Ciudad de México.- Este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo decidió conmemorar la histórica fecha en un evento antifeminista, pues se rodeó de elementos del ejército mexicano y lejos de las manifestaciones de mujeres, niñas y adolescentes quienes hacen presencia en el centro de cada ciudad a lo largo del territorio mexicano quienes demandan una vida libre de violencias, justicia y dignidad.
Es necesario recordar que en contextos de militarización, la violencia estructural que viven las mujeres se incrementa, especialmente en zonas donde las fuerzas armadas asumen funciones de seguridad pública.
En estos entornos, los cuerpos de las mujeres no solo son desprotegidos, sino que se transforman en objetivos simbólicos y materiales de control y castigo, volviéndose territorios de guerra.
Además, la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW ha expuesto las consecuencias para las mujeres y niñas ante el despliegue del Ejército y la Marina en labores de seguridad pública en México, advirtiendo que dicha estrategia contribuiría a una intensificación de la violencia contra las mujeres, por lo que sorprende que la presidenta haya decidido conmemorar con el ejército.
En el evento Sheinbaum Pardo del 8M militarizado, estuvo acompañada del general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, así como Hugo Aguilar Ortiz, ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la senadora Laura Itzel Castillo, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, la diputada Kenia López Rabadán, presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados y la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina.
Es necesario precisar que también estuvo presente en este 8m militarizado la Secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández, quien el pasado 17 de junio del 2025, durante la sustentación del X informe periódico del Estado mexicano ante el Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW por sus siglas en inglés), negó que exista la militarización en el país, a pesar de que las expertas del comité cuestionaron con insistencia los resultados de la intervención de la GN en labores de seguridad.

Recordemos que con la llegada de la autonombrada Cuarta Transformación y arribo del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), no se cumplió la promesa de revisar el modelo de seguridad y la posible desmilitarización gradual de la seguridad pública pues sucedió todo lo contrario. Se anunció la creación de la Guardia Nacional y sus leyes secundarias se hicieron a la medida de las Fuerzas Armadas.
En mayo de 2020, en medio de la pandemia, se emitió un Acuerdo Presidencial por el que se dispuso de la Fuerza Armada Permanente para realizar labores de seguridad pública en todo el territorio nacional.
Situación que deriva en violencia, así lo ha confirmado el informe Poder Militar. La Guardia Nacional y los riesgos del renovado protagonismo castrense, elaborado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), donde señaló que hasta julio del 2023, el número de expedientes de investigación de la Guardia Nacional ascendían a 11 mil 186, en 449 expedientes se dio vista a los Consejos de Disciplina competentes para determinar la responsabilidad disciplinaria, en 320 se dio vista al Órgano Interno de Control para deslindar la responsabilidad administrativa de los elementos involucrados y en 261 se dio vista a las fiscalías competentes en casos penales. Sin embargo, en ningun caso se acreditaron sanciones suficientes e idóneas para los perpetradores.
Además, identificaron casos de presuntas ejecuciones extrajudiciales atribuibles a elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, que confirman cómo las graves violaciones a derechos humanos no se han erradicado. Y peor aún, las instituciones externas de control, que deberían activarse, no han estado presentes: ni la Fiscalía General de la República (FGR), ni la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) han anunciado investigaciones exhaustivas y, por consiguiente, menos aún los resultados de éstas, en seguimiento a los casos y denuncias.
Se profundiza la militarización en el país
No olvidemos casos emblemáticos de tortura sexual y violencia feminicida que involucraron a elementos del ejército mexicano como Ernestina Ascencio, Valentina Rosendo Cantú, Inés Fernández Ortega, los cuales llegaron hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos y lograron un fallo condenatorio contra el Estado mexicano.
7 fallos contra Estado mexicano y la violencia hacia mujeres persiste
Sheinbaum Pardo recordó que el 8 de marzo no nació como una celebración, sino de la lucha de las mujeres quienes exigieron justicia, respeto y derechos plenos. Además detalló que todo el mes de marzo lo dedicaría el Gobierno de México a reconocer a mujeres mexicanas.
Indicó que iniciarían con el reconocimiento de las mujeres en las Fuerzas Armadas, luego las mujeres en la medicina, en la ciencia, en las fábricas, en el campo, en la ciudad, trabajadoras del hogar y a las mujeres en la historia. Todas, tejedoras de la patria, aseveró.
En su discurso reconoció a Leona Vicario, Josefa Ortiz Téllez-Girón, Gertrudis Bocanegra, Manuela Molina, quien formó un batallón y combatió junto a Morelos: Altagracia Mercado, financió y comandó su propio batallón; Mariana Rodríguez del Toro, conspiró contra el gobierno virreinal; Margarita Maza, activista política, organizadora social, protagonista en tiempos de guerra y figura diplomática en momentos críticos del país; Ignacia Riesch, apodada como “la Barragana”, mujer militar y guerrillera que participó en la segunda intervención francesa en México, partidaria de la libertad y la igualdad republicana.
Carmen y Natalia Serdán; Dolores Jiménez y Muro, ideóloga, defensora de derechos indígenas y de las mujeres; Hermila Galindo, destacada educadora; Adela Velarde, la mujer que dio nombre a las mujeres conocidas como “Adelitas”.






