Ciudad de México.- La justa deportiva internacional que más afición congrega en el mundo ya inició la semana pasada en la Ciudad de México y según cifras de ONU Mujeres esta edición será la más vista a nivel mundial con más de 6 mil millones de espectadores, lo que la convertirá en la más vista en la historia de los medios globales pero con esta culminación especialistas en derechos humanos han advertido vendrá un incremento en redes delictivas, especialmente aquellas consumidoras de la explotación sexual infantil.
Esto ya había sido puntualizado con antelación por diversos organismos de derechos humanos, por ejemplo, Human Rights Watch en enero de este año denunció que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) no había implementado protección a la niñez en este sentido y que tampoco existía un marco claro e integral para proteger a las niñas y adolescentes de la trata de personas, la explotación sexual, el trabajo infantil y el desplazamiento familiar, entre otras formas de violencia y abuso.
FIFA carece de protocolos contra trata infantil rumbo al Mundial 2026: Human Rights Watch
Esta advertencia dista de ser una especulación. Se sabe que el turismo sexual suele tener picos significativos en contextos de eventos deportivos, esto según la Comisión Nacional de Derechos Humanos, además es territorio fértil para estos delitos.
«México está considerado uno de los principales países de tránsito y destino del turismo sexual infantil». CNDH
Esta situación ya había sido advertida desde diciembre del 2025, por UNICEF, el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, así como la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), cuando anunciaron una alianza para prevenir la explotación sexual infantil en entornos turísticos, comunitarios y digitales en México.
Apuntaron que:
«Los eventos deportivos internacionales, tales como la Copa Mundial suelen estar asociados con un aumento en los reportes de violencia familiar y con mayores riesgos de explotación sexual infantil y violencia contra niños, niñas, adolescentes y mujeres».
Las cifras documentadas por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), de enero de 2015 a junio de 2025, contabilizaron 2 mil 963 personas de 0 a 17 años víctimas de trata en el país, de las cuales 2 mil 218 fueron mujeres.
REDIM advirtió que la Ciudad de México, un de las sedes mundialista, también es una de las más peligrosas para las infancias, ya que concentró el 23% de las víctimas de trata de personas, de las cuales casi el 80% fueron niñas y adolescentes, una proporción incluso mayor a la registrada a nivel nacional.
CDMX concentra cuarta parte de víctimas de trata; 80% son niñas y adolescentes
La misma REDIM presentó el año pasado junto con el Centro de Estudios Sociales Antonio Montesinos (CAM), el estudio Análisis de Contexto Infancia Cuenta “Informe sobre Trata de Personas y Reclutamiento por grupos de la delincuencia organizada de niñas, niños y adolescentes en la Ciudad de México”, donde identificaron a las alcaldías y municipios conurbados donde niñas, niños y adolescentes enfrentan mayores vulnerabilidades, como Iztapalapa, Tláhuac, Ecatepec y Nezahualcóyotl.
Este escenario sería solo uno de los tantos corredores de explotación sexual infantil en México.
Por tanto, México al ser un territorio que favorece, pervive y acontece el violento turismo sexual infantil, el Mundial de futbol traería consigo consumidores de esta delictiva industria y alcanza esta determinación por el número de víctimas.
Según el Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPNINA) indican que el número de víctimas del turismo sexual en México es de más de 20 mil niñas, niños y adolescente y el 36% de estos casos son cometidos por ciudadanos procedentes de Estados Unidos y Canadá, mismos países sedes de este evento deportivo.
Esta situación no es nueva, ha sido mapeada por diversas instituciones e incluso legisladores. En mayo del 2025, el Congreso de la Ciudad de México, aprobó un dictamen que reformó la Ley de Turismo de la Ciudad de México para contribuir a erradicar la trata de personas, explotación sexual o cualquier otra actividad ilícita que involucre niñas, niños y adolescentes.
En el dictamen aprobado expusieron que:
«México ocupa el segundo lugar en estas conductas delictivas, sólo por detrás de Tailandia, y es el primer lugar en consumo de pornografía de este tipo. Destinos turísticos como Acapulco, Cancún, Guadalajara, Tapachula y Tijuana son identificados como puntos donde se ofrecen estos servicios ilícitos, con más de 20 mil infantes víctimas de estas prácticas».
Es por ello que se han hecho intentos paliativos pero que no han tocado la estructura que sostiene a estas industria delictivas las cuales atentan contra la niñez.
Por ejemplo, en septiembre del 2025, la Comisión de Turismo en la Cámara de diputados, aprobó por unanimidad una reforma a la Ley General de Turismo con el objetivo de prevenir la trata de personas y la explotación sexual infantil. En ella se modificaron las fracciones X Bis y X Ter del artículo 58°, en materia de seguridad y protección de niñas, niños y adolescentes en el sector turístico.
