Ciudad de México.- La música no es un espacio neutro y esto lo supieron las primeras mujeres que incursionaron en el punk, pues cansadas de ser vistas como fans tomaron el micrófono e instrumentos considerados para el uso exclusivo de los hombres, fue así que no solo ayudaron a reconocerse en la escena musical, sino que conformaron el movimiento Riot Grrrl que coincide con la tercera ola del feminismo.
Aquí te presentamos a sus precursoras.
Es la década de 1970 y el mundo atraviesa dificultades sociales, políticas y económicas como la exclusión, crisis ante la inestabilidad económica, desigualdad, racismo, autoritarismo e injusticia. El rock, influenciado por el rock and roll ya está consolidado como un género con gran producción musical y recepción, pero pronto nacen otros géneros como el reggae, rap y el punk, éste último en Gran Bretaña.
Su llegada no fue aleatoria, el artículo Las mujeres en el Punk de Lucía Sánchez González señala que coincide con la inmigración de las Antillas con una presencia del reggae que aborda problemas de etnia y clase. Con el tiempo, el género musical comenzó a copiar la estética de personas afrodescendientes antillanas y algunas agrupaciones comenzó a realizar una especie de híbrido musical con el raggae. Aun así, siempre se entendió que el punk como parte de la cultura blanca.
«El punk nace en esta época para quejarse, para denunciar situaciones injustas y sacar su rabia», menciona Lucía Sánchez González. Para ese momento, Inglaterra presentaba un declive industrial y recesión económica, había una crisis del petróleo en 1973 que aumenta los precios y ocasiona una crisis energética, así como inflación. Al otro lado del mar, en Estados Unidos, está el escándalo del Watergate, el fin del periodo presidencial de Richard Nixon y el fin de la Guerra de Vietnam.
Todo ello influye en la explosión del punk que para 1976 comienza a esparcirse en varias partes del mundo gracias a sus principales exponentes como los Sex Pistols, The Clash o The Damned, y Estados Unidos con The Stooges, The Ramones o Dead Boys.
La estética también se vuelve popular pues trae de vuelta vanguardias como el dadaísmo y el surrealismo con el uso de cazadoras, cuero, botas militares, zapatos puntiagudos, pantalones ajustados o chaquetas militares como describe Lucía Sánchez González en su artículo.
Sin embargo, la vestimenta de las mujeres destaca por prendas consideradas socialmente como «provocativas» por ser cortas y el uso de mensajes políticos al público para resignificar la construcción social del cuerpo femenino, por ejemplo, en 1992 Kathleen Hanna, cantante principal de Bikini Kill dio un concierto portando unos shorts, un sujetador y la palabra «slut» escrita en su cuerpo. Esto ya dejaba ver el camino que tomaría la incursión de las mujeres en el género.
No groupies o fans, sino artistas
¿Dónde estaban las mujeres mientras que los hombres eran los personajes principales de los reflectores? Iniciando todo un movimiento revolucionario no solo en el punk, sino en el feminismo. Fue en la década de los noventa que el Riot Grrrl surgió en Estados Unidos donde mujeres cansadas de ser consideradas groupies o fans intensas de cantantes decidieron sumarse a los escenarios.
«Podría decirse que este movimiento nace como reacción al machismo, sexismo y conservadurismo encubierto en la evolución del punk», explica Lucía Sánchez González.
El surgimiento del movimiento Riot Grrrl se caracterizó por la construcción de una red de mujeres en el mundo underground , se creó una comunidad y organización para que comenzasen a tocar punk. Para ello fueron necesarios herramientas como los fanzines que ayudaron a difundir información.
El primero fue el Jigsaw, elaborado por Tobi Vail en 1988 que analizó la relación entre el feminismo y el punk, más tarde se crearon otros como Girl Germs, Bikini Kill, y el Riot Grrrls, que le da nombre oficial al movimiento.
Kathleen Hanna, cantante principal de Bikini Kill, y otras mujeres expusieron los principios de su movimiento en el fanzine con la frase: “Porque creemos con todo nuestro corazón, mente y cuerpo que las mujeres constituyen una fuerza de alma revolucionaria que puede y va a cambiar el mundo real”. El movimiento coincide con el inicio de la tercera ola del feminismo caracterizada por la defensa de los derechos de mujeres de distintas etnia, clase e identidades de género.
Estas mujeres lucharon contra la pobreza, discriminación, injusticia social y marginación; acceso a sistemas de educación y seguridad social; se posicionaron en contra de la violencia, abuso sexual y la extirpación de órganos genitales, según refiere el artículo La tercera ola feminista: cuando la diversidad, las particularidades y las diferencias son lo que cuentan de Andrea Bisewas.
«La tercera ola difiere de la segunda principalmente porque las nuevas generaciones están conscientes de sus diferencias y particularidades y no pretenden homogenizar el movimiento: al contrario, prefieren adoptar sus propias limitaciones», menciona Andrea Bisewas.
Es así que el Riot Grrrl buscó no solo el reconocimiento de las mujeres en el arte, sino hablar de abuso sexual, acoso, desigualdad de género, homofobia, empoderamiento femenino y nuevas formas de ejercer su sexualidad desde una visión feminista. Lucía Sánchez González menciona que no fue solo un fenómeno musical, sino también político.
Las Pioneras
Patti Smith
Apodada «la madrina del punk», Patti Smith comenzó su carrera musical en 1972 antes del riot grrrl. Desde pequeña recibió educación religiosa como testigo de Jehová, pero lo abandonó durante su adolescencia por ser «restrictiva». Aportó una visión feminista e intelectual en el punk y se expuso a sí misma en sus canciones como lesbiana, andrógina, hombre, mártir, sacerdotisita y Dios-Mujer. Ahora también es compositora, artista visual y escritora.
Este año ganó el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2026 , «por su impetuosa creatividad, que conecta el rock, la poesía simbolista y el espíritu de la contracultura con una gran potencia expresiva», así lo informó el comité que evaluó y otorgó este reconocimiento, a quien también se le conoce como «la madrina del punk», porque aportó a este movimiento un punto de vista intelectual y además se convirtió en una de las artistas más influyentes de la música rock.
Premio Princesa de Asturias 2026 para la poeta y cantante Patti Smith, «la madrina del punk»

