Ciudad de México.- Han pasado 27 años desde que se dio a conocer el caso Paulina, una niña de entonces 13 años quien enfrentó un embarazo no deseado por violencia sexual y a pesar del respaldo del Artículo 36 del Código Penal de Baja California que le permitía interrumpir su embarazo, autoridades sanitarias y de justicia dilataron el proceso hasta el punto en que debió parir a sus 14 años, por lo que hoy se le recuerda como un hito, no obstante, este tipo de tortura contra niñas en México sigue siendo una realidad.
Fue en ese 1999 cuando se conoció el caso de la niña Paulina y a pesar de los avances jurídicos en derechos sexuales y reproductivos para las mujeres en el país como lo es el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que aprobó la despenalización del aborto a nivel federal así como Norma Oficial Mexicana NOM-046 que protege a las víctimas de violencia sexual para que tengan acceso a la anticoncepción de emergencia y un aborto seguro sin que deban recurrir a una orden judicial, hoy todavía no se logra hacer efectiva la despenalización a nivel federal y aunque se logre, defensoras de derechos humanos siguen encontrando obstáculos para hacer efectivo el derecho.
Última Hora. Suprema Corte despenaliza el aborto a nivel federal
No hay que olvidar que durante el caso de Paulina, intervinieron voces católicas y objetores de conciencia quienes incluso lograron proyectarle a la niña y a su madre videos que estigmatizan la interrupción de un embarazo para llenarlas de miedos y con ello impedir que tomaran una decisión.
Se hacían presentes y lejos de una perspectiva científica y laica. Lo que hicieron aquellas voces fue revictimizar a Paulina y su mamá. Condiciones que parecían superadas, no obstante, el mundo en este 2026 enfrenta de nueva cuenta una arremetida violenta de la ultraderecha la cual intenta inhibir derechos de las mujeres ganados de forma legítima.
Basta señalar que en octubre del 2025 Cimacnoticias reportó la supuesta renovación del Partido Acción Nacional (PAN) con un eslogan conservador y de ultraderecha: «libertad, patria y familia».
La renovación panista no movió los principios católicos y conservadores de ese partido político, es decir, siguen rechazando la interrupción del embarazo o el matrimonio igualitario, ambos derechos de las mujeres.
«Libertad, Patria y Familia», el guiño del PAN a la ultraderecha mundial
27 años y todo igual
Tras estos 27 años en México se siguen teniendo registros de embarazos de niñas y adolescentes entre 10 y 17 años.
Con datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México hubo 89 mil 527 niñas y adolescentes (de entre 10 y 17 años) quienes tuvieron un embarazo en 2024, lo que correspondió al 1% del total de mujeres en ese rango de edad.
Es decir, uno de cada 19 nacimientos registrados en México durante 2024 fueron de madres que no habían cumplido 18 años de edad (5.4% del total).
Nunca sobra decir que el embarazo en niñas y adolescentes no es un problema menor, pues provoca maternidades forzadas que comprometen su vida, según datos de la Secretaría de la Salud en 2025 hubo 269 casos de niñas con morbilidad materna extremadamente grave, es decir, complicaciones médicas que pusieron en riesgo sus vidas durante el embarazo, el parto o hasta 42 días después de su terminación.
Es de resaltar que un embarazo en estas edades para una niña representa una causa de muerte.
«Datos del 2020 de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), indican que las complicaciones durante el embarazo y el parto son la segunda causa de muerte a nivel mundial entre los 15 y 19 años.
Estos no sólo impactan de manera desproporcionada en los derechos a la vida, integridad personal, salud y vida privada; generan también graves repercusiones en la salud mental, ocasionando aislamiento social, lesiones auto infligidas, e incluso el suicidio, especialmente en los casos de violencia sexual. De ahí que, el Comité CEDAW establezca que un embarazo forzado constituye violencia de género y equivale a tortura o trato cruel, inhumano y degradante».
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Cimacnoticias también documentó a inicios del 2026, el caso de una niña de 10 años de edad, identificada como Deisy, quien fue ingresada de urgencia a un hospital de San Cristóbal de Las Casas, en Chiapas, para parir a un bebé. Se notificó que durante este proceso llegó a terapia intensiva pero finalmente salió del hospital.
Datos de la Fiscalía General del Estado de Chiapas (FGE), con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), indican que esa entidad ocupa el primer lugar a nivel nacional en nacimientos registrados en niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años.
Detrás del parto de niña Deisy en Chiapas, hubo un episodio de violencia sexual: Defensoras
En 2024 hubo en el país 1 millón 672 mil 227 nacimientos registrados, de los cuales el 0.36% fueron de adolescentes menores de 15 años, es decir, hubo 6 mil 20 nacimientos de madres que aún no llegaban a la mayoría de edad, según información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicada el 25 de septiembre del 2025. Aunque ser más los casos, ya que el 11.69% de los datos no fueron específicos en las edades de las madres al momento del nacimiento.

