Barcelona.- Este viernes inician las jornadas feministas catalanas, en Barcelona. Ocurren a 50 años de las primeras Jornadas Catalanas de la Mujer que se realizaron en 1976, tras la muerte del dictador Francisco Franco.
En aquella época estas Jornadas marcaron un punto decisivo para el feminismo en Cataluña. Ya en el evento que se realizó en el marco del 8 de marzo de este 2026, algunas de aquellas mujeres que impulsaron las primeras Jornadas explicaban que la convocatoria de hace 50 años rebasó las expectativas, pues llegaron 4 mil mujeres para dialogar sobre sexualidad, trabajo, educación política y familia. Temas que, durante el franquismo eran vedados y que conformaron la agenda feminista catalana.
Media centuria después las feministas catalanas nuevamente se reúnen para seguir construyendo la agenda del movimiento, que incluye el contexto migratorio, la participación política, estrategias feministas para la participación en las escuelas, medios de comunicación, mutilación genital, diálogo intergeneracional, lesbianismo entre otros temas y talleres que serán abordados a lo largo de los tres días de trabajo de estas jornadas que inician hoy 12 y concluyen el 14 de junio.
Tras las jornadas feminista de 1976 y el inicio de la democracia en el estado español es que en 1978 se legalizan los anticonceptivos, en 1985 se despenaliza parcialmente el aborto y se crean los primeros centros de planificación familiar.
En el terreno político el impacto de las Jornadas Catalanas de la mujer de 1976, logró colocar la agenda feminista en los partidos de izquierda de aquella época que a la par de la organización feminista, salían de la clandestinidad para sumarse a la naciente vida democrática que florecía tras la muerte del dictador Franco.
Hoy las mujeres en Cataluña si bien han avanzado tienen retos importantes que enfrentar, pues la brecha salarial por hora es de 8,9% con relación a los hombres, ellas perciben entre 15 y 16% menos que sus compañeros, cuando la media nacional es de entre 18 y 20%.
Estas desigualdades están sostenidas por la sobrecarga femenina en las responsabilidades de los cuidados y las tareas en el hogar, lo que en los años 70´s se conocía como la doble jornada. En la actualidad, está condición provoca que 67% de los trabajos a tiempo parcial en Cataluña sean femeninos.
Si bien en términos educativas las catalanas del siglo XXI representan el 58% de las titulaciones universitarias su preparación académica no se refleja en sus condiciones laborales ni salariales.
De acuerdo con la publicación oficial publicada con motivo del Día Internacional de la Mujer de este año, en Barcelona en el 2025 la ocupación femenina se registraba en 73.6%.
En términos políticos y de acuerdo con la información de la Generalitat de Catalunya; la participación de la mujer en la política catalana en los procesos electorales ha pasado de menos del 15% en la década de los 80 al 43.5% durante 2001-2010.

En materia de paridad de género si bien la ley electoral exige paridad en las listas electorales, no regula el orden de las candidaturas, lo cual provoca una desigualdad significativa entre el porcentaje de mujeres candidatas y de mujeres electas.
Por ejemplo, en el período 2010-2023, el número de mujeres candidatas representada un 45.7% del total de candidatos, pero solo un 36.3% de las candidatas fueron electas.





