Desde la semana pasada la discusión sobre la reforma electoral ha tomado fuerza, son varias las advertencias sobre los riesgos que esta reforma puede traer a la democracia mexicana que tanto ha costado construir y la cual permitió que llegaran quienes ahora gobiernan.
Uno de los temas que poca exposición ha tenido es el riesgo de perder lo que hemos ganado las mexicanas en materia de derechos políticos electorales, si no se blindan estos avances. El riesgo de retrocesos es grande.
Porque no hay que olvidar que gracias a estos adelantos es que hoy tenemos la presencia de la paridad numérica de mujeres tanto en gubernaturas, congresos y ni más ni menos que la primera mujer en la presidencia de la República, con lo cual, nuestro país ha ganado reconocimiento internacional.
Por ello llama la atención que el tema de los derechos políticos electorales de las mujeres, no tenga la prioridad que se requiere y apenas se empiece a hablar de ello. Recordemos que tener la norma escrita no quiere decir que las resistencias estructurales de los partidos y sus dirigencias se hayan vencido, tan es así que en diversas ocasiones el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ha sostenido que para mantener la paridad se requieren medidas reforzadas frente a resistencias estructurales.
O se nos olvida todos los intentos que hacen los señores para burlar la ley, como en los años 2000 que para cumplir con la cuota nominaron como propietarias a esposas, hijas, hermanas, novias y ellos de suplentes, para que una vez que fueran electas ellas renunciaran para que ellos fueran los ganones o más recientemente decir que se perciben como mujeres y demandar entrar en los espacios de la paridad.
Esas y la violencia política contra las mujeres en razón de género son los lastres que siguen impidiendo que las mujeres compitan electoralmente con el piso parejo.
Si bien desde diciembre la Red Mujeres en Plural llamó la atención sobre la importancia de avanzar hacia la consolidación de la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres en la esfera político electoral, la autoridad ni la comisión encargada de la reforma hicieron eco de este llamado.
Sin embargo, en esta semana, algo se movió que la Secretaria de las Mujeres convocó a algunas políticas y expertas en el tema para hablar precisamente de la reforma electoral y los derechos de las mujeres.
De acuerdo con algunas de las que participaron en esta reunión virtual, la Secretaria Citlalli Hernández, dijo que defendería lo ya logrado para evitar retrocesos.
Otro de los compromisos de la funcionaria es que seguirá en diálogo cada martes sobre el tema, veremos qué tanto se logra realmente blindar lo ya ganado.
Por lo pronto la propuesta pública hecha por Mujeres en Plural rescata que salvaguardar la democracia es garantizar la participación paritaria de mujeres y hombres, en condiciones de igualdad y libre de violencia en razón de género.
Para ello entre los puntos que propone, es que en esta reforma se incluyan en la legislación electoral las acciones afirmativas que el INE ha plasmado en los Acuerdos del Consejo General, como son paridad en la postulación para gubernaturas y establecer una acción afirmativa para que compitan únicamente mujeres en los municipios y entidades.
Otra de las propuestas es aumentar el porcentaje del presupuesto destinado al fortalecimiento del liderazgo de mujeres y establecer medidas de supervisión más estrictas sobre su uso; reforzar entro de los partidos políticos instancias reales que implementen mecanismos para prevenir y sancionar la violencia política contra las mujeres y que aseguren la participación equitativa en sus estructuras internas.
El planteamiento hecho por esta red tiene dos elementos de peso, uno es que quienes la integran son mujeres políticas con y sin partido, expertas en género y política electoral, y lo segundo es que mucho de lo ganado ha sido impulsado por ellas y lo que hoy proponen tiene peso.
Agregaría que entre las acciones se cree un área especializada en violencia política contra las mujeres en razón de género y el ejercicio periodístico para evitar que el derecho sea usado para censurar.
Como digo esto apenas empieza, y como sociedad tenemos que estar alerta.
