Ciudad de México.- Familiares de mujeres y hombres periodistas asesinados y desaparecidos, se dieron cita este sábado para instalar un antimonumento que le recuerde al Estado la gran deuda que tiene para garantizarles justicia ya que 98 por ciento de estos asesinatos continúa en la impunidad.
Reunidas la tarde del sábado en el Paseo de la Reforma en lo que se conoce como “la esquina de la información”, nombrada así desde hace décadas porque ahí confluían 2 de los periódicos considerados de los más importantes del país: El Universal y el Excélsior; las familias, encabezadas en su mayoría por mujeres, coincidieron en la exigencia a la presidenta Claudia Sheinbaum para ser recibidas y atender y resolver sus casos.
Para dimensionar la situación Comunicación e Información de la Mujer A.C. (CIMAC) documentó las agresiones contra mujeres periodistas en su último informe_ «Entre el discurso y la desprotección» el cual fue presentado el pasado 3 de marzo en la Ciudad de México. Ahí señaló que entre enero a diciembre de 2025, tiempo que coincide con el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, acontecieron 338 agresiones contra mujeres periodistas, lo cual representa un aumento en comparativa con el sexenio de su antecesor Andrés Manuel López Obrador en el que se registraron 154 casos.
Los hallazgos de CIMAC indican que el año 2025 se posicionó como el año más violento para las mujeres periodistas, por lo que consideran que las directrices gubernamentales no se han modificado de fondo.
Durante la inauguración del antimonumento, la periodista Griselda Triana, esposa del también periodista Javier Valdéz, asesinado en Culiacán, Sinaloa, en mayo del 2017, dijo que en este antimonumento quedaron grabados los nombres de las y los periodistas que han sido arrebatados a sus familias, por lo que este acto representa una exigencia del derecho a la memoria colectiva, a la justicia y a la garantía de no repetición.
La también Coordinadora Ejecutiva de la Red Nacional Tejidos Solidarios de familias de periodistas asesinados y desaparecidos en México, dijo que el Estado tiene una deuda histórica no sólo con las familias sino con la sociedad y agregó que “no habrá una transformación mientras la verdad, justicia, y garantía de no repetición, no llegue a las víctimas”.

Señaló que la violencia contra periodistas se ha recrudecido pues del año 2000, a la fecha, más de 200 han sido víctimas de asesinato y más de 30 de desaparición forzada lo cual convierte a México en uno de los países más letales para ejercer la libertad de expresión.
Lamentó que en muchas regiones del país no existan las condiciones para ejercer el periodismo y que esta situación provoque una lista interminable de asesinatos, desapariciones y amenazas que les obligan, en el mejor de los casos, al desplazamiento forzado y al exilio.
“Con la instalación de este antimonumento le recordamos a la inquilina del Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum Pardo, que la historia reciente de lo que sucede en este país en gran medida está documentada gracias a sus periodistas, pero también le recordamos que las instituciones les fallaron porque en muchos casos fueron cómplices y omisas al no garantizar su integridad cuando solicitaron protección y no se les otorgó. Por si ya lo olvidó, le recordamos que el 98 por ciento de asesinatos de periodistas sigue en la impunidad y en los casos de desaparición forzada ninguno ha regresado a casa. A quien gobierna este país, le recordamos que también somos en su mayoría mujeres, las que ahora estamos al frente de más de 200 hogares sumidas en el dolor, el miedo, la frustración, enfermas y con proyectos de vida truncados”.
Agregó que las instituciones creadas para la atención a víctimas también les han fallado a las víctimas indirectas de delitos contra la libertad de expresión, por lo que este antimonumento “nos da la autoridad moral de decirle y recordarle que debe avergonzar a cualquier gobernante que haya sido incapaz de frenar la violencia contra periodistas”.
Gregorio
Carmela Hernández Osorio es esposa del periodista Gregorio Jiménez de la Cruz, asesinado el 5 de febrero del 2014 en Coatzacoalcos, Veracruz. Ella hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum para que voltee a ver a las familias de las y los periodistas “que también existimos y queremos justicia”.
Señaló que Gregorio dejó en orfandad a 4 hijos, que ya transcurrieron casi 13 años y la justicia no ha llegado, ni avances en el caso. “Sólo vemos impunidad, ya estamos cansadas de lo mismo”.