En 2025, la Secretaría de la Salud hizo pública una lista de 30 nacimientos en donde las edades de las madres y los padres era abismal y Marea Verde expuso la información.
Entre las edades de las mujeres que rondan en la lista se encuentran niñas de 10 años hasta los 12; mientras que las edades de los padres oscilaron de entre los 13 hasta 65 años. De ellos, solo 7 hombres eran menores de edad y 23 eran jóvenes, adultos y personas mayores. La mayor diferencia de edad es de 53 años en el caso de una niña de 12 y un adulto mayor de 65 años en el municipio El Oro, ubicado en el estado de México.
Los municipios en donde más se registraron estos casos fue en Chiapas: Comitán de Domínguez, Ocosingo, Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo; en Guerrero: Acapulco, Chilpancingo de los Bravos y Chilapa de Álvarez y Puebla: Puebla, Izúcar de Matamoros y Tehuacán. Aunque, pero en casi todas las entidades de la república se registró al menos un caso.
Una segunda lista se hizo pública la cual informó de «30 nacimientos con la mayor diferencia de edad entre padres» mostrando a mujeres entre los 16 años y los 49 años; mientras que la edad de los padres ronda entre los 72 años y los 97 años, siendo que la mayor diferencia de edad se registró en 75 años que abarca el caso de una joven de 22 años y el adulto mayor de 97.
Estos casos ocurrieron en Guerrero (Arcelia, San Luis Acatlán y Ayutla de los Libres), estado de México (Otzolotepec y Toluca), Puebla (Acatzingo, Zacapoaxtla y Puebla) y Baja California (Mexicali y Tijuana).


La Secretaría de la Salud documentó que en 2025 hubo 269 casos de niñas con morbilidad materna extremadamente grave, es decir, complicaciones médicas que pusieron en riesgo sus vidas durante el embarazo, el parto o hasta 42 días después de su terminación.
Fue Paulina, luego Rocío y luego…
Cimacnoticias documentó el 15 de mayo del 2024 que autoridades del estado de Jalisco, sometieron a tortura a una niña de 12 años, originaria del municipio de Mezquitic perteneciente a la comunidad Wixárika, quien vivió violencia sexual por parte de su padre, lo que derivó en un embarazo y al solicitar su derecho a una interrupción del mismo, amparada bajo la Norma Oficial 046, personal de salud, intentó disuadirla, la revictimizaron y la mantuvieron días internada sin darle solución, hasta que defensoras intervinieron y finalmente hicieron posible el procedimiento en la Ciudad de México.
De acuerdo con la denuncia realizada por la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en Jalisco (Ddeser), la niña estuvo por más de 11 días solicitando el servicio de aborto, pero no se le informaba que “en Jalisco no se haría el procedimiento”. Lo que de acuerdo con estándares internacionales de derechos humanos, esto constituye una forma de tortura durante los días en que ella y su familia quedaron “varadas” en el hospital jalisciense.
Las colectivas reclamaron que el personal médico ofreció a la niña un estudio para que “escuchara el corazón del bebé» y sugiriera la posibilidad de llevar el embarazo a término para luego recurrir a la adopción, esto, contrario a lo que la niña quería.
Tras darse a conocer el caso, 72 colectivas de Jalisco y nacionales manifestaron su indignación por las múltiples violencias sociales e institucionales vividas por Rocío, por tanto, emitieron un pronunciamiento dirigido, entre otros, al gobernador de la entidad, Enrique Alfaro.
Finalmente Rocío ejerció su derecho a la interrupción legal del embarazo, pero debieron actuar defensoras para garantizar este derecho y hacer todo lo posible para evitar la tortura continuada la cual fue ejercida por autoridades sanitarias al mantenerla hospitalizada sin ningún tipo de atención en vez de practicarle la ILE en menos de 72 horas.
Este hecho sucedió 25 años después del caso de Paulina.
Rocío es el nombre ficticio de la niña.
Para este 2026, de acuerdo con el Informe Semanal Notificación Inmediata de Muerte Materna de la Secretaría de Salud, con registro de hasta el 26 de enero ya hay 16 casos de mujeres quienes fallecieron por muerte materna y de acuerdo con la gráfica por grupo etario, 2 casos eran de niñas y adolescentes de entre 15 y 19 años.

Niñas madre, una violenta realidad mexicana.
Antes bien, entre 2015 y 2020, la cantidad de madres adolescentes de 12 a 14 años aumentó 5% en el país (de 6,844 a 7,187), observándose un incremento en el número de madres adolescentes de este rango de edad en 17 entidades durante el mismo periodo:
A este hecho se agrega la preocupación de que el número de madres adolescentes de 12 a 14 años en realidad ha aumentado 9.7% a nivel nacional en los últimos 20 años: de 6,553 en 2000 a 7,187 en 2020.