Con esta ley, las y los prestadores de servicios tendrán obligación de solicitar identificación oficial a las personas que hagan uso de sus servicios, lo que permitirá generar un registro que complemente las acciones de prevención y persecución del delito de trata de personas. Asimismo, se solicitará de manera obligatoria a los turistas acreditar la tutela, patria potestad, guarda o custodia.
Esta medida es paliativa porque más allá de una ley, se necesitaría un esfuerzo para reducir la demanda de explotación sexual, desarticular las redes criminales que ya operan, prevenir el inicio de otras, erradicar la corrupción de las instituciones y estructura que la sostiene, eliminar las condiciones de vulnerabilidad en la que viven las víctimas, garantizar protección a las y los víctimas sobrevivientes; transformar una cultura consumidora de este delito, mejorar sistemas de investigación, eliminar la impunidad, etc.
Pero ¿cuánto ocurre este tipo de delitos? UNICEF, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, agencia de la ONU dedicada a proteger los derechos de las niñas, niños y adolescentes en más de 190 países y territorios, puntualiza que la explotación sexual ocurre cuando:
«Un grupo de personas o una persona involucra a niñas, niños o adolescentes en actos sexuales para satisfacción propia o de otras personas a cambio de cualquier tipo de beneficio, dinero, especias, protección, regalos».
La misma UNICEF considera que las modalidades de explotación sexual de niñas, niños y adolescentes son diversas y generalmente se presentan de forma relacionada y simultánea: Actos sexuales remunerados o con promesa de remuneración; Utilización de imágenes de niños en pornografías; Explotación sexual comercial en viajes y turismo; Trata de niñas, niños y adolescentes con fines de explotación sexual comercial; Utilización de niños y niñas en espectáculos sexuales; Matrimonio forzado o parejas forzadas.
Ahora, la trata de personas está definida en el Protocolo de Palermo, como:
La captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.
Contra la trata
La organización Reinserta presentó al inicio de este mundial, una iniciativa para promover la prevención y denuncia de las distintas formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes durante eventos masivos: Juntos Somos VAR-Vemos, Alertamos y Reporta al 089.
Reinserta coincidió en que:
«Para este Mundial de fútbol más de 20 mil niñas, niños y adolescentes podrían estar en riesgo de abuso y explotación».
Es por ello que Mercedes Castañeda, cofundadora de Reinserta, hizo un llamado a fortalecer la participación ciudadana frente a las distintas formas de violencia que afectan a niñas, niños y adolescentes. Destacó que la prevención no depende únicamente de las instituciones, sino también de la capacidad de la sociedad para reconocer señales de riesgo, actuar oportunamente y denunciar posibles situaciones de violencia.
Durante la presentación de esta iniciativa Karla Jacinto, sobreviviente de trata de personas y actual colaboradora de Fundación Libera México, compartió su testimonio y alzó la voz por la protección de la niñez. A través de su experiencia, invitó a reflexionar sobre los mecanismos de captación, las formas en que ciertas violencias son normalizadas socialmente y la importancia de escuchar a quienes han sobrevivido a estos delitos. Su participación recordó la necesidad de colocar a las víctimas y sobrevivientes en el centro de las estrategias de prevención, atención y acceso a la justicia.
Sin duda esta situación no es particular de México, Areli Zarai Rojas Rivera en El combate a la trata de personas como un reto de seguridad nacional, determina que combatir este delito es un reto a nivel global para todos los países, así que llamó a enfrentar la situación desde una perspectiva de Seguridad Nacional. Advirtió de su alcance y crecimiento como industria:
«La trata de personas se ha convertido en el cuarto delito más lucrativo a nivel mundial, según datos del Departamento de Estado de Estados Unidos; pues este delito se ha colocado solo detrás del narcotráfico, el tráfico de armas y la piratería».
La explotación sexual infantil es uno de los delitos que podría repuntar en estos días durante la justa deportiva, no obstante, no es la única violación a derechos humanos que se hace presente.
La Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos «Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes» (Red TDT), también advirtieron del riesgo que existe de profundizarse en esta justa deportiva, las políticas de contención, invisibilización y desplazamiento contra poblaciones históricamente excluidas.
Externaron su preocupación por el incremento de acciones de desplazamiento forzado, desalojos, persecución a personas migrantes, limpieza social de personas en situación de calle, violencias institucionales contra poblaciones prioritarias, vulneraciones al derecho a la protesta y a la libertad de expresión, racismo, clasismo y el aumento de la militarización en las sedes mundialistas CDMX, Guadalajara, Monterrey.




