Ciudad de México.-El Mundial de futbol que se desarrolla en este momento y cuyas sedes son México, Estados Unidos y Canadá ha traído ha abierto la puerta para emprender un análisis de la participación de las niñas y mujeres en este deporte y aunque según datos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) dicen que cada vez hay más espacios para ellas en este deporte, los cierto es que siguen enfrentando brecha salarial y subrepresentación en puestos de poder.
La FIFA publicó un informe nombrado Fútbol femenino: encuesta a las federaciones miembro 2023, en el que señalaron en ese año las mujeres y niñas participantes en el fútbol federado aumentó en 25% en comparación con el 2019, lo que se tradujo en más de 16 millones.
La FIFA consideró que ahora más niñas y mujeres pueden dedicarse profesionalmente a su pasión dentro y fuera de los terrenos de juego, debido al trabajo realizado dentro de las 211 federaciones miembro (FM) de la FIFA repartidas por todo el planeta, y a los miles y miles de miembros del ecosistema mundial que las apoyan.
No obstante este aumento, persiste la subrepresentación de ellas en el futbol porque solo están en el 12% en los comités ejecutivos de las federaciones, 9% son árbitras y 5% entrenadoras.
La FIFA también informó que las federaciones miembro ya cuentan con una estrategia de futbol femenino, en un 88%. El 55% de las federaciones miembro han implantado un sistema de licencias de clubes en su primera división nacional de la liga femenina. De las tres fuentes de ingresos principales (días de partido, derechos audiovisuales e ingresos comerciales), estos últimos representan actualmente el mayor porcentaje en el fútbol femenino.
Y el 34 % de las primeras divisiones nacionales femeninas de categoría absoluta cuentan con un patrocinador específico del fútbol femenino.

Para entender cómo evoluciona la participación de las mujeres en el fútbol, la misma FIFA informó que el Mundial de Futbol femenil del 2019 en Francia, supuso «una edición récord en cuanto al número de telespectadores, al llegar a una audiencia global superior a los mil millones de personas en 205 territorios de todo el planeta. Esta cifra representó un aumento del 30 % con respecto a la audiencia de la edición de 2015 celebrada en Canadá, que tuvo un alcance de 764 millones de telespectadores.
La misma FIFA señaló que la participación de las niñas y mujeres ha crecido de forma considerable en países como Brasil (con un factor de crecimiento del 5500 % desde 2019), México (2900 %) e Inglaterra (2720 %).
Detalló también que es la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol, más conocida como Concacaf, la que registra el mayor porcentaje de mujeres y niñas que participan en fútbol federado (43%). No obstante, el mayor crecimiento se ha observado en las FM de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol, referida comúnmente por su acrónimo UEFA, donde más de 3.3 millones de mujeres y niñas adicionales participan en fútbol federado en 2023, lo que representa el 32 % de la cifra global (en comparación con el 14 % de 2019).

La Brecha Salarial
En cuanto a salarios, la Global Sports Salaries Survery 2017 (Encuesta mundial sobre salarios deportivos 2017), demostró que entre atletas de élite, las mujeres ganan en promedio solo el 1% de lo que ganan los hombres y ninguna mujer figura en la lista Forbes 2025 entre las 50 personas deportistas mejor pagadas del mundo, y los premios económicos en el deporte femenino siguen siendo considerablemente menores que en el masculino.
Por ejemplo, detallaron que en 2023, la Copa Mundial Femenina otorgó 150 millones de dólares en premios, lo que representó un aumento del 300 % respecto a 2019, pero sigue siendo apenas un tercio de los 440 millones entregados en el Mundial masculino de Catar 2022.
Detallaron que Noruega se convirtió en 2017 en el primer país en ofrecer igualdad salarial a sus selecciones nacionales femenina y masculina, una iniciativa que luego replicó Brasil, Gales y Australia.
En 2022, la selección femenina de fútbol de Estados Unidos logró un acuerdo histórico de igualdad salarial tras una larga batalla legal, estableciendo condiciones salariales iguales en competencias internacionales, incluida la Copa Mundial, y contemplando una compensación de 22 millones de dólares por discriminación histórica.
Sin embargo, muchas ligas y equipos femeninos siguen enfrentando desigualdades profundas. En 2024, un jugador promedio de la National Basketball Association (NBA) ganaba aproximadamente 80 veces más que una jugadora promedio de la Women’s National Basketball Association (WNBA), liga de baloncesto profesional en los Estados Unidos.
Las atletas continúan enfrentando salarios más bajos, menos oportunidades de patrocinio, menor visibilidad mediática y condiciones de competencia desiguales.
En Argentina, el salario mensual promedio de las futbolistas de la Primera División es de 225 dólares, mientras que la selección masculina —campeona del Mundial 2022— recibió 42 millones de dólares. También se registran casos de impago de salarios en equipos femeninos de Jamaica, Colombia, Nigeria y Sudáfrica, informaron.
Un estudio reciente del sindicato internacional de futbolistas FIFPRO indicó que el 29 % de las jugadoras encuestadas no recibió ningún pago por su participación en torneos clasificatorios para la Copa Mundial.
Al hacer este recuento de datos, observamos que aunque la participación de niñas y mujeres crece en el futbol, no así sus salarios y participación en puestos de dirección deportiva.




