Oaxaca de Juárez.- Luis Alberto Martínez Zúñiga, hijo del e xedil de Ocotlán de Morelos en Oaxaca, Luis Francisco Martínez Aquino, fue sentenciado a cinco años de prisión por el delito de violencia familiar, sin embargo, a cinco meses de haberse dictado la condena, continúa en libertad.
El caso se remonta a diciembre de 2019, cuando su entonces pareja lo denunció tras intentar privarla de la vida. Pese a la gravedad de los hechos, el proceso ha estado marcado por omisiones institucionales que derivaron en revictimización y falta de justicia.
Fuentes cercanas a la sobreviviente relataron que el intento de feminicidio ocurrió el 1 de diciembre de 2019, en un domicilio de la colonia Reforma. Cámaras de videovigilancia captaron las agresiones constantes, imágenes que circularon en redes sociales y evidencian la violencia ejercida por Martínez Zúñiga.
Aunque dichas grabaciones fueron entregadas como pruebas, el Ministerio Público tardó hasta 2020 en aceptarlas. Finalmente, la Fiscalía abrió la carpeta de investigación únicamente por violencia familiar, descartando la tentativa de feminicidio. Esta decisión desestimó el riesgo para la víctima y redujo considerablemente la sanción que el agresor podría haber enfrentado.
A lo largo de todo el proceso Luis Alberto Martínez Zúñiga ha gozado de libertad, presumiblemente por las relaciones de poder que guarda con funcionariado y ex funcionariado público.
Borrado del feminicidio: estrategia de invisibilización
Citlalli López, Rocío Flores y Soledad Jarquín/ Red de Mujeres Periodistas de Oaxaca
Las estrategias fallidas para garantizar la vida libre de violencia contra las mujeres y en específico para prevenir, sancionar y erradicar el feminicidio han llevado a las autoridades de este estado a realizar otro tipo de maniobras para abatir las cifras: la invisibilización de los feminicidios
De acuerdo con la información obtenida, entrevistas y revisiones de casos con abogadas, la gran mayoría de asesinatos violentos de mujeres en Oaxaca no son investigados de acuerdo con los protocolos establecidos en normativas estatales, nacionales e internacionales, eso explica la disparidad existente entre las estadísticas de organizaciones no gubernamentales y el informe oficial del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) enero de 2024 a octubre de 2024.
En 2018, hace más de seis años, se decretó la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en Oaxaca, para que los organismos del estado cumplan medidas urgentes para proteger la vida de las mujeres frente a la violencia feminicida, pero a la fecha se contabilizan más de 900 asesinatos violentos de mujeres en la entidad.
El secretariado reporta en su informe de enero a octubre de 2024 que, en esta entidad, se han iniciado sólo 15 carpetas de investigación por presunto delito de feminicidio, lo cual contrasta con las cifras de la base de datos de la organización Consorcio Oaxaca y GesMujer.
Para explicar esta disparidad en las cifras y cómo están integrando los casos, solicitamos una entrevista con el fiscal Bernardo Rodríguez Alamilla, pero nunca respondió a nuestra solicitud ni a las preguntas que se le plantearon por escrito.
Este trabajo periodístico documenta cuatro casos que exhiben cómo las autoridades incurren en la invisibilización de los casos de feminicidio.