Quito, Ecuador.- En el marco del Tercer Festival “Juntanza: Por la comunicación desde Nuestra América” y su segundo día de actividades, se presentaron iniciativas de comunicación comunitaria y alternativa que buscan abrir espacios en los medios de comunicación para lograr narrativas inclusivas para las mujeres.
En este marco también se habló de las brechas digitales y tecnológicas, así como las desigualdades y discriminaciones que viven las mujeres en los países latinoamericanos las cuales impactan en sus posibilidades de desarrollar sus proyectos de vida.
Por ello fue fundamental abordar la narrativa social donde aún imperan los estereotipos de género los cuales alejan a las mujeres de la tecnología y estos sesgos de género representan el primer obstáculo para que desarrollen iniciativas digitales mediante las cuales hagan visibles sus condiciones de vida.
«La justicia mediática implica representación digna e igualitaria de las mujeres ante los medios de comunicación, esto sin olvidar la justicia para aquellas periodistas quienes por quebrantar roles de género se enfrentan a diversas situaciones de violencia». Cirenia Celestino Ortega.
Así lo advirtió la periodista Celestino Ortega, hace unos días cuando participó desde la sede de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, Estados Unidos, donde se llevó a cabo la CSW70, evento anual celebrado del 9 al 19 de marzo que tiene el objetivo de evaluar la condición jurídica de la mujer y elaborar políticas a nivel mundial.
Ana Victoria Del Carmen Salgado integrante del Centro de Investigación en Comunicación Comunitaria A.C (CICCAC) en México ha documentado las dificultades que enfrentan las radios comunitarias y echó por tierra un estereotipo de género, como el que: “ee cree que las mujeres no sabemos cómo instalar una radio”.
Victoria Del Carmen Salgado y otras ingenieras capacitan a otras mujeres en zonas rurales e indígenas para que construyan e instalen sus propias antenas, transmisores y cabinas de radio con el objetivo de abrir espacios de comunicación al servicio de las comunidades.
“Las mujeres no solo cortan, sueldan e instalan, se apropian de las radios, de sus territorios y toman la radio para narrar lo que viven en sus propias palabras”.
La cultura hip hop
Otros proyectos liderados por mujeres como Centro de Investigación en Comunicación Comunitaria A.C (CICCAC) y Sula Batsu se presentan en este encuentro que concluirá el 21 de marzo con la Declaración del Equinoccio que busca ser una hoja de ruta para la comunicación comunitaria en América Latina y el Caribe.
Natalia Vargas Camacho fundadora de la Cooperativa Sula Batsu de Costa Rica impulsó el programa “Aire Libre” dirigido a jóvenes, niñas y niños migrantes provenientes de Nicaragua quienes han enfrentado xenofobia, crimen organizado, pobreza y violencia.
Natalia trabaja con jóvenes en Tirrases, localidad de Curridabat en San José, Costa Rica.
“A través del baile break dance, las rimas del rap, creación de música y grafiti la comunidad se expresa, se organiza y actúa”.
En países con alta migración, las discriminaciones ellas se hacen presentes y utilizan la comunicación como una herramienta de transformación.
Antecedente
Hace 30 años, en noviembre de 1995, celebraron en Quito el primer festival llamado «Radioapasionados y Televisionarios”. Fue un encuentro que convocó a organizaciones de América Latina y el Caribe quienes trabajan por el derecho a la comunicación, especialmente desde los medios de comunicación populares y comunitarios.
Colombia en 1998 replicó el Festival en Bogotá. Cuba hizo otro tanto. En varios países latinoamericanos se realizaron encuentros nacionales y regionales de la comunicación, en todos los casos, se trataba de entender y de trazar nuevos caminos para democratizar la comunicación.




