Ciudad de México.- Se dio a conocer que el pasado 22 de abril aconteció otro asesinato contra una mujer periodista en Medio Oriente, esta vez fue Amal Khalil, quien perdió la vida mientras se resguardaba en un edificio de el Líbano junto con su compañera periodista Zeinab Faraj, quien pudo sobrevivir al ataque.
Reporteros Sin Fronteras, denunció que el ejército israelí impidió que la periodista recibiera servicios de emergencia, por lo que señalaron su muerte como un crimen de guerra.
Es de resaltar que este hecho se da a unos días del asesinato contra otros miembros de la prensa en el sur del Líbano: ellos son Fátima Ftouni, corresponsal del medio Al-Mayadeen; su hermano, el fotoperiodista Muhammad y Ali Shuaib corresponsal de Al Manar TV.
Muere la periodista Fátima Ftouni en Líbano tras ataque aéreo de Israel
Estos hechos no son aislado. A través de un informe de prensa publicado por el Comité de Libertades del Sindicato de Periodistas Palestinos se detalló que como resultado de los ataques israelíes desde el 7 de octubre de 2023 al 9 de septiembre de 2025, habían muerto 31 mujeres periodistas y aproximadamente 240 periodistas mujeres han sido sometidas a agresiones, torturas psicológicas y físicas en las prisiones israelíes, cifra que sigue en aumento hasta el día de hoy.
Amal
De acuerdo con RSF, Amal Khalil era una corresponsal de guerra de 42 años originaria del sur del Líbano. Desde el comienzo del conflicto y al conocer la zona, la periodista trabajaba en activo pata el periódico libanés Al Akhbar fundado en 2006. Su línea editorial se destaca por oponerse a la invasión de Israel y defender la resistencia de Hezbolá, por lo que la organización apuntó que la periodista «estaba en la mira».
En 2024 recibió una amenaza de muerte por medio de un número israelí, y a pesar de que RSF solicitaron mayor protección para Amal Khalil, nunca se pudo identificar al propietario de dicho número. El corresponsal de la organización, Elissar Kobeissi explicó que la periodista aseguró que no abandonaría la zona pese a las amenazas.
En un intento por recrear cómo sucedió el asesinato de Amal Khalil, RSF documentó que en punto de las 14:30 del 22 de abril, ocurrió un primer ataque israelí que impactó en el automóvil de la periodista en donde se encontraba junto a su compañera Zeinab Faraj. Aunque ambas lograron sobrevivir y salir del coche, a las 14:52 Amal Khalil sostuvo una llamada de nueve segundos con la corresponsal de Al Jazeera, Carmen Joukhadar, en la cual afirmó que se encontraba a salvo.
Entre las 15:00 y las 16:00 los equipos de rescate esperaban la autorización de la comisión diplomática conocida como «el mecanismo», la cual actúa como mediadora en el alto al fuego, pero después ocurrió un segundo ataque que impactó contra el coche que dejaron las periodistas mientras se resguardaban en las inmediaciones. RSF asegura que Amal Khalil llamó a sus colegas para informar sobre el ataque mientras se refugiaba con su compañera en una casa.
La última llamada que sostuvo fue con su hermana alrededor de las 16:22, quien reportó que la periodista no había sufrido lesiones, pero después su teléfono se reportó como «apagado». Según la información de RSF, a las 16:27 ocurrió un tercer ataque que afectó la casa en la que se encontraba. Sería la periodista Carmen Joukhadar quien capturó el humo del ataque en una fotografía.

El Ministerio de Salud denunció que el día del ataque murieron 558 personas, entre ellos 50 niñas y niños y además resultaron heridas más de mil 800 personas. La ofensiva fue conocida como la operación «Flechas del Norte» y su objetivo es terminar contra Hezbolá, un partido político y grupo paramilitar musulmán conocido como «Partido de Dios» en español.
Cabe señalar que ha transcurrido un año y siete meses desde que la Fuerza de Defensa de Israel (FDI) retomó los ataques contra el Líbano, con una oleada de bombardeos. El hecho ocurrió el 23 de septiembre de 2024, 18 años después del último ataque en 2006 conocido como la Guerra del Líbano.
En noviembre de 2024 se llegó a un acuerdo de alto al fuego, pero el ejército israelí continuó los ataques aéreos en el sur de ese país, sobre todo en suburbios meridionales de Beirut, capital y principal puerto de Líbano para atacar a militares de Hezbolá.
Además, en ese momento, se le prohibió a la población regresar a esa zona o se amenazó: «serían asesinados». Como resultado 57 civiles murieron en los primeros 60 días.
Organizaciones como Amnistía Internacional reportaron el uso de fósforo blanco, explosiones masivas simultaneas indiscriminadas de aparatos electrónicos, ataques aéreos ilícitos contra civiles, destrucción de pueblos fronterizos del país, así como ataques contra periodistas por parte del ejército israelí. Dichos ataques a la prensa continuaron y ahora, el asesinato de la periodista Amal Khalil fue el último caso registrado.
Anteriormente, la Oficina de Derechos Humanos publicó un informe sobre los primeros tres meses de escalada de violencia en el Líbano en los cuales denunció los ataques contra civiles, personal médico y periodistas.
Con el reciente asesinato de Amal Khalil, el portavoz de la oficina Thameen Al-Kheetan mencionó que las y los comunicadores están protegidos por el derecho internacional y señaló que atacarlos representa un crimen de guerra.

Reporteros Sin Fronteras señaló que aunque los equipos de rescate libaneses intentaron llegar a las inmediaciones del lugar, no lograron atravesar hasta donde se encontraban Amal Khalil y Zeinab Faraj porque continuaban los bombardeos. Fue hasta las 18 horas que la Cruz Roja ayudó a Zeinab Faraj llevándola a un hospital local, pero una bomba obligó a la ambulancia a retirarse sin poder proporcionar atención médica a Amal Khalil, según reportó la cadena libanesa LBCI.
Entre las 19:20 hasta las 23:10 hubo otro intento por encontrar a Amal Khalil. El ejército libanés acompañó al equipo de la Cruz Roja y comenzaron con la operación de rescate, pero el cuerpo sin vida de la periodista fue encontrado en la planta baja de la casa donde se resguardaba. En medio de esos momentos, RSF señaló que una cuenta oficial del portavoz del ejército de Israel en X confirmó el ataque contra la periodista señalándola de «intrusa».
En las primeras horas del ataque, Reporteros Sin Fronteras, junto con otras organizaciones de la sociedad civil, denunciaron el hecho ante las autoridades israelíes y solicitaron detener el bombardeo para encontrar a Amal Khalil, pero un portavoz del ejército solo respondió que «iría a verificar dicha información» y seis horas después se reportó el hallazgo sin vida de la periodista.