Ramón
Estela Méndez, es esposa de Ramón Ángeles Alba, periodista desaparecido en Paracho, Michoacán, en abril de 2010. Ella contó que la historia de la desaparición de Ramón no inició en abril de 2010 sino en noviembre de 2009 cuando su compañera corresponsal del periódico donde él colaboraba fue desaparecida: María Esther Aguilar. “Ramón llegó a casa mencionando que su compañera estaba desaparecida en la ciudad de Zamora” y tiempo después, él sería el siguiente.
En este proceso –contó durante su participación en el evento– su familia fue sometida en repetidas ocasiones a la toma de muestras de ADN y en las instancias donde se supone recibirán apoyo psicológico, fueron hostigadas.
Recordó que en este camino de búsqueda de la verdad y justicia para Ramón encontraron acompañamiento y apoyo en organizaciones como Reporteros sin Fronteras y Propuesta Cívica, quienes les han brindado acompañamiento jurídico, psicológico y social, lo cual les ha generado mayor esperanza en el proceso.
Ramón, como tantos otros periodistas en el país, busca justicia y la verdad a su caso. Merecen no ser olvidados y tampoco ser parte de una estadística más.
Rubén
Patricia Espinosa es hermana de Rubén Espinosa, fotoperiodista asesinado en la CDMX en julio del 2015. Él era un periodista desplazado de Veracruz hacia la capital debido a las agresiones que había vivido por su labor. Su hermana Patricia, presente en la inauguración del antimonumento, exigió a las autoridades que resuelvan todos los casos y “que dejen de jugar a investigar”.
“Durante todos estos años, estos casi 11 años me he preguntado ¿qué necesita una persona para trabajar en las Fiscalías? ¿cuál es el perfil que requieren? ¿Ser estúpidos, ser ignorantes, mentir, tapar, engañar? La verdad es que en este país cada vez que nos acercamos a estas personas son más negligentes”.
Agregó que en la última reunión que sostuvo con la fiscal actual, ésta prácticamente le dijo que el caso de Rubén quedaría impune toda vez que las evidencias “están perdidas”, y nunca se va a resolver porque ya no hay los elementos para hacerlo.
Al igual que las otras familiares, llamó a Claudia Sheinbaum a dar la cara y enfrentar esta realidad para resolver todos los casos. “Es mujer y muchas de las victimas indirectas que estamos aquí somos mujeres las que representamos esta lucha, y ella no se ha tentado el corazón para acercarse con nosotras y tener una reunión”, dijo.
Recordó que el año pasado le enviaron una carta para solicitarte una reunión pues cuando fue jefa de gobierno prometió que se iba a acercar a las víctimas, lo que no sucedió, por lo que ahora como presidenta tiene el deber, pero no hubo respuesta a esa misiva. “Es lamentable ver que diga que en este gobierno no hay impunidad, que se atiende a todas las víctimas y sea falso”.
Francisco
Priscila Pacheco Romero, es hija de Francisco Pacheco Beltrán, asesinado en 2016 en Taxco, Guerrero. Narró que llevan 10 años buscando justicia, de desplazamiento, de intimidaciones, de enfermedades y de no tener una vida normal.
Que van más de 6 Ministerios Públicos asignados al caso y el último, hace 2 días que fueron a la Fiscalía, ni siquiera pudo poner a la vista de la familia la carpeta de investigación porque “no sabe dónde está”.
Igual que las otras familias, señaló que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas les ha negado la reparación del daño, les piden más requisitos y les han retrasado trámites.
“Nosotros no vamos a regresar a Taxco pero sí solicitamos al gobierno que nos atienda, que se cumpla con nuestros derechos, que el Estado cumpla con su deber y su obligación de proteger a quienes defendemos derechos humanos, a quienes defendemos a la prensa, porque necesitamos una prensa libre, una prensa que no sea victimizada ni perseguida es por eso que estamos aquí.»
En el evento también participaron Amira Flores Velázquez, hija de Samir Flores Soberanes, defensor del territorio, asesinado en febrero del 2019 en Amilcingo, Morelos y Diana Rojas, hermana de Miguel Ángel Rojas, fotoperiodista que perdió la vida al igual que su compañera Berenice Giles en abril de 2025 al caer una estructura en el Parque Bicentenario durante el festival musical Axe Ceremonia.




