Michelle Bachelet, María Fernanda Espinosa, Rebeca Grynspan y Carolyn Rodríguez-Birkett encabezan una contienda que podría marcar un precedente en la Organización de las Naciones Unidas.
La elección de la próxima persona titular de la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) podría marcar un hecho sin precedentes en la historia del organismo. De las seis candidaturas que buscan suceder a António Guterres, cuatro corresponden a mujeres, quienes aspiran a convertirse en la primera secretaria general desde la creación de la ONU en 1945.
Las aspirantes son la expresidenta de Chile Michelle Bachelet; la excanciller de Ecuador María Fernanda Espinosa; la economista costarricense Rebeca Grynspan y la representante permanente de Guyana ante Naciones Unidas, Carolyn Rodríguez-Birkett. En la contienda también participan el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, de Argentina, y el expresidente de Senegal, Macky Sall.
Los seis candidatos participaron recientemente en un debate realizado en el salón de la Asamblea General de la ONU, donde coincidieron en señalar que cuentan con la experiencia necesaria para dirigir al organismo en un contexto de múltiples desafíos internacionales. Asimismo, reconocieron que la ONU enfrenta una profunda crisis, tanto en su capacidad de acción como en el ámbito financiero.
Primera votación será el 30 de julio
El proceso de selección continuará el próximo 30 de julio, cuando los 15 integrantes del Consejo de Seguridad realizarán una primera votación confidencial para expresar sus preferencias entre las seis candidaturas. Aunque esta consulta no será vinculante, permitirá medir el respaldo inicial de cada aspirante.
Para mantenerse en la contienda será necesario obtener al menos nueve votos del Consejo de Seguridad. Posteriormente, la candidatura seleccionada no deberá enfrentar el veto de ninguno de los cinco miembros permanentes: China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia.
La persona electa asumirá la Secretaría General el 1 de enero de 2027, cuando concluya el mandato del actual secretario general, António Guterres. De respetarse el principio de rotación geográfica que históricamente ha orientado este proceso, correspondería el turno a una candidatura de América Latina, lo que fortalece las posibilidades de varias de las aspirantes de la región.
Una oportunidad histórica para las mujeres
Desde su fundación hace más de ocho décadas, la Organización de las Naciones Unidas nunca ha sido encabezada por una mujer, pese a que el organismo tiene entre sus principales objetivos la promoción de los derechos humanos, la igualdad y el desarrollo sostenible.
La elección de 2026 representa así una oportunidad histórica para romper esa barrera y colocar, por primera vez, a una mujer al frente de la principal organización multilateral del mundo, en un contexto marcado por conflictos armados, crisis climática, desafíos económicos y el debilitamiento de la cooperación internacional.
