Inicio AgendaVivir desplazamiento forzado como periodista de investigación. El caso de María del Refugio

Vivir desplazamiento forzado como periodista de investigación. El caso de María del Refugio

Por Wendy Rayón Garay

Ciudad de México.- Desde el año 2000, María del Refugio Martínez, ejerce el periodismo en el estado de Aguascalientes y con el tiempo se convirtió en una periodista de investigación especializada en corrupción y seguridad; sin embargo, su trayectoria está marcada por episodios que vulneraron su derecho a la libertad de expresión y que han puesto su vida en riesgo.

Tiene una extensa y prolífica trayectoria como periodista de investigación en México, situación que le ha acarreado enfrentar violencia económica, psicológica, desplazamiento forzado y una bombardeo de denuncias que la llevan a sostener una defensa jurídica ante 11 carpetas de investigación que abrieron en su contra, las cuales han avanzado a pasos acelarados en comparación con aquellas denuncias que la periodista interpuso para salvaguardar su vida.

Con sus investigaciones sobre corrupción y seguridad expuso a diversos funcionarios, gobernadores, grupos criminales y elementos de la Fiscalía General de Aguascalientes quienes emprendieron contra ella una serie de agresiones. Todo este asedio contra ella ha sido por su pluma, por sus letras y por su labor periodística.

Esto no son un hecho aislado, se insertan en un país donde ejercer el periodismo es una actividad de alto riesgo, de acuerdo con la actual Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF), quien recientemente denunció que, por primera vez en 25 años de monitoreo, más de la mitad de los países viven una situación «difícil o grave».

A eso se suma el factor diferenciado en cuanto a mujeres periodistas, porque la violencia no solo responde al ejercicio de su labor, sino a su género. Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) documentó en su informe «Entre el discurso y la desprotección» que durante el primer año de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ocurrieron 338 agresiones contra las comunicadoras, la mayor cantidad documentada por la organización en un año.

CIMAC afirma que las mujeres periodistas enfrentan un doble riesgo: por un lado, la violencia estructural de género presente en todos los espacios y, por el otro, la violencia específica asociada a su labor informativa, especialmente en territorios donde confluyen intereses políticos, criminales y económicos. La combinación de ambos factores coloca a las periodistas en situaciones de vulnerabilidad que no han sido suficientemente atendidas ni reconocidas por las autoridades.

Las agresiones

Desde el 2002 hasta 2026, la periodista María del Refugio Martínez, vivió diversas violencias por su labor. Sobrevivió al secuestro de agentes ministeriales. Fue despedida de su programa radiofónico Comentando la Noticia de GRUPO ACIR. Colocaron carteles con su fotografía en el transporte público que la criminalizaban. Además, conoció la prohibición impuesta a voceadores para que no vendieran el periódico La Verdad del Centro donde ella escribía.

No solo eso, también ha sido vigilada de camino a su casa y en ese trayecto ella observó cómo la fotografiaron. Balearon su oficina. Fue agredida cuando laboraba para la Agencia Noticiosa del Centro que creó junto con un socio, con quien enfrentó abuso de confianza, hostigamiento sexual, laboral y amenazas con armas de fuego de uso exclusivo de la policía, según denunció la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos (IM-Defensoras).

Este asecho y cúmulo de violencias le han generado además del desgaste emocional una consecuencia patrimonial, ya que debió vender cuanto posee para sobrevivir a la falta de empleo y sostener a su familia.

Es importante señalar que su labor periodística no se ha detenido a pesar de lo vivido. Creó un nuevo medio de comunicación: Péndulo Informativo.

Lo que ha vivido María del Refugio Martínez ejemplifica con claridad las agresiones documentas por CIMAC en su último informe «Entre el discurso y la desprotección» presentado en marzo de este año donde señala que entre los tipos de agresiones que enfrentan las mujeres periodistas están: las amenazas (14.79%), descrédito de su labor y estigmatización (13.91%), intimidación (10.36%), hostigamiento (9.47%) y campaña de desprestigio (8.88%).

Respecto a los perpetuadores de violencia, la mayoría son funcionarios estatales (19.53%), funcionarios municipales (12.72%), civil (11.83%), otros periodistas (8.58%) y el medio de comunicación (7.1%). En los casos donde existen graves violaciones a los derechos humanos se encuentra la privación ilegal de la libertad, detención arbitraria, agresión sexual, feminicidio y atentado.

