Inicio AgendaSuman 56 casos de lesbofeminicidio en América Latina

Suman 56 casos de lesbofeminicidio en América Latina

Por Wendy Rayón Garay

Ciudad de México.- De acuerdo con la cartografía de Jennifer López Sánchez y Vanessa Quintana de las GeoFeministas, en América Latina ya suman un total de 56 casos de lesbofeminicidios, es decir, el asesinato de mujeres lesbianas por el hecho de serlo, lo cual, en el marco del Día de la Visibilidad Lésbica celebrado cada 26 de abril, pone en la mira la discriminación y violencia que enfrentan.

Esta fecha reconocer las violencias y discriminación a la que se enfrentan las mujeres lesbianas en el mundo, esto sin olvidar los obstáculos a los que se enfrentan y que permanecen inmutables.

Otras barreras a las que se exponen son la falta de reconocimiento legal de las uniones de personas del mismo sexo, el reconocimiento legal de la filiación de hijas e hijos de parejas lésbicas, ausencia de protección tanto legal, laboral o social, así como discriminación y falta de referentes a seguir.

Según la información proporcionada por las feministas Jennifer López Sánchez y Vanessa Quintana, el mapa que realizaron es el primero que realiza un acercamiento respecto a las víctimas de lesbofeminicidio con respecto a las víctimas. A partir de notas periodísticas, la cartografía reúne el nombre de la víctima, el año en que ocurrieron los hechos y una pequeña descripción sobre cómo sucedió el lesbofeminicidio.

La distribución de las muertes indica que México es el país que más registran estos casos con un total de 17 mujeres, luego le sigue Colombia con 13 casos, Chile con 9 casos, Brasil y Argentina con 4 casos cada uno, Venezuela con 3, Paraguay, Guatemala y Bolivia con 2 y Costa Rica con 1.

Crédito: Jennifer López Sánchez y Vanessa Quintana de las GeoFeministas

De acuerdo con el artículo «Lesbofeminicidios en Latinoamérica: Entre la vitalidad y el riesgo de la existencia lesbiana» los asesinatos de mujeres lesbianas tienen algunas características incluso que difieren con los feminicidios, principalmente, que la víctima llevaba una vida de visibilidad lésbica en su comunidad, explícita o implícita.

Entre las principales razones por las que una mujer lesbiana es atacada se encuentra la «diferencia sexual», ya que en sociedades patriarcales se piensa que la finalidad de las mujeres es la reproducción para la conformación de la familia. El artículo agrega que las agresiones contra ellas atraviesan cuerpos sexuados que propician violencias específicas.

Sin embargo, no todas las mujeres son perseguidas, castigadas o asesinadas por su sexualidad, solo aquellas que se caracterizan por ser «desobedientes, desertoras, traidoras, locas, brujas, o que están fuera de la norma». Al ser las mujeres lesbianas quienes se «revelan» del sistema heterosexual son puestas bajo el blanco de la violencia lesbofeminicida.

Para la investigadora Nadia Olarte Rosso, las mujeres son encaminadas a aceptar acríticamente la heterosexualidad, pero cuando las lesbianas van en contra de dicha norma, entonces son castigadas. A esto se suma que existe una jerarquía patriarcal donde los hombres son colocados por encima de las mujeres y que se atraviesa con otros sistemas de dominación como lo son el clasismo, el racismo, la colonialidad, el especismo, el capacitismo. Este mismo sistema controla y justifica (por y para el mundo masculino) la reproducción de las mujeres.

CIMAC Foto

De acuerdo con el análisis del artículo sobre diversas notas periodísticas, algunos casos de lesbofeminicidios se caracterizan por el intento de negar y borrar la existencia lesbiana, primero se niega que su preferencia sexual fuera el motivo de su asesinato y esto mismo imposibilita frenar su repetición, pues lejos de erradicar el delito, se nula la existencia de la víctima como una mujer lesbiana.

Asimismo, en algunos casos puede haber o no rastro de violencia sexual, a lo cual el artículo refiere que es una expresión de poder que demuestra la existencia de sometimiento y que es una violencia común empleada en mujeres lesbianas, así como obligarlas a practicar sexo oral a un hombre. En otras ocasiones se perpetúa con el uso de armas de fuego que se activan desde la distancia y «no permite tocar directamente lo que se agrede», lo cual contrasta con algunas características del feminicidio.

En algunas coberturas periodísticas, las víctimas son descritas como “locas”, “en descontrol”, actos “de mujeres iracundas” y de “perversión”, el artículo señala que esto construye una imagen sesgada de la lesbiandad. En otras coberturas los lesbofeminicidios perpetuados por hombres se normalizan como «actos pasionales» o provocados por alguna enfermedad mental para justificar el crimen hasta que, gracias al movimiento feminista, fueron señalados como «hijos sanos del patriarcado».

Finalmente, en algunos lesbofeminicidios la imposibilidad para identificar el sexo de la víctima por carga estereotípica ha llevado a desnudarlas. El artículo describe que esto se traduce a una sanción por no cumplir el mandato de feminidad y vestir libremente a través de la intrusión y manipulación de su cuerpo ya muerto.

Es de esta manera que se va configurando la violencia lesbofóbica como un castigo a las mujeres que no han seguido el mandato de la heterosexualidad.

CIMAC Foto

También en Cimacnoticias

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más