Palmolive y Viv Albertine
Ambas se conocieron durante un concierto de Patti Smith y más tarde fueron parte de la banda The Slits, integrada solo por mujeres, siendo Palmolive la baterista y Viv Albertine la guitarrista. Durante su carrera musical fueron parte del grupo de punk rock The Flowers of Romance al que también pertenecieron Sid Vicious, integrante de Sex pistols y Keith Leven, guitarrista en The Clash. Más tarde, Palmolive abandonó la agrupación al enterarse de que una portada de disco pretendía mostrar a las integrantes desnudas.

Lene Lovich
Lili-Marlene Premilovich conocida mundialmente como Lene Lovich, es una cantante estadounidense-británica que se convirtió en una de las principales figuras de la escena musical new wave, caracterizada por un estilo orientado hacia el pop. Con su canción, «Supernature» que contiene una letra surrealista describió un mundo en el que la naturaleza se levanta contra la destrucción por los humanos.

The Bags
Desde los Ángeles, en Estados Unidos, se conformó la banda The Bags siendo de la primera ola del punk. Sus fundadoras fueron Alice Armandarizy Patricia Morrison quienes se conocieron en una audición para la banda femenina Venus and the Razorblades. Solo tuvieron un sencillo llamado «survive» lanzado por el sello discográfico independiente Dangerhouse, más tarde Patricia se separó de la banda para unirse a los Castrations Squad.

Blondie
Fueron los pioneros en la escena del new wave en Estados Unidos, y aunque estaba conformada por hombres entre ellos destacó la vocalista Debbie Harry, quien también fue compositora, actriz y multinstrumentista estadounidense. Comenzó su carrera siendo corista del grupo de folk rock The Wind in the Willows y para la década de los setenta ya era un ícono del punk.

The Runaways
Compuesto exclusivamente por mujeres adolescente: Sandy West, Joan Jett, Kari Krome, Cherie Currie y Lita Ford; The Runaways trajo un sonido rebelde y letras desafiantes sobre las normas de género en un entorno dominado por hombres. Su trayectoria solo duró cuatro años y sus integrantes emprendieron una carrera en solitario, pero tuvieron gran impacto en las mujeres de la industria mostrando que ellas también podían ser exitosas en la música.

Siouxsie Sioux
Fue cantante de la banda Siouxsie And The Banshees, pioneros del movimiento post punk, y de la banda The Creatures. Es considerada una de las cantantes británicas influyentes en el rock, además redefinió el papel de las mujeres en el género rompiendo con estereotipos y destacó por su maquillaje dramático, ropa negra y actitud desafiante que inspiraron a la escena gótica.

Bikini Kill
Integrado por Kathleen Hanna, Tobi Vail y Kathi Wilcox; Bikini Kill fue clave para el movimiento riot grrrl. Nacieron inspiradas en la tragedia en Montreal, Canada, en 1989 cuando un hombre entró armado en una sala de estudiantes y solicitó a los hombres retirarse para disparar contra las mujeres, como resultado 14 personas fueron asesinadas. Las entonces estudiantes decidieron unirse para conformar una revista feminista con el mismo nombre de los que más tarde sería su propia banda.

Bratmobile
Fue formada en 1991 y de las más conocidas del riot grrrl, sus integrantes fueron Allison Wolfe y Molly Neuman, ambas provenientes de familias activistas: la primera fue criada por una madre lesbiana y la segunda por un padre integrante del Comité Nacional Demócrata Sus influencias musicales se destacaron por el punk y hip hop.