Fotografía retomada del Péndulo Informativo que pertenece a María del Refugio Martínez

El desplazamiento forzado y las amenazas

El conflicto legal con su socio donde la vincularon a proceso por un delito que no cometió más una denuncia del entonces gobernador de Aguascalientes Martín Orozco Sandoval por investigar la presencia de grupos criminales en el estado la llevaron a vivir el primer desplazamiento forzado.

La periodista huyó con solo una maleta en mano a un refugio y logró asistir a una de las conferencias de prensa de la presidenta Sheinbaum Pardo, así como entablar una conversación con el entonces fiscal Alejandro Gertz Manero sobre las denuncias que ella había interpuesto en la Fiscalía de Aguascalientes las cuales no avanzaban.

En el tema de desplazamiento forzado CIMAC también logró documentar este fenómenos en su informe «Dejar todo», donde señala que ha cobrado una especial relevancia en México y, entre los grupos sociales que lo enfrentan se encuentran las personas defensoras de derechos humanos y periodistas, pero se vive de manera diferenciada siendo mujer.

Por ejemplo, ellas se enfrentan a violencia física, psicológica y sexual en el momento de su desplazamiento, así como amenazas, acoso judicial, censura, descrédito periodístico, hostigamiento, vigilancia o privación de la libertad por parte del crimen organizado o funcionarios estatales.

Durante este proceso la periodista María del Refugio Martínez encontró en CIMAC un apoyo y pudo seguir su labor. Obtuvo algunas becas, atención psicológica y fue mediadora ante el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas para encontrar la mejor forma de salvaguardar su vida e integridad.

María ya pudo retornar a Aguascalientes desde donde siguió sus investigaciones por lo que la violencia se recrudeció contra ella. Una de las agresiones que más recuerda y por la cual vive en desplazamiento forzado interno fue por su investigación: Rincón de Romos centro de operación del marco para apoyar campañas de MORENA publicada el 3 de septiembre de 2022 en su medio de comunicación el Péndulo Informativo.

Sin embargo, las dos agresiones que más impactaron su vida ocurrieron en 2023 y 2024, ya que recibió amenazas de sicarios del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que involucró violencia extrema, pues ingresaron a los domicilios de dos de sus fuentes de información para obligarlas a revelar su paradero lo que ocasionó el asesinato de una y el secuestro de la segunda.

La Fiscalía General de la República investiga seis carpetas de investigación por agresiones documentadas contra María desde el 2022. Además, hay dos líderes regionales de este grupo criminal que están vinculados a proceso, cuyo proceso se encuentra en etapa de juicio inicial y seis personas que están siendo investigadas. La última denuncia que interpuso se remonta a enero de 2026 en contra de funcionarios de la Fiscalía de Aguascalientes por presunta fabricación de delitos.

Hoy, María permanece en condición de desplazamiento forzado interno intermitente y no puede regresar a Aguascalientes por salvaguardar su integridad y seguridad, pero cuenta con medidas de protección. La única forma que tiene para solventar sus gastos es seguir escribiendo en su medio de comunicación Péndulo Informativo, es decir, seguir haciendo periodismo.

«Ha llegado el momento en el que yo misma me pregunto qué tanto vale la pena dejar mi vida por el periodismo. Yo misma me respondo que esto me ha costado perder a mi familia. Me destruyeron la vida, pero aquí estoy porque creo que estoy haciendo lo correcto. Yo no soy una criminal, soy una periodista.»-María del Refugio Martínez.

María describe que el costo emocional por ejercer el periodismo ha sido muy alto, porque enfrenta la pérdida de su vida personal y bienestar, No puede salir con libertad con su familia ni convivir con sus hijos o nietos en espacios cotidianos y públicos. Menciona que la situación la ha llevado a no poder tener una pareja o vivir tranquila y en paz con su familia.

La situación ya afectó su salud física y emocional y, de acuerdo con el informa «Voces en Resistencia» de CIMAC los impactos en la salud de las comunicadoras son consecuencia de las repercusiones que tienen en su vida y un reflejo de la falta de condiciones para vivir en bienestar por su labor periodística (tiempo para comer, descansar, etc.).


También en Cimacnoticias

Este Web utiliza cookies propias y de terceros para ofrecerle una mejor experiencia y servicio. Al navegar o utilizar nuestros servicios el usuario acepta el uso que hacemos de las cookies. Sin embargo, el usuario tiene la opción de impedir la generación de cookies y la eliminación de las mismas mediante la selección de la correspondiente opción en su Navegador. En caso de bloquear el uso de cookies en su navegador es posible que algunos servicios o funcionalidades de la página Web no estén disponibles. Acepto Leer más