializada, continúa el boletín.

De igual forma, ofrecen colaborar con las autoridades correspondientes y dar puntual seguimiento, manteniéndose atentos a la evolución de la salud de la niña.

Ante la gravedad de las lesiones en la cabeza, Leyna Victoria falleció el 23 de mayo de 2026, después de una serie de decisiones que ponen en duda la capacitación del personal del CADI, ante un caso de tal magnitud.

Hoy 5 de junio, a 17 años del fatídico incendio de la Guardería ABC ocurrido en Hermosillo, Sonora, que cobró la vida de 49 niñas y niños menores de cuatro años de edad, vale hacer la reflexión de por qué en un estado donde madres y padres que perdieron a sus pequeños en esa tragedia han impulsado legislación para evitarlo, siguen muriendo niñas y niños al interior de los centros de cuidado, donde deberían estar más protegidos.

Más aún, por qué la élite política no se ha ocupado de concretar lo que tanto han impulsado y promovido madres y padres dolientes de la Guardería ABC en la frase “ABC nunca más”, a través de una legislación que construyeron ellos mismos, y que ahora es una realidad en nueve estados de México.

La Ley General de Prestación de Servicios para la Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, conocida como “Ley 5 de junio” es vigente desde 2013, y se la debemos a las familias que la impulsaron, incluso participando en su redacción, para cuidar que estuvieran incluidos todos los aspectos que previnieran y evitaran un siguiente ABC.

Pero esto no se ha logrado del todo, ya que, en trece años, sólo nueve congresos se han ocupado en armonizar su legislación con la “Ley 5 de junio”, y donde sí es vigente como Sonora, evidentemente no se cumple.

Los estados donde se cuenta con Ley estatal y su reglamento son: Sonora, Baja California, Colima, Estado de México, Jalisco, Puebla, Yucatán, Tabasco y la Ciudad de México.

Leyna vivió rodeada en su familia de personas que se dedican a la política. Y no se trata de en qué partido militan porque ya nos pasó con todos los partidos, siendo gobernados por las otras opciones partidistas, también murieron niñas y niños en estancias infantiles. No es el partido, es la clase política que termina olvidándose de lo principal, de lo urgente, y de la niñez.  

Leyna era hija de un agente fiscal del SAT en Sonora, sobrina de un Senador por Sonora, sobrina de una legisladora local en Guanajuato, por cierto, estado que no cuenta con la Ley estatal 5 de junio, y sobrina de una funcionaria pública en Sonora, en cuya trayectoria podemos apreciar que su tema siempre ha sido la protección civil y la Seguridad e higiene en el trabajo.

Entonces nos preguntamos, ¿por qué si Leyna nació en una familia de personas políticas que pueden legislar, que pueden impulsar reglamentos y supervisar su aplicación, terminó siendo víctima justo de la ausencia de protocolos de actuación ante casos de emergencia en los centros de cuidado infantil?

¿Por qué una vez más, una persona indefensa que transita por la primera infancia, que debería estar protegida por todas las personas adultas que la rodean pierde la vida justo en donde debería estar más segura? La respuesta estatal es pésima.

Para sobrevivir a su centro de cuidado a Leyna Victoria no le alcanzó ser sobrina del Senador Heriberto Aguilar Castillo; ni ser hija de Jonhatan Aguilar Castillo, funcionario del SAT; ni ser sobrina de Santa Aguilar Castillo, Coordinadora de Protección Civil Municipio de Hermosillo; Directora de proyectos de infraestructura básica Sedeson; Directora de Seguridad e Higiene, Secretaría del Trabajo; ni ser sobrina de Hedes Berenice Aguilar Castillo, Diputada local en Guanajuato en varios períodos, estado que no cuenta con Ley 5 de junio.

Hablemos de Leyna, honremos su memoria reflexionando en que 110 niñas y niños han fallecido al interior de estancias infantiles después de la tragedia ABC, pues la muerte de las niñas y niños es responsabilidad de toda la sociedad, en particular de quienes toman las decisiones de gobierno y legislativas, pues como lo afirmó Patricia Duarte Franco del Movimiento 5 de junio: “La muerte de Leyna Victoria no compete sólo a la familia doliente, sino que es un asunto de interés social”.

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