Autoridades reconocieron que persisten brechas en el acceso al crédito, la capacitación y los activos productivos que limitan su desarrollo económico.
La quinta emisión del Bono Social de Género destinará 12 mil millones de pesos para impulsar el desarrollo económico de más de 11 millones de mujeres del campo mexicano, un sector que continúa enfrentando condiciones estructurales de rezago y mayores barreras para acceder a financiamiento, capacitación y recursos productivos.
El anuncio fue realizado durante un evento en la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), donde autoridades financieras destacaron que esta estrategia busca fortalecer la participación de las mujeres rurales en la producción alimentaria del país mediante el acceso a mecanismos de financiamiento con perspectiva de género. La iniciativa es resultado de la colaboración entre BIVA y el Fondo Especial para Financiamientos Agropecuarios (FIRA), programa que comenzó en 2018.
Mujeres rurales enfrentan mayores barreras para acceder al crédito
Durante su participación, la gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, señaló que persisten importantes desigualdades en el acceso a productos financieros entre mujeres y hombres.
Explicó que, a nivel general, el acceso de las mujeres a productos financieros alcanza el 73 por ciento, mientras que entre los hombres llega al 81 por ciento. Sin embargo, la brecha se amplía en las zonas rurales, donde únicamente el 35 por ciento de las mujeres tiene acceso al financiamiento, frente al 77 por ciento de los hombres.
La funcionaria explicó que esta desigualdad responde a diversos factores, entre ellos la falta de garantías para acceder a créditos, menores niveles de educación financiera y una oferta limitada de capacitación empresarial, condiciones que restringen el desarrollo de proyectos productivos encabezados por mujeres rurales.
La demanda de financiamiento superó las expectativas
Durante el evento también se informó que el Fondo de FIRA registró una demanda por 12 mil millones de pesos, monto que rebasó ampliamente la meta inicial, estimada entre cuatro y ocho mil millones de pesos, reflejando el interés y la necesidad de ampliar las opciones de financiamiento para las mujeres del sector agropecuario.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), Columba López, afirmó que los desafíos que enfrenta el campo mexicano tienen un origen estructural, ya que la comercialización de los productos agropecuarios continúa concentrada en grandes empresas que fijan condiciones poco favorables para las personas productoras.
En tanto, el director de FIRA, Alan Elizondo, señaló que las mujeres rurales enfrentan múltiples condiciones de desigualdad relacionadas con la pobreza, la vivienda y el acceso a la educación, factores que terminan reflejándose en una menor disponibilidad de activos productivos en comparación con los hombres.
La ONU reconoce el papel de las mujeres agricultoras
El impulso al financiamiento para las mujeres del campo ocurre en un contexto internacional en el que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró 2026 como el Año Internacional de la Mujer Agricultora, con el objetivo de visibilizar las contribuciones de las mujeres rurales a los sistemas agroalimentarios y promover políticas que fortalezcan su participación en el desarrollo del campo.
